Miércoles 24 de Agosto de 2022
Una reunión de amigos, el reclamo por un celular robado y un crimen. Esa secuencia resume cómo ocurrió el asesinato de Carlos Brian Lugo, quien estaba con dos amigos en barrio Godoy cuando advirtieron que a uno de ellos le faltaba el celular. Fueron a reclamárselo a un vecino que había estado con el grupo y como respuesta recibió un puntazo en el cuello que le causó una muerte rápida. Dos años después Iván Alejandro Oro, de 27 años, aceptó en un juicio abreviado una condena a 8 años de prisión como autor del homicidio.
La pena se dictó el martes en el Centro de Justicia Penal en una audiencia ante el juez Mariano Aliau, quien homologó el acuerdo abreviado presentado el fiscal Ademar Bianchini, de la Unidad de Homicidios, y la defensa de Oro. El detenido brindó su consentimiento, admitió el delito y fue condenado a 8 años de prisión como autor de un homicidio simple, la pena mínima por ese delito.
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Tres horas después del crimen de Lugo, que ocurrió la madrugada del sábado 20 de junio de 2020, Oro se presentó en la comisaría 32ª de barrio Godoy y dijo que había cometido el homicidio de su vecino de 23 años. El joven no tenía antecedentes penales. Su presentación, la falta de causas previas y la admisión fueron factores que pesaron en su favor a la hora de graduar la pena.
Aquella madrugada Lugo, a quien le decían “Bola”, estaba con dos amigos en el barrio que se levanta al oeste de la avenida de Circunvalación y Presidente Perón. A las 23 del viernes anterior se habían reunido a tomar y pasar la noche con amigos en la calle Capitán Eduardo Angel Isern (ex pasaje 1717) al 7300. Cuando ya habían pasado las 5 de la mañana, un amigo de la víctima advirtió que le faltaba el celular. Un LG modelo K4 de color negro.
Los amigos contaron que el muchacho se puso nervioso, empezó a buscar el aparato y al rato dedujo que podía tenerlo Oro, quien era su vecino, vivía a pocos metros de donde estaban reunidos y había estado con ellos en algún momento de la noche. Según se acreditó en la investigación, “Bola” decidió ir a reclamárselo acompañado por sus amigos. Estos contaron que llegó indignado y algo alcoholizado a la casa de Oro para exigirle la devolución del aparato.
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Los dos contaron que Oro lo recibió empuñando un arma blanca y lo apuñaló en el costado izquierdo del cuello. Luego escapó en un Chevrolet Corsa que estaba en la cuadra. Uno de los testigos dijo que pudo observar cuando “Iván lo hincó con algo en el cuello ” a Brian y después le dio otro puntazo en la oreja. Herido, el muchacho logró caminar hacia donde estaban sus amigos y cayó al suelo bañado en sangre. "Todavía estaba consciente, entonces presioné la herida. En un momento dejó de respirar y empecé a hacerle RCP pero no pude hacer nada", dijo el testigo.
“Fue a reclamarle por sentido común, todos sabemos que es él el que roba y anduvo toda la noche dando vueltas", dijo, aunque el joven que perdió el celular no pudo precisar si lo extravió o se lo robaron. Recordaba que en algún momento de la noche se le había caído al suelo. "Brian se va por el pasaje 1717 a buscar quilombo, porque estaba re borracho y dedujo que podía tenerlo Iván, que estaba a mitad de cuadra por el pasaje", relató, y precisó que el joven empezó a golpear unos autos estacionados para forzar a O. a salir.
"Veo que se agarran a las piñas y después viene corriendo Brian con toda sangre en el cuello, diciendo que le había dado un facazo. Sangraba por el cuello, murió enseguida", añadió. Cuando llegó la ambulancia del Sies el chico ya había muerto por una herida de arma blanca. Tras el ataque, Oro escapó en un Chevrolet Corsa negro y tres horas más tarde se entregó en la comisaría.