Joaquín Viola se llevó la sorpresa de su vida cuando Fideo metió el segundo gol ante Barracas Central y lo saludó con euforia
Lunes 16 de Febrero de 2026
No hay dudas de que Ángel Di María fue la principal figura del triunfo de Central sobre Barracas en la fecha 5 del Torneo Apertura 2026. Fuera de lo estrictamente futbolístico, un alcanzapelotas se convirtió un protagonista inesperado por el abrazo que le dio Fideo cuando liquidó el pleito de este domingo.
Joaquín Viola despertó la envidia de más de un fanático canalla mientras estaba al borde del campo de juego del Gigante de Arroyito. Sobre el final del tiempo reglamentario, el capitán del equipo se lució con su definición frente al arco de Génova y después sorprendió al chico que estaba como asistente en una de las esquinas de la cancha.
Como si fuera un compañero más, el exvolante de Real Madrid se acercó al alcanzapelotas y lo levantó a centímetros de la línea lateral para festejar el tanto que selló la segunda victoria auriazul del certamen. Ni lerdo ni perezoso, otro de los muchachos que estaba trabajando con pechera se acercó y se dio el gusto de saludar al ídolo en plena celebración.
El abrazo de Di María con un alcanzapelotas
La reacción de Di María después de pinchar la pelota ante el arquero Marcelo Miño dejó descolocado al juvenil de las inferiores de Central. "No lo puedo creer. Nosotros no tenemos permitido ir a abrazar a los jugadores", comentó tras el partido.
Joaquín era consciente de que no sólo había tenido el privilegio de celebrar con el autor del gol, incluso antes que los demás jugadores canallas. Cuando le preguntaron en ESPN qué significaba Fideo, contestó: "Fue campeón del mundo, jugó en millones de clubes, vino acá, puso huevo y mete goles casi todos los partidos".
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El joven fanático de la Academia no podía contener la alegría que sentía por el abrazo que le dio el exmediocampista de París Saint-Germain (PSG), Manchester United, Juventus y Benfica. De hecho, agarró su celular y empezó a mandar mensajes de audio desde la cancha para contar lo ocurrido.
A tono con lo que expresó el juvenil, Di María hizo señas inequívocas sobre lo que siente por el club en esta etapa de su carrera. Después del gesto clásico del corazón que forma con sus manos cuando festeja, el capitán miró a la popular y señaló el piso para decirles a los hinchas: "Estoy acá". Segundos antes, un alcanzapelotas pudo comprobarlo de manera irrefutable y se llevó la anécdota de su vida.