Matías, socio de Newell's, contó la odisea que vivieron su hijo de 16 años y sus compañeros, quienes practican deporte en el club. "Era una zona de caos", lamentó
10:20 hs - Miércoles 30 de Septiembre de 2026
Matías, socio de Newell's Old Boys y padre de un chico que practica waterpolo en el club del parque Independencia, reconstruyó esta mañana cómo se vivieron este martes por la noche los violentos incidentes entre hinchas y la policía.
En declaraciones a LT8, Matías contó que ayer dejó a su hijo de 16 años en el club para una práctica de waterpolo, como un martes cualquiera. Pero poco después, alrededor de las 21.30, recibió una llamada en la que le pedían que fuera a retirar al chico porque la policía había ingresado al club y "que estaba todo muy violento".
"Cuando llegué, ya no se podía entrar. El club estaba cerrado con la policía en la puerta. Cuando dejamos a los chicos en el ingreso a la práctica, no había un solo móvil policial. No se lo ocurrió a nadie que autos con hinchas de Central podían pasar por la puerta", contó Matías en primer término al expresar "la falta de criterio" de los organizadores del operativo.
Cómo salieron los chicos del club
El socio afirmó: "Por suerte para mi hijo, la policía avanzó hacia el sector de parrilleros, donde maltrató a los chicos que estaban ahí. Los pibes de waterpolo pudieron salir escondidos en el auto del profe, que hizo lo que pudo. Salieron del club por el portón que está al lado de la pileta, para el lado del Hipódromo".
>> Leer más: El gobierno reconoció que "algo se fue de las manos" en Newell's tras el festejo de Central
Matías contó que al encontrarse con su hijo y sus compañeros vio enseguida que "los chicos estaban aún en shock". Amplió: "No es habitual que alguien vaya a practicar un deporte y se encuentre en una situación de esas. El club era una zona de caos. La policía entraba, la gente gritaba, corría. La situación no estaba para quedarse a ver".
"Vi a policía decidida a maltratar a cualquier persona que acercara al club. Había gente que trataba de llegar al club para buscar a sus hijos y la policía no la dejaba pasar, como si todo el mundo que estuviera alrededor fuera un delincuente. Y en los parrilleros le pegaban a la gente que estaba comiendo", agregó.