Volvía de una despedida de año, quisieron robarle el auto y lo mataron: piden perpetua para tres acusados

Comenzó el juicio por el crimen de Gustavo Rivero, empleado metalúrgico de 32 años. Fue asesinado de dos tiros en la zona sudoeste cuando intentó escapar de un asalto al azar.

19:42 hs - Lunes 27 de Abril de 2026

El crimen de Gustavo Rivero, un empleado metalúrgico de 32 años al que mataron en noviembre de 2022 al frustrarse el robo de su auto, comenzó a juzgarse en el Centro de Justicia Penal. Tres acusados de participar del trágico asalto en la zona sudoeste, cuando el conductor regresaba de una despedida del año con compañeros de trabajo, afrontan en el juicio pedidos de prisión perpetua como coautores de un homicidio cometido con el fin —no logrado— de sustraer el Peugeot 408 de la víctima.

Esa pena solicitó para los tres acusados la fiscal Carla Ranciari al comenzar el juicio ante los jueces Fernando Sosa, Lorena Aronne y Paula Alvarez. Dos de los implicados fueron detenidos cerca del lugar del crimen la noche del 24 de noviembre de 2022: Lautaro Ángel Benítez Porta y Matías Ismael Gutiérrez. El tercero es Milton Damián Sosa, capturado en abril de 2024 a partir de pericias telefónicas. Están acusados como coautores de un homicidio calificado criminis causa (es decir, cometido en conexión con un robo), además de intento de robo y la portación ilegal de armas.

Encuentro de metalúrgicos

Gustavo Rivero tenía 32 años y trabajaba en la empresa recicladora de chatarra y productora de acero Gerdau, de Pérez. La tarde anterior al crimen, al salir de su trabajo, pasó por su casa de Sanguinetti al 5500. Según contó entonces su madre a La Capital, se bañó y volvió a salir para encontrarse con sus compañeros en una despedida de año.

>>Leer más: Crimen de un metalúrgico durante un robo frustrado: piden prisión perpetua para los tres acusados

Alrededor de las 3 de la madrugada siguiente estaba en su auto con una mujer en Liniers y Gálvez, a unas diez cuadras de su casa, cuando cuatro personas se acercaron, lo apuntaron con un arma y le exigieron que se bajara. Obligaron a descender a su acompañante y dos de ellos subieron al vehículo. El conductor encendió la marcha para escapar y al ver que el plan se frustraba le dispararon dos veces.

Un robo al azar

El crimen fue reconstruido en base al testimonio de la trabajadora sexual que acompañaba a Rivero y el registro de cámaras de vigilancia. La investigación arrojó que se trató de un robo al azar. Esa madrugada de viernes Rivero detuvo la marcha de su auto a las 2.58 sobre la ochava oeste de esa esquina. Las cámaras captaron que un minuto después pasaron dos jóvenes en bicicleta y miraron hacia el vehículo.

>>Leer más: Imputan al tercer acusado por el crimen de un metalúrgico en el robo frustrado de su auto en zona oeste de Rosario

Diez minutos más tarde llegaron cuatro jóvenes caminando, dos por cada vereda. Cada par avanzó desde su costado hacia el auto. Dos abordaron al conductor. Los otros obligaron a descender a la acompañante y subieron al vehículo. A las 2.59 Rivero encendió la marcha para escapar y evitar que le robaran, lo que provocó que uno de los ladrones cayera al piso desde el auto en movimiento. Al ver que el plan se frustraba los atacantes le dispararon dos veces, el auto avanzó unos metros hasta estrellarse contra un árbol y los maleantes se fueron corriendo.

Un golpe fuerte

La mujer que estaba con la víctima llamó a la policía. Malherido, Rivero les dijo a dos efectivos que llegaron al lugar cómo iban vestidos los agresores y precisó que eran delgados y de tez blanca. Enseguida falleció dentro del auto, con un disparo en la espalda que le atravesó el torso y otro que ingresó por la axila izquierda tras herirlo en el brazo.

La mujer contó que recién había subido al auto y estaban conversando cuando escucharon “un golpe fuerte” en el auto: “Veo a unos cinco pibes jóvenes que tenían armas, me bajaron del brazo y de los pelos y como el chico dueño del auto no se quería bajar se subieron dos. Arrancan fuerte hasta que siento un disparo, el auto se dio contra el árbol y se bajan y se van todos corriendo por Gálvez”, dijo.

>>Leer más: Las evidencias que dejaron presos a los homicidas de Gustavo Rivero

Los agentes de otra patrulla del Comando Radioeléctrico apresaron a los primeros dos sospechosos en la zona de Gálvez y Rouillón. Lautaro iba vestido con una remera blanca y bermuda de jean y Matías con una remera negra y jean largo azul oscuro, tal como habían apuntado Rivero y la mujer que presenció el crimen. Tenían 19 y 18 años al momento de ser detenidos.

Armas en un contenedor

En base al relato de testigos, en un contenedor de Liniers y Teniente Agneta encontraron entre restos de poda una pistola Bersa 9 milímetros con cargador y numeración limada y una Taurus calibre 45. Una pericia balística constató que los dos tiros letales partieron de una de esas armas, la calibre 9.

El último detenido, Milton Sosa, de 21 años, tenía pedido de captura desde el 1º de abril de 2024 cuando una pericia telefónica conectó su nombre con su apodo y el fiscal libró una orden de detención. Días después efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria lo identificaron junto a ocupantes de una cupé Peugeot RCZ en Sanguinetti y Juan XVIII, cerca de la casa de la víctima. Los tres acusados llegaron al juicio en prisión preventiva.