La multiplicación de eventos, la fuerza de la movida electrónica y un cambio en la percepción de la seguridad le devuelven algo de aquel halo de ciudad cercana y divertida
06:30 hs - Domingo 26 de Abril de 2026
Un grupo de ocho porteños que rondan los cuarenta se debate sobre dónde hacer la despedida de soltero de uno de sus miembros que se casará en breve. Uno propone Mar Del Plata y otro, Rosario. Se evalúan costos y distancia. Gana la Cuna de la Bandera, a tres horas y monedas por autopista. La ciudad cercana que tiene mucho para ofrecer en plan turismo para comer bien, pasear, divertirse y tomar algo.
Esta situación basada en hechos reales habla de una verdad: Rosario volvió a entrar en la conversación como destino posible para una escapada entre amigos. El cambio en el escenario de seguridad aparece hoy como uno de los factores centrales para explicar esa reactivación del movimiento turístico. Pero también otros atractivos, como la variedad de shows, recitales, eventos y la fortaleza de su movida electrónica.
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La movida electrónica
Durante años, la ciudad tuvo un fuerte atractivo vinculado a la noche, aunque ese fenómeno se debilitó por el impacto de la inseguridad sobre ese tipo de turismo y por la caída de la oferta nocturna. Pero hace unos meses empezaron a aparecer señales de reactivación: se mueven los alquileres temporales de departamentos bien ubicados y de casas quintas, la hotelería y hasta los hostels con contingentes ligados al entretenimiento.
“Están habiendo buenas fiestas, grandes. Al porteño le gusta la movida de Rosario y, además, es mucho más barata que Buenos Aires. Una mesa VIP acá puede salir la mitad, y el tema económico pesa mucho. Está trayendo mucha gente también de Santa Fe y Córdoba. Cuando ciertos DJs no van a esas provincias, el público se mueve y viene a la ciudad", contó Pedro Etchandy, gerente del hotel Ros Tower.
Rosario tiene un diferencial clave: es un destino accesible. Según los referentes consultados, muchos grupos la comparan con destinos como Mendoza y terminan eligiendo la ciudad porque es más barata, más cercana y más simple logísticamente. Es un “bueno, bonito y barato” con cercanía, que hoy pesa mucho en la decisión.
Por eso, desde el hotel están trabajando con el centro de convenciones Metropolitano y referentes del circuito de electrónica para ofrecer paquetes que incluyen mesas en fiestas y alojamiento en hotel, pensados especialmente para público que viene de Buenos Aires. “La electrónica es uno de los fenómenos que más está creciendo. En los últimos diez años tuvo una expansión fuerte, y en los últimos cinco, aún más marcada", consideró.
Más allá de que ningún actor se animaría a afirmar que no existen hechos delictivos, las fuentes del sector dicen que lo que se modificó de manera evidente es la percepción general: aquella sensación de inseguridad extendida, que tiempo atrás y con pico en marzo de 2024 parecía atravesar todos los ámbitos, hoy perdió intensidad. Ese cambio de clima, más que cualquier indicador aislado, empieza a incidir directamente en las decisiones de quienes evalúan la ciudad como destino.
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Casas quintas
Además del sector hotelero, que muestra un buen nivel de funcionamiento para estos contingentes, el impacto se percibe con claridad en otras modalidades de alojamiento que también ganan protagonismo. El alquiler de casas quintas y espacios para estadías grupales aparece como una alternativa en crecimiento, en línea con nuevas formas de consumo turístico que priorizan experiencias compartidas y estadías breves.
La corredora inmobiliaria María Belén Rivero aporta una mirada sobre el fenómeno: “Años atrás Rosario estaba de moda, sobre todo por la noche. Venían muchos porteños y cordobeses. Después, el tema de la inseguridad la frenó bastante. Ahora, de a poco, empiezo a notar una reactivación, sobre todo como destino para grupos de amigos. Cada vez hay más pedidos de casas grandes, en zonas como Fisherton o Funes", contó.
La especialista en alquileres temporarios agregó que "se está viendo claramente un mayor movimiento de gente". Y ahí los eventos están jugando un papel clave como motor de la recuperación. Los recitales, los congresos, todo eso vuelve a traer visitantes de afuera, consultas y pedidos concretos de personas que buscan nuestros alojamientos", insistió.
Los picos muy claros se ven cuando hay eventos puntuales. Por ejemplo, fechas con DJs o recitales grandes llenan la ciudad y eso se ve directamente en la ocupación. Lo mismo cuando hay partidos fútbol importantes: hay mucha demanda, incluso para conseguir plateas.
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Nocturnidad
Manuel González Sabathié es parte de un equipo que trabaja un servicio de alquiler temporario para turismo y recreación desde 2013, bajo las marcas Rent House, Summer House y Despedite Rosario. El servicio que brindan no es sólo alojamiento, sino un paquete completo con traslados privados, mesas VIP, ingresos a recitales y acceso a boliches, entradas para ver a Central o Newell’s, chefs privados y sushi man.
"Antes de la pandemia, Rosario era el segundo destino del país para despedidas de soltero, detrás de Buenos Aires. Después, ese mercado se dispersó hacia lugares como Mendoza o Río de Janeiro. Hoy, con el cambio en materia de seguridad y con una ciudad más ordenada, sentimos que Rosario volvió a posicionarse en términos turísticos y volvió a niveles muy similares a 2019. Los índices de ocupación están altos y hay una demanda sostenida", detalló.
La empresa maneja 18 casas y actualmente recibe entre 120 y 140 grupos por año. Trabaja principalmente con grupos de amigos, planteles de fútbol amateur, artistas y sus equipos, o contingentes corporativos. Aproximadamente el 70 % de sus clientes viene de Buenos Aires, tanto Capital como GBA. El otro 30 % se reparte entre Córdoba, Entre Ríos y algo de Uruguay.
"En su momento, Uruguay llegó a representar hasta el 35 % de nuestra demanda, sobre todo cuando Rosario tenía mucha visibilidad por su vida nocturna. Hoy seguimos articulando mucho con Buenos Aires, especialmente con boliches y productoras. Hay un cruce constante de grupos, influencers y eventos que atraen gente a boliches y fiestas masivas", insistió.
González Sabathié aseguró que la apertura a eventos masivos generó un efecto imán muy fuerte. Vienen grupos de 6, 8 y hasta 15 personas que se quedan dos o tres noches. Se mueven mucho entre el centro, Fisherton y Pichincha, tanto por la gastronomía como por la noche. Nosotros lo estamos viendo de primera mano y estamos muy entusiasmados con lo que viene, dijo.
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Shows y recitales
En ese contexto, Rosario vuelve a posicionarse como una plaza atractiva para escapadas cortas. Fines de semana largos, grandes eventos, como recitales, fiestas electrónicas y festivales o convenciones reaparecen como motores de demanda. La ubicación geográfica juega un rol determinante: la ciudad mantiene una conectividad ágil con los principales centros emisores, lo que facilita un flujo constante de visitantes.
Iván Wolf es uno de los dueños de Hostel Wolf, que comenzó hace un tiempo a desarrollar una estrategia basada en los eventos musicales: arman en sus redes una cartelera con fechas que ayuda a la difusión, pero a su vez acerca huéspedes. “Se está empezando a recuperar el público porteño, pero vienen de Córdoba, Santa Fe, Paraná y también de pueblos más chicos. Vimos que no había un lugar que centralice una grilla de recitales y le sumamos eventos como la Crack Bang Boom. Genera muchas consultas y se concretan reservas", explicó.
No venden entradas, sino que ofrecen alojamiento boutique. "Desde hace al menos un año hay un desarrollo sostenido con propuestas musicales, gastronómicas y fiestas electrónicas. Hoy podés tener tres, cuatro o cinco shows por mes, con muchas bandas. Y eso mueve la ciudad", señaló.
El hostelero consideró que "Rosario es una ciudad accesible, que se puede recorrer, donde todo queda cerca". El río está cada vez más puesto en valor y la seguridad mejoró, aunque todavía hay un temor instalado en algunos. Muchas veces el que viene por una noche se sorprende: ve que puede caminar y moverse rápido por la ciudad. Y eso hace que después vuelva, pero ya por más días, con grupos de amigos", reveló.
El público es amplio, pero predomina una franja de entre los 20 y los 45 años. "También recibimos gente más grande por otros motivos, como congresos, convenciones, o atención médica. Y algo que creció mucho es el turismo deportivo: delegaciones que buscan un lugar cómodo, limpio y bien equipado. Todo eso suma y hace que la actividad se mueva”, añadió.
En síntesis: la combinación de un restablecimiento en la confianza sobre la seguridad, la reactivación de la noche, una buena oferta gastronómica y la multiplicación eventos masivos está empujando fuerte. Y si a eso se le suma que es un destino económicamente accesible, el resultado es un repunte notorio del turismo de grupos.