El abogado defensor de las vendedoras de una propiedad ubicada en Presidente Roca al 1100 reveló a LaCapital.com.ar que fue un sobrino el que las alertó de que las estaban estafando con la compra del inmueble. También aclaró que en un principio hubo mucha oposición del comprador hasta que las pruebas "fueron tan contundentes que desistieron de un negocio extraordinario".
Roberto Vázquez Ferreyra, representante legal de las mujeres, comentó que la operación comenzó en 2004 antes del boom inmobiliario cuando se acordó la venta de un ostentoso inmueble ubicado en Presidente Roca entre Mendoza y San Juan, el cual iba a quedar en manos del hijo de un psiquiatra de larga trayectoria en Rosario.
"En realidad se la venden al hijo del psiquiatra, que tampoco es su terapeuta en forma directa. Son dos personas mayores, madre e hija, cuyas pericias dieron que no estaban en condiciones de firmar lo que estaban firmando", comentó Vázquez Ferreyra.
"Cuando se firma el boleto el comprador paga una seña mil dólares, que nunca se los dan y lo retiene la escribana. Además, se comprobó que vendiendo ese departamento estas personas quedaban en la calle", agregó.
A la hora de saber cómo llega el caso a la Justicia, el letrado contó que fue "un sobrino de ellas, un directivo empresarial, que se enteró porque le contaron y les dijo que la estaban estafando".
Asimismo, el abogado señaló que una vez llevado adelante el proceso, "el juicio que se ganó en primera instancia y en Cámara. Primero porque las personas estaban en condiciones disminuidas, en una situación de inferioridad intelectual, según pericias. Y segundo, es que el precio por el cual habían firmado el no tenía nada que ver con el valor real del inmueble".
No obstante, el patrocinante aclaró que "hubo muchísima oposición por parte del comprador hasta que las pruebas fueron tan contundentes que desistieron de un negocio extraordinario"
Las tratativas de ambas parte comenzaron en 2004, antes del boom inmobiliario, "casí por la mitad del valor real", sostuvo.