Amor bandido, engaño y muerte: inició el juicio por el crimen de un joven en el centro de Rosario

En mayo de 2022 Ángel "Chino" Ocampo esperaba a su amante tras salir de un bar, pero la joven había planificado una emboscada para asesinarlo a balazos

16:38 hs - Lunes 06 de Abril de 2026

Este lunes comenzó en Rosario un juicio oral que abordará un crimen siniestro y planificado, ocurrido en pleno centro de la ciudad en mayo de 2022. La víctima fue un joven de 22 años que acababa de salir de un bar y esperaba a encontrarse con una mujer. Ella, entonces de 26 años, fue quien lo engañó mediante una larga conversación por WhatsApp en la que lo sedujo para terminar la noche en un hotel. Pero en el punto de encuentro lo mataron a tiros.

Ángel David Ocampo fue acribillado a balazos la madrugada del 28 de mayo de 2022 en la esquina de Dorrego y Tucumán. Allí esperaba a Nadin "Peke" Martínez, quien le había asegurado que llegaría en un taxi. Pero en el auto también iban los cómplices de la mujer: Elías Vallejos (26) al volante y Sebastián Coronel (27) escondido en el asiento trasero, desde donde disparó contra la víctima. La fiscal Agustina Eiris, con esa teoría de los hechos, pidió la condena a prisión perpetua para los tres.

>>Leer más: La previa de un crimen, develada en chats del celular de una sospechosa

"Hoy coronamos y te casas conmigo", le había dicho Nadin Martínez a Coronel en la planificación del crimen. La investigación develó que ellos también eran amantes pero no quedó claro cuál fue el móvil del asesinato, aunque los vínculos de los protagonistas acercan esta historia a una trama narcocriminal. En el juicio también se abordará el ataque, ocurrido un día antes del homicidio, contra el policía Gabriel Sanabria tras una persecución iniciada a partir de un control vehicular. Para la Fiscalía, Coronel y Vallejos también participaron de ese hecho, por lo cual en el mismo debate serán juzgados por tentativa de homicidio.

La previa del crimen

Eran cerca de las 4 del 28 de mayo de 2022. Nadin Ainara acababa de despedirse de una amiga con la que habían tomado unos tragos en el bar It's Alive. Ya parada en la esquina de Pellegrini e Italia, celular en mano, mantuvo dos conversaciones abiertas. A Ángel Ocampo le pidió que le dijera con precisión dónde estaba y que la esperara, que ella se tomaría un taxi e iría a su encuentro. A Sebastián Coronel, mientras tanto, lo apuraba y le decía que se prepare, que el otro estaba por picar.

En simultáneo, a unos dos kilómetros de distancia, Ángel Ocampo esperaba en la esquina de Tucumán y Dorrego. Había estado con un amigo en un bar y su plan era ir junto a Nadin y su amiga, los cuatro, a un hotel con jacuzzi. Pero ella le había dicho que no, que su amiga se había ido y que prefería que estuvieran solos. Él renegaba porque se estaba por quedar sin batería en el celular y le pedía a Nadin que se apurara. Por las dudas, le indicó que vestía una campera negra.

>>Leer más: Asesinan a un pibe en una oscura emboscada en pleno centro rosarino

Sebastián Coronel había pasado el día escondido, la policía lo buscaba por el ataque al agente Gabriel Sanabria. Estaba afligido porque tras ese hecho había sido detenida su madre, acusada de encubrimiento. Un malestar en su cuerpo, él creía que era gripe, lo había obligado a acostarse a dormir. Ya de madrugada se despertó y esperó el aviso de Nadin. Cuando ella dio el ok se subió al auto que manejaba Elías Vallejos, un Nissan Sentra con pedido de captura por robo, y encararon para el centro de Rosario.

Emboscada y caída

En Tucumán y Dorrego, donde había esperado varios minutos para encontrarse con Nadin, Ángel Ocampo fue acribillado desde el Nissan Sentra. Los peritos hallaron 15 vainas calibre 9 milímetros en la escena del ataque. Dos testigos dijeron que salían de un boliche cuando escucharon los disparos y al acercarse a la esquina se encontraron al joven herido. Ocampo estaba consciente, les dijo que le habían querido robar y les pidió que desbloqueen su celular para avisarle a su novia: alcanzó a enumerarles el patrón de desbloqueo pero el aparato, ya sin batería, se apagó. También intentó deshacerse de su riñonera, donde llevaba algunas dosis de cocaína. Dos horas después, el joven falleció en el Hospital Clemente Álvarez, donde los médicos constataron heridas de bala en el pecho, en los brazos y las piernas.

>>Leer más: Pedirán perpetua para un tercer acusado por el crimen de un joven y por balear a un policía

Para la mañana siguiente la incipiente investigación por el crimen tuvo un avance. Los autores del ataque habían chocado el auto contra un taxi en el cruce de Moreno y Catamarca. Las cámaras de vigilancia de la zona captaron a dos hombres y una mujer que se bajaron del auto y escaparon a las corridas. Dentro del vehículo la policía halló una bala calibre 9 milímetros, un par de zapatillas de mujer que Nadin se había sacado para correr mejor y un celular Samsung A10.

El 29 de mayo, más de un día después del crimen, el padre de Nadín Martínez se presentó en la comisaría 15ª de Rosario para denunciar la ausencia de su hija por varias horas. Contó que la amiga de la joven lo había llamado para preguntarle por ella, que no le contestaba, y le contó que habían estado juntas en el bar de Pellegrini hasta que se separaron. Horas después Nadin apareció y fue a la comisaría para dar una versión que no la comprometiera: dijo que tras despedirse de su amiga se fue con un chico llamado Emanuel, con quien pasó la noche y el día. Al momento de aportar sus datos dio su número de teléfono, la misma línea que ya se había identificado en el aparato hallado en el auto utilizado en el crimen de Ángel Ocampo. A mediados de julio de 2022 fue detenida e imputada.

Engaño y planificación

Ese celular fue clave para la investigación que quedó inicialmente a cargo de la fallecida fiscal Gisela Paolicelli. Del peritaje sobre ese aparato surgieron las largas conversaciones que Nadin Martínez había tenido las horas previas al crimen tanto con Ángel Ocampo como con Sebastián Coronel. "Hoy coronamos y te casas conmigo", le había dicho ella a su cómplice mientras le contaba cómo planificaba el engaño a la víctima.

>>Leer más. Un joven quedó preso acusado de un homicidio y de intentar matar a un policía de la Motorizada

"¿Qué onda con vos loco de mierda, qué vas a hacer hoy? Avisame porque si no arreglo algo con mis amigas”, le había anticipado Nadin a Ocampo. "No boluda, arreglá y nos vemos tipo 4 o 5 que yo tengo un cumple, me voy a juntar con los pibes", respondió Ocampo. Así, ya de madrugada, ella insistió: "Vos me avisas y te caigo en un rato, nos vemos un ratito nosotros, mi amor". "Tengo flores para llevar, pagamos un buen telo bien piola a medias", se ilusionó él. Mientras tanto Nadin lo ponía al tanto a Coronel: "Ey estate atento que en un ratito pica, en un toque".

En la investigación preliminar no surgió en profundidad en qué contexto ocurrió el crimen de Ocampo ni cual fue el móvil del ataque que requirió de esta planificación como parte de la logística. Algo puede sugerirse a partir de los vínculos de los protagonistas, tanto de la víctima como de los victimarios, y es el contacto con bandas criminales. Ocampo era amigo de Diego Fabio Mujica, un músico de trap que fue asesinado en junio de 2020. Mientras que Sebastián Coronel y Elías Vallejos, de acuerdo a otras investigaciones, supieron ser tiratiros bajo órdenes del recluso Matías "Pino" César, condenado entre otros delitos por organizar en 2018 una serie de ataque a tiros contra sedes judiciales y por organizar bandas delictivas desde la cárcel de Piñero.