La maestra de Rosario que buscó a su padre desaparecido: "La verdad siempre trae la posibilidad de sanar"

Ramiro Sergio Bustillo Rubio fue uno de los 12 restos recientemente identificados La Perla, Córdoba. A 49 años de su desaparición, en Rosario, su familia sostuvo un grito de paz

15:23 hs - Lunes 23 de Marzo de 2026

Ramiro Sergio Bustillo Rubio compartía el primer nombre con su padre. Tradición familiar de la época. Por eso el día que fue secuestrado por las Fuerzas Armadas en octubre de 1977 durante la dictadura militar la frase fue: “Se llevaron a Sergio”. Así lo conocían en su casa, así aún hoy lo llaman sus hijos en Rosario, que durante 49 años no bajaron los brazos para dar con sus restos y que deje de ser un desaparecido para ser una víctima de la última dictadura militar.

Bustillo Rubio nació en San Rafael, en la provincia de Mendoza, un 7 de julio de 1950. Estudiaba ingeniería electrónica en la Universidad Nacional de Córdoba y militaba para el Partido Comunista desde los 17 años. Fue obrero, padre, amigo, hermano, esposo, tío y “compañero”, remarcó su hija Elena Bustillo Rubio a La Capital. Tenía 27 años cuando fue “chupado” en la vía pública, iba camino a una reunión del partido en el marco de un fresco 18 de octubre de 1977 en Córdoba capital. Su familia no dejó de buscarlo y gritar su nombre. El 10 de marzo, el Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) comunicó el hallazgo de 12 restos humanos en el excentro clandestino de detención en La Perla, Córdoba. Uno de ellos era Sergio.

Empieza otro camino para transitar, otra manera de hacer el duelo. La verdad nos va a traer la posibilidad de sanar y seguro cosas buenas”, expresó Elena, quien reconoce que hace años intenta cerrar esa tristeza, mezclada con bronca, y ahora “esto nos lo puede dar porque trae alivio y alegría”.

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Elena es docente hace más de una década. Año tras año prepara clases especiales para el 24 de marzo. Este año no puede. Junto a su hermano, Andrés, mantienen la memoria de Sergio vigente. Sus hijos, los nietos de Sergio, continúan el pedido por verdad, memoria y justicia. La ausencia de Bustillo Rubio, como en cada uno de los desaparecidos, “fueron lugares que quedaron vacíos”, afirmó Elena y cada vez que puede agradece a los equipos de profesionales de Eaaf por poner a la ciencia al servicio de la verdad y la justicia.

Sentir cerca a su padre

La familia de Sergio intuía que los restos de aquel joven con ideales bien marcados estaban en La Perla. Es que era uno de los centros clandestinos de detención más grande que los militares de Córdoba armaron. Llegaron a pasar más de 10 mil detenidos por allí. En 2025 se formó la causa judicial “enterramientos clandestinos”, donde las familias se presentaron como querellantes y la búsqueda se potenció. Elena sintió que ese momento era el correcto para visitar La Perla.

Rodrigo Sergio Bustillo Rubio 23.3

La mujer llegó al lugar y sintió como la ansiedad la frenaba, pero la esperanza la empujaba. El reto era transitar “ese caminito” que hoy es un espacio para la Memoria y la Promoción de los Derechos Humanos. “Es lo que les pasó a los familiares de los detenidos en ese centro clandestino de tortura y exterminio. Por mi parte, sentí la necesidad de estar cerca y habrán sido unos minutos, pero para mí fue un montón de tiempo”, señaló.

Paso a paso se fue convenciendo. “En algún lugar lo van a encontrar”, dijo y aunque el cuerpo el cuerpo le pesaba seguía su andar por el terreno que tiene 14 mil hectáreas por explorar.

¡Sergio, presente!

Cada 24 de marzo, 18 de octubre o cualquier fecha que tenía la posibilidad, Elena lo hacía: ¡Sergio Bustillo Rubio, presente! Durante décadas fue el grito de marcha de su familia. Fue la misma reacción cuando del otro lado Andrés le dijo que tenían una audiencia con el Juzgado Federal Nº 3 de Córdoba.

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Andrés recibió un llamado que no logró atender, pero en su casilla de correo electrónico tenía un mensaje. Primero pensó que era una multa o algún trámite tedioso. Entonces llamó. Del otro lado atendieron desde el juzgado y le avisaron que había información importante para él y su familia. Coordinaron una audiencia de manera virtual. Luego llamó a su hermana, Elena. “Cuando me dijo de la citación empecé a los gritos porque esperaba la noticia desde que identificaron a las 12 personas, aunque no se sabían los nombres”, contó la hija de Sergio.

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Elena dice presente en cada 24 de Marzo en Rosario. Este será especial

Ella lo repite una y otra vez: “la noticia trae paz”. Nunca se cansó de pedir por su padre y cuando Elena escuchó que Eaaf comenzaba a intensificar su trabajo en La Perla “fue una alegría”. Esa sensación creció al saber que había 12 identificados. Esperanza y ansiedad explicaron el grito ante el llamado de Andrés. Ahora Ramiro Sergio Bustillo Rubio está presente y “va a tener un lugar amoroso y no va a estar tirado con la violencia de todo lo que le hicieron antes y después de matarlo”.

Será un 24 de marzo especial para la familia Bustillo Rubio. Ya no es un desaparecido. “Buscaremos otra manera de nombrarlo, por ahora son víctimas de la dictadura genocida”, concluyó Elena, que nació en Córdoba, pero al tiempo de la detención de Sergio se radicó en Rosario con su madre y hermano. Durante casi 50 años participó de varios colectivos por los derechos humanos “nunca dejé de ir a la plaza”, mientras termina de asimilar el hallazgo de su padre, Elena se prepara para este martes volver a marchar por el Día de la Memoría, Verdad y Justicia.