Balaceras en Villa Banana: una bronca territorial que llega a las pintadas de Central y Newell's

En el barrio aseguran que se reavivó una vieja disputa pero ahora atravesada por los colores. Un adolescente ajeno al conflicto resultó herido en una balacera y una mujer fue atacada en otro hecho en la misma zona

15:23 hs - Viernes 30 de Octubre de 2026

La balacera contra un chico de 14 años, ocurrida el jueves en Villa Banana, puede enmarcarse en un conflicto de larga data que no tiene relación directa con la víctima. En el barrio aseguran que ligó de rebote un balazo que corresponde a una disputa que de un lado tiene a la familia de dos reclusos vinculados a una banda criminal.

En ese contexto la madrugada del mismo día hubo otros dos heridos a pocos metros de donde más tarde fue baleado el adolescente. Todo cerca de Felipe Moré al 3100, donde tienen domicilio los Cappelletti, con dos miembros de la familia presos como integrantes de Los Menores.

>> Leer más: Un chico de 14 años fue baleado en la cabeza y está internado en terapia intensiva

Más allá de las disputas territoriales ligadas a distintos delitos, acentuadas en Villa Banana a partir del asesinato del policía Rodolfo Manfredi en junio pasado, asoma también un conflicto entre facciones de las hinchadas de Rosario Central y Newell's. En el barrio registran episodios recientes vinculados a pintadas de cada club que fueron arruinadas por grupos rivales y precipitaron un clima espeso en las calles.

Dos balaceras en Villa Banana

Bautista R., de 14 años y alumno de la escuela Marcelino Champagnat, salió de cursar el jueves las 18 y cuando se dirigía a tomar el colectivo con un amigo quedó en medio de un ataque a balazos que no era para él. Cuando pasaban por el pasillo de Felipe Moré al 3100, donde cruza con Gaboto, los chicos vieron a dos personas que reaccionaron ante la llegada de otros tres hombres. Un segundo después Bautista quedó tendido en el piso por un balazo que le impactó en la cabeza.

>> Leer más: Tres balaceras en dos días en Villa Banana: trasfondo de un conflicto anunciado

"Ahí vienen, corré", dicen que gritaron las personas que estaban en el pasillo cuando vieron llegar a los otros tres. El amigo de Bautista corrió, pero él solo pudo agacharse y fue alcanzado por un disparo. Nunca perdió la conciencia y fue trasladado al Hospital Vilela donde, más allá de que se encuentra estable, lo dejaron en terapia intensiva para evaluar las consecuencias de la herida, que pudo comprometerle un vaso sanguíneo.

Fue un jueves caldeado en Villa Banana. Durante la madrugada dos hombres y una mujer que estaban en la misma zona de Felipe Moré, pero al 3200, fueron atacados a balazos por un tipo que pasó en bicicleta. La policía levantó allí ocho vainas calibre 9 milímetros y entrevistó a un vecino porque uno de los disparos impactó en su auto estacionado. Horas más tarde, cerca de las 14, la mujer herida, identificada como Claudia B., de 37 años, ingresó al Policlínico San Martín pero declaró que la habían baleado en una pierna cuando quisieron asaltarla

Qué dicen en el barrio

"Hace un mes hay disputa por pintadas. En Felipe Moré y Gálvez pintó gente de Central de los Cappelletti y a la semana le hacen un escrache. Pero en paralelo la gente de Central quiso escrachar el mural de Maradona que está en Seguí", contó a La Capital una fuente de Villa Banana. "Los más visibles son los pibes de Central, que son los Cappelletti y un sector de Los Menores. Todo esto termina en que un pibe que sale de la escuela se coma un tiroteo", concluyó.

>> Leer más: Quién es Colo Cappelletti, el último prófugo atrapado de la lista de los más buscados

Fernando Andrés "Colo" Cappelletti tiene domicilio en Felipe Moré al 3100 pero está preso como organizador de la asociación ilícita relacionada a Los Menores, la banda criminal que tiene a su presunto jefe, Matías Gazzani, prófugo hace tres años. El Colo está sindicado como una pieza clave en uno de los principales negocios de la organización: los casinos online, que proliferaron en los barrios como una maquinaria usurera pero también como una fuente de trabajo irregular. Otro de los Cappelleti, Rodrigo Gabriel, hermano del Colo pero con domicilio en la zona sudoeste, también está en prisión preventiva como parte de la banda.

El trasfondo de las pintadas puede ser una herramienta que las bandas utilizan para demarcar y ganar territorio. Aunque también se asoma una disputa entre las barras de cada club, ambas vinculadas a organizaciones criminales. Los fiscales que investigan a Los Menores sostienen que uno de los objetivos de la banda fue dominar la barra de Rosario Central, lo que se consolidó tras el asesinato de Andrés "Pillín" Bracamonte. De la pesada de Newell's se cree que todavía responden a personas cercanas a Los Monos.

Nombres de una bronca barrial

En Villa Banana, a su vez, ligan a los Cappelletti con Dalmacio "Sapo" Saravia, histórico administrador del narcomenudeo en el barrio. Su organización quedó expuesta y fue parcialmente desarticulada en junio pasado, tras el asesinato del policía federal Rodolfo Manfredi. Hecho por el cual quedaron presos miembros de la familia Muñoz, relacionados a Saravia. Desde entonces se percibe un reacomodamiento que cada tanto se sacude a los tiros.

>> Leer más: Crimen del policía federal: las voces del barrio que abren interrogantes sobre la versión oficial

Así como ocurrió este jueves con dos hechos a pocas cuadras de distancia, en agosto pasado hubo tres balaceras en menos de 72 horas en la misma zona de Villa Banana. En esa ocasión hubo un total de cuatro heridos y conmoción en el barrio por una alerta llegó a la escuela Marcelino Champagnat, donde por esos días hubo una custodia policial fija.

En el barrio aseguran que desde la caída de los Muñoz hubo soldados de la banda del Sapo Saravia cambiaron de bando y se acercaron a la gavilla de un hombre que se hace llamar Julio y opera en el sector conocido como La Boca. Movimientos que por un tiempo agitaron el avispero en las calles de Villa Banana. Por estos días la disputa se avivó pero con el condimento de las pintadas de Central y Newell's, trama en la que los colores también son una marca territorial.