El alcohol sigue encabezando los consumos problemáticos en Rosario y el país

En el marco del 74° aniversario de Alcóholicos Anónimos que se realizará en Rosario, especialistas consignan que hay 2 millones de adictos en Argentina

06:30 hs - Domingo 18 de Octubre de 2026

El alcohol sigue a la cabeza de los consumos problemáticos. Con una cifra que sobrepasa los 2 millones de adictos en el país, especialistas explican que las condiciones materiales de vida empujan a la población —en su mayoría adolescente y adultos jóvenes— a beber compulsivamente para aplacar la "tristeza y el desánimo".

Es allí donde aparece aquel "acompañante" o "amante ideal" para poder soportar ese padecimiento, según explican referentes de Alcohólicos Anónimos Rosario en el marco del 74° aniversario de esa comunidad en Argentina, que se conmemorará el 7 de noviembre y nada menos que en Rosario.

Por eso este martes 20 y y jueves 22 de este mes, a las 10.50, habrá un conversatorio para alumnos en la Facultad de Medicina con integrantes de la comunidad de Alcohólicos Anónimos (AA). Y el sábado 7 de noviembre, de 9 a 13, en la misma casa de estudios se celebrará una jornada pública en el marco del aniversario de AA Argentina.

La importancia de solicitar ayuda y refugiarse en la comunidad de Alcohólicos Anónimos o Al-Anon, en el caso de familiares de alcohólicos, se presenta como la llave de una salida colectiva ante una patología marcada por un profundo dolor subjetivo que puede llevar a la muerte o al suicidio en jóvenes como nunca antes se había visto.

Una efermedad negada

"Según nuestras consultas, el alcohol sigue siendo la sustancia más consumida en Argentina. Se trata de una población que sobrepasa los 2 millones de adictos, quienes organizan su vida en torno a la bebida porque han perdido su capacidad de amar y trabajar", sentencia el psiquiatra y docente de la Facultad de Ciencias Médicas Juan Manuel "Chacho" Sialle en declaraciones a La Capital. Y Rosario no es una excepción, sino que está dentro de la regla.

>>Leer más: Consumo de alcohol en Rosario: mitos y verdades sobre tomar "una copita de vino por día"

En ese contexto señala que los avatares de época han generado condiciones propicias para el consumo compulsivo de alcohol. "Aunque no parezca, el motivo de consulta siempre surge por gastritis o hemorragias, pero detrás de todo eso está el consumo de alcohol, que está bastante negado por la salud en general. Sucede que esta época generó condiciones para que estas compulsiones se desarrollen con mayor intensidad", apunta.

Para Sialle, lo más llamativo está marcado por la alta tasa de suicidios en adolescentes. "Nunca habíamos visto pibes de entre 14 y 17 años que se suicidaran consecuencia de un profundo sentimiento de tristeza y el desánimo. Son pibes y pibas que se da cuenta que quedaron marginados del mercado y aparece el alcohol como una posibilidad de ser", lamenta el titular de la cátedra de Psiquiatría y docente de la materia Salud Mental y Consumos Problemáticos al exponer la realidad empírica de estos tiempos.

En ese marco, precisa: "La idea es que el alcohólico es un degenerado, un sinvergüenza y mala persona, pero en realidad es un sujeto triste, que se encuentra solo, sin amor y sin trabajo, es una patología vinculada a lo social".

El especialista analiza que ese flagelo se debe a que "el mundo vive una época de gran producción de desánimo, puesto que todos los problemas mentales están arraigados en la tristeza", por eso destaca la tarea de Alcohólicos Anónimos a la hora de "recoger a los caídos".

Y en este contexto destaca la tarea de la comunidad a nivel local al asegurar que "tienen indicadores de recuperación altísimos", enancados en una épica edificada a partir de la dinámica de grupos. "Son militantes de la sobriedad, diseñaron un modelo de grupos, en los que la gente que encontró un sentido de vida", valora.

>>Leer más: Uniendo Orillas: un servicio hospitalario de Alcohólicos Anónimos en un rincón único del Hospital Centenario

Militantes de la sobriedad

Rubén Alberto, referente de la agrupación y miembro del comité organizador del aniversario de AA, destaca la titánica y mancomunada tarea que lleva adelante Alcohólicos Anónimos hace cerca de cuatro décadas en Rosario para salvar a miles de personas de la adicción al alcohol.

"El alcohol es como un amante ideal, una eterna compañía, pero en realidad es una enfermedad silenciosa y mortal. Es una fantasía. Esta situación ideal, después termina y los problemas continúan", define.

En diálogo con La Capital, Rubén Alberto explica que la clave es concurrir a las reuniones anónimas y cerradas que hace el grupo coordinada por Alcohólicos Anónimos, donde la premisa es dejarse ayudar, tan solo un día a la vez, hasta dejar de beber para siempre. Y asegura que los resultados son sorprendentes.

"La clave empírica es asistir a los grupos donde proponemos que dejes el alcohol por un día, ya que no hay ningún alcohólico que no pueda dejar de tomar al menos durante 24 horas, y si no puede por 24, podrá por 12, y otras 12. Esa es la clave, frenar. Entonces, en ese lapso, compartimos experiencias, fortaleza y esperanza, y leemos literatura oficial de Alcohólicos Anónimos", consigna.

Asegura que hay muchas posibilidades de salir adelante, pero uno puede ayudar al que pide ayuda. "A veces es muy difícil. Hay una etapa que es tocar fondo y aceptar que no se puede solo. A partir de allí es probable la ayuda", señala.

También comenta que hay casos extremos donde hace falta una internación, a veces el primer contacto es con el paciente internado, pero en muchos casos el "compañero" asiste a las reuniones y recibe contención.

>>Leer más: Alcohólicos Anónimos ante el desafío de escapar del laberinto de la bebida

La épica de una comunidad

En ese marco, Rubén Alberto menciona el programa "Uniendo Orillas", que funciona en el Hospital Centenario, donde el grupo de Alcohólicos Anónimos busca entablar un diálogo con la persona antes de la externación, que le permita sostener la sobriedad, que representa un desafío significativo.

"Tenemos la figura del padrino, a quien el compañero toma como referente dentro de una comunidad muy amorosa, inclusiva en todos los sentidos, y eso produce efectos muy buenos. Tenemos grupos todos los días. Al principio proponemos 90 reuniones en 90 días. Y esos compañeros, cuando lo cumplen, se recuperan en un altísimo porcentaje", garantiza.

Además, en ese contexto se sugiere el llamado inmediato si siente compulsión por beber, y que con el sólo hecho de dialogar se suele superar es trance. "La conpulsión por beber dura poco, y si lográs pasar ese umbral, desciende y es el primer paso para dejar de beber", valora.

Entre tanto, recuerda el programa de 12 pasos, al que denomina un camino hacia una recuperación, que no pasa solamente por el dejar de beber, o por "tapar la botella", como dicen, sino que propone otras cosas. Y explica que, como se trata de una enfermedad, el programa trata de trabajar esas otras cuestiones que llevan al consumo de alcohol, y buscar soluciones.

>>Leer más: Consumos problemáticos: la campaña municipal duplicó el número de consultas telefónicas

"El alcohol es el amante ideal, una eterna compañía, pero es una enfermedad silenciosa y mortal. Es una fantasía porque esa situación ideal después termina y los problemas continúan. Tomo porque tengo problemas, perdí el trabajo, etc, pero en realidad los problemas son por el consumo. Y aparece la magia de que se empiezan a solucionar muchas de esa problemáticas; pero no, se agravan", sentencia.

Celebrar la sobriedad

Rubén repasa que la filosofía del grupo es celebrar la sobriedad mediante una ceremonia muy espiritual. "Con el tiempo uno pierde las ganas de tomar alcohol, a partir de la puesta en marcha de un programa en el cual se modifican ciertas conductas y patrones para no tener simplemente que abstenerse. Porque el chiste pasa en no reincidir, sino en producir un cambio mental y espiritual", reflexiona.

Es por eso que el próximo 8 de noviembre, al día siguiente del aniversario de Alcohólicos Anónimos, realizarán una nueva ceremonia privada y en ella celebrarán la sobriedad. Hay quienes tienen más de 30 años de sobriedad, y los felicitamos, así como aplaudimos al que tiene un día. Y por supuesto, la alegría más grande es para los que celebran sus 24 horas, que somos todos. Porque esto es un día a la vez, un 'sólo por'. Y es una ceremonia espiritual", destaca.