Dos mujeres en moto acribillaron a un joven y dejaron un "mensaje de guerra"
Fue en Provincia de Misiones y José María Rosa, en el barrio Santa Lucía. La víctima, aún no identificada, recibió al menos cinco disparos

Sábado 25 de Febrero de 2023

Vivir y morir en Santa Lucía, una barriada bajo fuego. Algunos vecinos contaron que fue como una escena de serie policial, de las más oscuras. Dos hombres, uno de ellos empujando con sus manos una bicicleta, caminaban en inmediaciones de la Provincia de Misiones y José María Rosa (colectora oeste de Circunvalación). Ahí, a pocos metros del puente de la avenida de Circunvalación, apareció una moto, quizás una Rouser, en la que circulaban dos mujeres vestidas con ropas oscuras que sin mediar palabras gatillaron contra los hombres. Eran las 21.30 del jueves. Uno logró huir. El otro no. Su cuerpo quedó a metros de la bicicleta en la que las sicarias, entre los rayos de la rueda delantera, dejaron un cartel. La papeleta, palabras más tenía dos ideas fuerza. Dejen de batir la cana y si hay oposición hay que enfrentarse en la calle. “El muerto no es un pibe del barrio”, explicó uno de los pocos vecinos que aceptó hablar con este diario. Hasta el cierre de esta nota la víctima del hecho que es investigado por la fiscal Gisella Paolicelli no había sido identificado.

No es que antes no existiera como fenómeno comunicacional, pero desde el atroz crimen de Lorenzo "Jimi" Altamirano, un homicidio a balazos y una misiva amenazante entre bandas en la ropa o los objetos de la víctima cobra otro tenor. Jimi Altamirano, artista callejero ajeno a cualquier conflicto, fue asesinado la noche del jueves 1º de febrero pasado frente a la puerta 6 del Coloso del Parque en medio de una pelea entre al menos dos facciones de la banda de Los Monos que repercute directamente en la barra brava de Newell´s.

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Provincia de Misiones al 2100 no es una calle más de Santa Lucía. Además de ser el límite entre ese barrio y La Palmera, es una cuadra en la que se han registrado seis asesinatos desde octubre de 2020: Héctor René “Miki” Góngora, de 32 años (7 de octubre de 2020); Carolina Godoy, de 42 años (3 de diciembre de 2021); Catalina Aquino, 63 años, y madre de los hermanos Giménez (17 de agosto de 2022); Belén Sofía Rodríguez, de 18 años, y su hermana Noelia Milagros, de 21 (4 de febrero de 2023). Y ahora se le sumará el nombre propio de la víctima de los balazos de este jueves por la noche.

Si uno se corre de calle Provincia de Misiones, en el mismo lapso de tiempo, en un radio de 200 metros se deberían sumar otros tres crímenes. Uno de ellos el de Jorge Gustavo Maturano, ocurrido el domingo pasado en Macacha Güemes (ex 1752) al 2000. Un día después de ese crimen, mientras el hombre era velado en la cochería Colonial de Teniente Agneta al 1700, seis personas fueron atacadas a balazos y una de ellas murió: Pablo Sebastián Latorre.

Tierra del "Morocho"

Pero además de la realidad contada en una estadística de homicidios, hablando directamente en términos de narcocriminalidad la calle Provincia de Misiones es parte del territorio bajo dominio de Claudio “Morocho” Mansilla, hampón reconocido por el gran público del género policial por ser el último prófugo recapturado tras la bochornosa fuga de la cárcel de Piñero del 27 de junio de 2021. Un hombre con un prontuario pesado con condenas a 25 años por el doble crimen de Kevin Nieri, de 16 años, y Leonel Bubacar, de 18 (ocurrido en septiembre de 2018) y a la pena de 12 años de prisión por un tribunal federal, acusado de ser el jefe de una banda narcocriminal que actuaba en Rosario.

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Son varias las investigaciones judiciales en curso que marcan a esta zona como uno de los territorios estallados en los últimos meses por una sucesión de conflictos callejeros y territoriales que derivaron en un catálogo de enfrentamientos con muertos y heridos. Y mientras transcurren los conflictos, el barrio se degrada, se desintegra, se descompone. Los que conocen la zona recalcan que quien pugna por el dominio de Morocho es Pablo Nicolás Caminos, un poderoso alfil que responde a Máximo Ariel “Guille” Cantero, tributando como franquicia y aportando gente en la barra de Newell”s.

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Según se pudo reconstruir, alrededor de las 21.30 del jueves dos hombres, uno de ellos en bicicleta, deambulaban por las inmediaciones de Provincia de Misiones y José María Rosa. Cuando estaban pasando por donde las dos calles hacen un vértice, a metros del puente de Circunvalación, una moto salió de la nada y los emboscó. Cuentan que eran dos mujeres las que iban en la moto. No hubo diálogo. Solo una descarga de plomo que impactó de lleno contra uno de los hombres. Recibió tres impactos en la espalda, uno en el hombro izquierdo y el restante en el pecho. Caminó un par de pasos y se desplomó. El otro corrió para ponerse a salvo.

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El periodista se acercó a una de las casas más cercanas a una enorme macha de sangre que quedó en el medio del pavimento marcando el lugar donde quedó el cuerpo del asesinado. La pregunta fue simple. ¿Saben donde fue el crimen del muchacho anoche? “No sabemos”, fue la respuesta. Fue a metros de donde hace tres semanas, en el contexto del doble crimen de las hermanas Belén y Noelia Rodríguez, asesinadas a tiros desde un auto el 4 de febrero, un vecino dijo: “No nos preguntes porque ustedes mejor que nadie saben como viene la mano”.

En la escena quedaron ocho vainas calibre 9 milímetros y un mensaje en papel entre los rayos de la bicicleta de la víctima. No tenía remitente. Si una bala calibre 9 milímetros como firma fijada con cinta de embalar que anticipa una nueva guerra en Santa Lucía y sus inmediaciones. Cuando la policía llegó a la escena, el cuerpo de una nueva víctima de la violencia callejera estaba tapado con una sábana blanca, que aportó una vecina. En el lugar no hay a la vista cámaras de videovigilancia. La calle siempre da al menos un aviso. Veinticuatro antes del último crimen en Santa Lucia, a pocos metros de esa escena, Alejandro Ramón C., de 30 años, fue atacado a balazos y resultó herido en las piernas, los brazos, el cuello y la clavícula derecha por lo que fue internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez en grave estado.