La Copa Argentina siempre brinda la oportunidad de viajar y el hincha de Newell's vuelve a transitar por las rutas argentinas para lo que será el debut del equipo en la Copa Argentina. El destino es el estadio Brigadier General López, de Colón, y hacia allí se moviliza, la mayoría proveniente de Rosario. La autopista Rosario-Santa Fe es transitada desde la mañana de este viernes por toda clase de vehículos para asistir al partido contra Midland, cuyo horario de comienzo es las 15.
Tuvieron que pasar exactamente 13 meses para que la parcialidad rojinegra se vuelva a movilizar hasta un estadio ajeno. La prohibición de la asistencia de la hinchada visitante en el fútbol argentino, desde 2013, más allá de alguna excepción, como ocurre en contadas ocasiones en el Kempes Córdoba o en el Malvinas Argentinas de Mendoza, no corre para la Copa Argentina.
Por lo tanto, esta es una oportunidad que, pese a las cada vez mayores dificultades económicas del pueblo en general, el hincha intenta aprovechar. Es lo que hizo la parcialidad rojinegra la última vez que pudo concurrir a otra cancha que no sea el Coloso, el 23 de febrero de 2023. El entusiasmo en esa ocasión no tuvo correspondencia en el césped. Newell's quedó eliminado a partir de una derrota dolorosa por 1 a 0 frente a Claypole, conducido por el actual entrenador de Midland, Jesús Díaz.
Lo maravilloso del fútbol es que la esperanza siempre se renueva. A lo largo de la autopista, los hinchas se movilizaron hasta la capital de la provincia, inconfundibles en el interior de los vehículos con camisetas, gorros y banderas rojinegras. Ni bien eran divisados hinchas detenidos al costado de la autopista, haciendo un asado, o transitando a la par, hacían sonar sus bocinas. Un sonido de reconocimiento con aquellos con los que comparten una identidad rojinegra, esa misma que lo llevó hasta la cancha de Colón.
Las 10 mil entradas que puso a la venta la Copa Argentina a través de un sitio web, se cerró en el mediodía de este viernes. No habrá expendio de localidades en el estadio.
La estación de servicio YPF de La Ribera fue un sitio casi obligado de detención y donde hubo gritos de aliento y charlas animadas sobre el equipo de Mauricio Larriera, aunque especialmente uno y otros expresaron el deseo de un triunfo.
Uno de los varios hinchas que estaban en el lugar se frenó por unos instantes y le manifestó a La Capital su pasión por Newell’s y hasta recordó una foto publicada en el diario, en el maratón por el 156 aniversario del decano de la prensa argentina, donde aparece cruzando la meta con una bandera rojinegra.
Pasando el segundo y último peaje hacia Santa Fe, a 19 kilómetros de la capital provincial, una decena de micros y varios autos fueron detenidos al costado de la autopista debido a un operativo de seguridad de control. Incluso hicieron descender a hinchas de algunos de los micros para inspeccionar arriba de los mismos.
La meta de aquel hincha maratonista, como la de los demás fanáticos rojinegros, en ese caso es la ciudad de Santa Fe, más precisamente el estadio de Colón. Desde la popular norte y la platea este, sitio designado para la parcialidad rojinegra, brindarán el apoyo acostumbrado. Es la parte que les toca. El resto, el de brindarles una alegría, es misión de los futbolistas.