Roberto Argüello se desempeñó como tenista profesional en los años 80. En su carrera logró un solo título de ATP en singles, en Venecia en 1983, pero dos años antes, en 1981, ganó el Orange Bowl para menores de 18 años, uno de los torneos juniors más prestigiosos del mundo convirtiéndose en el primer argentino en conquistarlo. Ese certamen era un verdadero trampolín al tenis mundial, pero en 1982 debió cumplir con el servicio militar y su historia tomó otro rumbo. "Estaba entrenando con el equipo de Copa Davis, junto con Vilas y Clerc, porque estábamos por enfrentar a Francia. Vine a visitar a mis padres, un soldado golpeó la puerta de mi casa, me preguntó si era Roberto Argüello, le dije que sí y sin medias vueltas me llevó. La AAT no intervino", contó Argüello. Ese año de colimba hizo que perdiera todos sus puntos acumulados hasta el momento y debió empezar de cero de nuevo. "Si yo no hubiera hecho el servicio militar, hubiera recibido un buen patrocinador, conseguido un buen entrenador y mi vida hubiera cambiado totalmente, sólo por el hecho de haber ganado el Orange Bowl. Fue una verdadera pena", rememoró el tenista.































