Vóley: el único rosarino que participó de un memorable 4º puesto en el Mundial U17

Máximo Mendoza, de Náutico Sportivo Avellaneda, fue parte del seleccionado argentino juvenil que finalizó entre los cuatro mejores del Mundial de Bulgaria

06:10 hs - Viernes 11 de Septiembre de 2026

Llegar a la selección argentina es el sueño máximo de cualquier deportista. No importa el deporte. Y jugar un Mundial intensifica ese sentimiento. “Desde chiquito soñaba con esto”, le transmite Máximo Mendoza a Ovación, después del enorme Mundial U17 de vóley que tuvo Argentina en Qatar, quedando entre los cuatro mejores y ganando batallas deportivas con épica y corazón.

El Mundial U17 Bulgaria 2024 había dejado la vara muy alta. Argentina quedó subcampeona después de caer en la final ante Italia. El destino volvió a cruzar a estos dos seleccionados en los octavos de final de Qatar 2026. Y ahora hubo sonrisas.

Debido a la baja de Estados Unidos, Japón, Puerto Rico y República Checa antes de comenzar el torneo, la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) debió reestructurar las zonas.

De un grupo accesible a uno de alto riesgo

Argentina, de compartir grupo con Argelia, Pakistán y Puerto Rico, pasó a emparejarse con dos potencias mundiales como Polonia y Brasil, además de México. Los cambios obligaron a reanalizar rivales y estrategias de juego.

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Los juveniles argentinos debutaron con una ajustada derrota 3-0 ante los polacos (25-20, 26-24 y 25-19), vencieron 3-0 a los mexicanos en un duelo clave (25-20, 25-22 y 25-22) y cayeron 3-0 ante Brasil (25-19, 25-15 y 25-21) en el último partido del grupo. En octavos de final lo esperaba un viejo conocido: Italia.

Dos históricos batacazos

La verdadera selección apareció en los cruces de eliminación directa. La clasificación final de la primera fase puso a Argentina mano a mano contra el campeón defensor Italia, su verdugo en la final 2024.

La actuación argentina fue brillante. La victoria 3-1 (25-20, 25-23, 20-25 y 25-16) sorprendió a todos pero no a los chicos argentinos, que internamente sabían que estaban para más. Y lo consiguieron.

No conforme con la hazaña, en cuartos de final aguardaba otra gran potencia como Polonia, que ya lo había vencido en fase de grupos. Los pibes lo volvieron a hacer. Con un categórico 3-0 (25-18, 25-22 y 25-20) despidieron del Mundial a los polacos y se metieron entre los cuatro mejores.

Cayó de pie ante el campeón

Las semifinales tuvieron a Francia-Brasil por un lado y Argentina-Irán por el otro. Los galos eliminaron a los brasileños por 3-1 y la albiceleste dejó todo pero no pudo con los iraníes, que vencieron por 3-0 (25-19, 29-27, 25-13).

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Irán terminó siendo por primera vez campeón del mundo U17 con el 3-1 ante Francia, mientras que Brasil doblegó a Argentina por 3-1 para quedarse con el tercer puesto. No opacó el verdadero torneazo de los juveniles argentinos.

Máximo Mendoza: “Desde chiquito soñaba con esto”

El subcampeonato en el Sudamericano de Comodoro Rivadavia en enero le dio a la selección juvenil la clasificación al Mundial de Qatar. Máximo Mendoza estuvo presente como el único rosarino y es parte fundamental de este proceso Sub-17 a cargo del DT Leonardo Nocenti.

“De entrada nos tocó en el grupo de la muerte con Brasil, Polonia y México, que fueron todos partidos difíciles. Conseguimos pasar como terceros de grupo y en octavos nos tocó contra Italia que era el campeón mundial y les ganamos 3-0 jugando muy bien. En cuartos de final enfrentamos a Polonia, con quien veníamos de perder en fase de grupos y esta vez salimos con todo a ganarlo y nos lo llevamos 3-0”, contó el punta de Náutico Avellaneda.

El rosarino Máximo Mendoza, con el número 9, entonando las estrofas del himno nacional.

En cuanto a las semifinales y los objetivos trazados previamente, el juvenil se mostró muy satisfecho por lo conseguido. “En semifinales perdimos contra Irán, que terminó siendo el campeón. La verdad que terminamos muy contentos con el resultado que conseguimos porque no fue nada fácil. Fueron dos años de trabajo, en donde nos planteamos estar entre los 8 mejores e incluso soñamos con poder llegar a semifinales y quedar entre los 4. Lo pudimos conseguir”, redondeó.

Sin dudas atesorará en el baúl de los recuerdos lo vivido en la experiencia mundialista, además con el acompañamiento incansable de su familia. “En lo personal fue algo único e inigualable. Desde chiquito soñaba con representar a Argentina en un Mundial. Me esforcé para conseguirlo. Es una experiencia que me suma muchísimo para mi carrera”, cerró Máximo. La historia acaba de empezar.