Alemania cayó por penales ante Paraguay y fue eliminada de la Copa del Mundo, por lo que la Verdeamarela seguirá siendo la única con cinco títulos del mundo
14:28 hs - Martes 30 de Junio de 2026
Desde su coronación en el Mundial de Corea-Japón 2022, Brasil se mantiene en lo más alto de la historia de la Copa del Mundo y es la única selección que suma cinco estrellas encima de su escudo. Al finalizar esta edición, continuará en la cima, gracias a la "maldición" que recayó sobre Alemania.
Luego de que la Verdeamarela gane su último Mundial, Italia se coronó campeona en la edición de Alemania 2006 y se convirtió en el segundo en alcanzar el escalón de los cuatro títulos. Apenas ocho años después, Alemania se consagró nada más ni nada menos que en Brasil 2014 e igualó la marca de la Azzurra.
La particular “maldición” que recayó sobre ambos es similar. Luego de levantar la Copa del Mundo por cuarta vez en su historia, ninguno de los máximos ganadores europeos pudo volver a alcanzar ni siquiera los octavos de final de un Mundial y se repitieron las decepciones.
Italia, lejos de los mundiales
Tras ser campeón en 2006 de la mano de Marcello Lippi, Italia llegó al Mundial de Sudáfrica 2010 con algunas dudas. Su DT, que había dejado el cargo luego de la consagración pero regresó en 2008, fue el mismo que protagonizó una de las peores actuaciones de su seleccionado y quedó eliminado en la fase de grupos en el último lugar, por detrás de Paraguay, Eslovaquia y Nueva Zelanda en el grupo F, con solamente dos puntos.
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Cuatro años más tarde, en Brasil 2014, la Azzurra recaló en el famoso “grupo de la muerte” junto a Inglaterra, Uruguay y Costa Rica. A pesar de haber superado a los británicos, cayó ante la Celeste y los Ticos, por lo que fue eliminada también en la primera fase, en su segunda decepción consecutiva.
Aquella edición fue la última participación de Italia en un Mundial hasta la fecha, ya que quedó eliminada en el repechaje de las Eliminatorias europeas en tres oportunidades consecutivas: ante Suecia para Rusia 2018, frente a Macedonia del Norte para Qatar 2022 y con Bosnia y Herzegovina para Estados Unidos, México y Canadá 2026.
Alemania, sin reacción
La tarde del 13 de julio de 2014 marcó una de las más grandes tristezas de la selección argentina en su historia, pero también coronó un largo proceso de trabajo de Alemania, que alcanzó su cuarto título. El entrenador Joachim Low continuó en el cargo para Rusia 2018, pero el desenlace fue opuesto. La victoria ante Suecia no bastó y las derrotas ante México y Corea del Sur, esta última en la tercera fecha, sellaron su eliminación en fase de grupos por primera vez en su historia.
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Ya con Hansi Flick, actual DT de Barcelona, en el banco, el conjunto teutón buscó revancha en Qatar 2022, pero cayó en el grupo más difícil del Mundial. La sorpresiva derrota ante Japón en el debut lo dejó en la cornisa y, a pesar de empatar con España y vencer a Costa Rica, quedó nuevamente eliminado en la fase de grupos por diferencia de gol en relación a la Roja.
Ambas desilusiones dejaron una Alemania golpeada, pero que de la mano de Julian Nagelsmann llegó a Norteamérica con ganas de cambiar la historia. Luego de golear a Curazao, vencer a Costa de Marfil y perder con Ecuador, avanzó a los 16avos de final como 1º de su grupo. Allí apareció la Paraguay de Gustavo Alfaro, que pasó como una de las mejores terceras, y que sorprendió a los teutones al eliminarlos en los penales.
La quinta estrella parece inalcanzable
Desde que Italia y Alemania portan cuatro estrellas en su escudo, ninguna pudo alcanzar la barrera de los octavos de final de un Mundial y parecen estar lejos de igualar la línea de Brasil con cinco campeonatos del mundo.
Los mundiales tienen grandes historias de David y Goliat como la que protagonizó Paraguay en la tarde de este lunes, pero los casos de la Azzurra y los teutones parecieran tener un punto en común más profundo.
Esta “maldición” que recae sobre ellos se justifica en recambios generacionales que no estuvieron a la altura de las circunstancias, pero también evidencia la dificultad que caracteriza a la Copa del Mundo, en la que nunca hay que dar un partido por ganado antes de jugarlo.