Zona norte: una denuncia de maltrato animal destapó un terrible caso de abandono de persona

Fueron a rescatar perros en Grandoli al 2900 y se encontraron con un hombre de 84 años atado a su cama en condiciones de desnutrición y deshidratación

14:35 hs - Viernes 27 de Marzo de 2026

Un caso de abandono de persona y de maltrato animal quedó al descubierto en las últimas horas tras un allanamiento realizado en una casa en la zona norte de Rosario. En ese marco, demoraron a un hombre de 38 años tras descubrir que tenía a su padre de 84 años atado a una cama, sobre un colchón destruido, en condiciones de desnutrición y deshidratación.

En principio, el procedimiento fue la consecuencia de la denuncia que hicieron los vecinos por el estado en que se encontraban una perra y los tres cachorros que había parido pocos días antes. Sin embargo, lo que halló la Policía en la vivienda de Grandoli al 2900, entre Nicolás Laguna y Paunero, fue un cuadro mucho más tremendo: un jubilado, atado a su cama, con signos de no haber comido o bebido en algún tiempo y en muy malas condiciones de higiene.

Una vez que pudo ser rescatado por los efectivos, el anciano fue atendido por personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (Sies) y derivado a un sanatorio del centro de Rosario donde quedó internado.

Los canes, en tanto, quedaron a cargo de la Brigada Ecológica y de Rescate Animal de la Unidad Regional II y luego trasladados a una clínica veterinaria de zona sur. Se trata de una perra y sus tres cachorros que tenían menos de 72 horas de nacidos, que también estaban en situación complicada, al borde de la muerte por inanición e infectados por el ataque garrapatas, pulgas y moscas.

Grandoli 2900 Persona abandonada CML (3)

Según pudo establecer la Policía de Santa Fe, en el lugar vivía un hombre adulto con su padre mayor en condiciones extremas para la falta de cuidado en general del inmueble. El hijo del anciano no estaba presente en el sitio cuando se realizó el procedimiento. Llegó unas horas después y de inmediato quedó demorado y según trascendió enfrentará una causa judicial por abandono de persona y maltrato animal.

La intervención de la policía en el lugar se dio luego de la denuncia que realizaron los vecinos por el estado de abandono que presentaban los seis perros (dos hembras, una de ellas con tres crías de pocos días de vida, y un macho). La primera presentación que hicieron los vecinos fue en la Dirección de Sanidad Animal de la Municipalidad, pero como el caso presentaba ribetes más graves, desde el municipio se le dio intervención al Ministerio Público de la Acusación de Santa Fe.

La situación quedó a cargo de la fiscal Valeria Vitola, de la Unidad de Salidas Alternativas y Tempranas, quien le ordenó a la Brigada Ecológica un allanamiento en el lugar para resolver prontamente la situación de los perros.

Allanamiento impensado en zona norte

Los policías se presentaron en el lugar, pero al llamar a la puerta no obtuvieron respuestas. Nadie respondió a los insistentes llamados, ya sea a través de timbre como a viva voz.

Los agentes de la Brigada Ecológica, al mando del oficial Daniel Ojeda Medina, forzaron las rejas de la puerta de rejas del frente para poder avanzar y acceder al fondo del terreno donde estaban los perros. Así comprobaron la situación de una de las hembras que estaba con sus cachorritos en estado paupérrimo.

Grandoli 2900 Persona abandonada CML (4)

Al momento de retirar a los animales, los uniformados fueron alertados por un olor nauseabundo, “similar al de cuerpos sin vida”, dijo Ojeda Medina a La Capital. Pero no había signos de actividad dentro de la vivienda. Ante este escenario, los policías entrevistaron a los vecinos que dieron cuenta de que la vivienda era de un hombre mayor, que vivía con su hijo, pero que hacía dos meses que no lo veían.

Los propios vecinos aportaron datos de la familia y un contacto, al que los agentes rápidamente se comunicaron. Allí el relato agravó la situación. Del otro lado del teléfono contaron que en la vivienda vivía su abuelo y un tío, es decir, el hombre mayor y su hijo, identificado como S. Este último, señalaron, no permitía ver al resto de la familia y aportaron que la casa estaba sellada. Que sólo S. podía entrar y salir.

Con todos estos datos, la policía se comunica con la fiscal Vitola, que permite el ingreso a la vivienda. El ingreso no fue fácil porque la puerta estaba sellada con columnas de madera, las ventanas tapadas con recortes de madera y a todo eso se adhirieron sillas rotas.

Qué pasó con el denunciado y sus perros

“El adulto mayor estaba en una habitación en situación inhumana sobre colchón de resortes, pero ya se notaba alambre, sin poder reaccionar, en estado de desnutrición y deshidratado. Hacía sus necesidades en la misma cama y no se sabe cuántos días no comía ni tomaba agua”, detalló Ojeda Medina. Luego de ser atendido por el SIES fue derivado al Sanatorio Delta, donde quedó internado.

Grandoli 2900 Persona abandonada CML (2)

Por su parte, S., de 38 años, estaba en perfectas condiciones y lúcido. Era el carpintero del barrio, un oficio que aprendió de su padre. Fue trasladado por los agentes, pero recuperó la libertad tras la formación de la causa.

En general, la casa estaba abandonada. Las luces sin bombillas, había mugre en cada pieza y sólo funcionaba un televisor de 50 pulgadas. En la vivienda quedaron dos perros, con seguimiento especial de la Municipalidad de Rosario, que según contaron los vecinos, fueron ellos mismos los que los alimentaban.