La red municipal registró más de 40 mil consultas por salud mental en 2025, en medio de un aumento sostenido de intervenciones vinculadas a crisis subjetivas, intentos de suicidio y sufrimiento psíquico
13:35 hs - Lunes 25 de Mayo de 2026
Más de 40 mil consultas por salud mental pasaron durante 2025 por el sistema público municipal de Rosario, una red que además absorbe cada vez más demanda de personas con obra social y prepagas que no logran sostener tratamientos en el sector privado, entre la dificultades para sostener los tratamientos, los copagos y el tabú de consultar.
En total, 9.111 personas fueron atendidas por equipos específicos de salud mental de la red municipal, según datos de la Secretaría de Salud. Las cifras muestran la consolidación de una demanda sostenida dentro del sistema público rosarino, en un contexto donde aumentan las situaciones vinculadas a ansiedad, angustia, sufrimiento subjetivo e intentos de suicidio.
“Tenemos un aumento sostenido de toda la demanda del sistema de salud. Hay nuevos pacientes y aumentó también la cantidad de consultas. La temática de salud mental es una de las cuestiones que hoy hace que las personas se acerquen a los servicios”, señaló Fernando Vignoni, subsecretario de Salud y Territorio a La Capital.
Del total de personas atendidas, el 25% consultó por problemas relacionados con el estrés y las dificultades de la vida cotidiana. En tanto, entre quienes llegaron a trabajo social, uno de los principales motivos de consulta estuvo vinculado al impacto de las condiciones económicas y psicosociales sobre la salud.
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El volumen de demanda de los últimos años llevó incluso a que la Secretaría de Salud incorporara por primera vez una unidad de costo específica para este tipo de abordajes dentro de su presupuesto anual. En 2024, la inversión destinada a salud mental superó el 10% del presupuesto total del área sanitaria municipal.
El 107 y los pedidos de ayuda
El aumento de las consultas también comenzó a reflejarse en otro indicador que hasta hace poco tenía escaso nivel de sistematización. Se trata de los pedidos de auxilio vinculados a situaciones de crisis y posibles intentos de suicidio que ingresan a través de la línea municipal 107.
Según explicó Vignoni, durante el último año el municipio comenzó a trabajar específicamente en la construcción de registros más precisos sobre este tipo de intervenciones, una tarea que hasta ahora encontraba dificultades por la dispersión de criterios y por las características mismas de muchas situaciones.
Como reflejó este medio en esta nota, Santa Fe registra un aumento en la tasa de suicidios superior a la media nacional y las autoridades sanitarias monitorean de cerca la situación. Además, Rosario y la región concentran casi la mitad de los suicidios de la provincia.
Existen casos que ingresan como cuadros de intoxicación, episodios de angustia extrema o consultas generales de guardia, detrás de los cuales puede haber intentos autolesivos o situaciones de riesgo subjetivo. “Hay intentos más solapados, consultas vinculadas a consumo de medicación o situaciones de ideación suicida que muchas veces no quedan correctamente registradas”, indicó.
Por ese motivo, durante el último año se trabajó junto a equipos de guardia, telefonistas del Sies y autoridades provinciales en la elaboración de instructivos y criterios comunes para mejorar la carga de datos y construir información más precisa.
La línea 107 se transformó además en una de las principales puertas de entrada al sistema de atención de urgencias vinculadas al sufrimiento psíquico. Ahí llegan pedidos de ayuda de familiares, amigos o personas que atraviesan situaciones críticas y necesitan orientación o asistencia inmediata. “Estamos difundiendo la línea para que la gente pueda pedir ayuda. La idea es facilitar el acceso y que las situaciones puedan abordarse antes de que se agraven”, subrayó.
El crecimiento de situaciones vinculadas a sufrimiento psíquico obligó además a reforzar el trabajo específico dentro del Sies. Desde 2024 funciona un Dispositivo de Soporte en Salud Mental que brinda acompañamiento y capacitación para abordar crisis subjetivas, intentos de suicidio y situaciones de autolesión. “La salud mental implica otros tiempos de escucha”, sostuvo la directora de Salud Mental municipal, Jésica Redondo, al explicar la necesidad de sumar operadores específicos para este tipo de intervenciones.
La presión sobre hospitales y guardias
Este aumento en la necesidad de atención también comenzó a impactar sobre hospitales generales y dispositivos de internación. Durante 2024 se registraron cerca de 1.500 internaciones vinculadas a problemáticas de salud mental. Más de una de cada cuatro estuvo relacionada con consumos problemáticos.
En total, los egresos hospitalarios asociados a salud mental representaron el 4,5% del total de egresos de la red pública rosarina. La presión sobre las camas hospitalarias aparece especialmente en efectores generales como el hospital Carrasco, que en algunos momentos del año pasado llegó a tener hasta 18 de las 40 camas del efector ocupadas por pacientes con cuadros subjetivos severos.
Esta nota es parte de una serie de informes de La Capital sobre la crisis en salud mental y el aumento en los suicidios e intentos.
Crisis económica, soledad y desgaste emocional
El aumento del sufrimiento psíquico no puede separarse del contexto económico y social que atraviesa Rosario y el país. “Siempre en los procesos de crisis socioeconómica hay un impacto en la salud mental de la población. Lo vimos después de 2001 y también después de la pandemia”, afirmó.
La relación entre deterioro económico y malestar subjetivo aparece incluso en los propios registros municipales. Entre las personas atendidas por equipos de trabajo social, uno de los principales motivos de consulta está vinculado al impacto que las condiciones económicas y psicosociales tienen sobre la salud.
Pero el funcionario advierte además sobre cambios culturales y sociales que atraviesan especialmente a jóvenes y adultos. “Hay una sensación generalizada de inmediatez. Todo tiene que resolverse rápido, hay mucha exposición en redes sociales y mucha necesidad de respuesta inmediata. Eso también impacta”, explicó.
En esa combinación entre incertidumbre económica, hiperconectividad y desgaste emocional, los equipos de salud observan cada vez más situaciones de ansiedad, angustia y aislamiento.
Jóvenes, apuestas online y redes sociales
Entre las problemáticas que aparecen con mayor frecuencia en adolescentes y jóvenes, Vignoni mencionó las dificultades de pertenencia grupal, el bullying, las apuestas online y los consumos problemáticos. “Las apuestas online son un tema que aparece mucho entre adolescentes y jóvenes. También el impacto de las redes sociales y la necesidad permanente de exposición”, indicó.
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Según explicó, parte de esas situaciones se profundizó después de la pandemia, especialmente por los cambios en los modos de vinculación y el uso intensivo de tecnologías desde edades tempranas. “Fue una situación extrema que modificó hábitos, vínculos y formas de relacionarse”, sostuvo.
La importancia de trabajar en el territorio
Para el subsecretario, uno de los principales activos del sistema público rosarino es la cercanía territorial de los equipos de salud. “Los equipos conocen el barrio, conocen a las familias y muchas veces detectan las situaciones porque un vecino, un familiar o un amigo se acerca preocupado”, explicó.
Actualmente, el municipio sostiene dispositivos de atención en centros de salud y hospitales, guardias de salud mental las 24 horas y 180 espacios grupales destinados a distintas problemáticas vinculadas al sufrimiento psíquico y la construcción de vínculos comunitarios.
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A eso se suma el programa “Conectá con vos”, orientado a trabajar con adolescentes, familias y escuelas sobre el uso responsable de redes sociales, señales de alarma y herramientas de acompañamiento.
“La salud mental requiere una estrategia transversal, que involucre escuelas, clubes, espacios laborales y distintos ámbitos comunitarios”, concluyó Vignoni.