El Instituto de Transporte de la UNR pide un enfoque “integral” y señala que otras bicicendas, como la de Buenos Aires y Riobamba, están peores condiciones
11:54 hs - Jueves 19 de Marzo de 2026
En el marco del debate por la eliminación de un importante tramo de la ciclovía de calle Rioja, el Instituto de Estudios de Transporte de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) señaló que discutir una sola bicisenda "no constituye una política de movilidad”. Además, señalaron que, si se elimina esta porción de carril destinado exclusivamente para la circulación de bicicletas, los ciclistas recurrirán a arterias más inseguras.
En particular, la propuesta de eliminar la ciclovía de Rioja entre Buenos Aires y Corrientes fue de la concejala Anahí Schibelbein (Unidos), quien apeló que en una calle tan estrecha, la eliminación de la ciclovía podría ayudar a la descongestión del tránsito. "En arterias angostas como calle Rioja, la presencia de un carril exclusivo para bicicletas no sólo favorece la ralentización del tráfico, sino además la invasión diaria de dicho carril por parte de automovilistas y motociclistas, lo que pone en riesgo la integridad física de los ciclistas", explicó Schibelbein en torno a su proyecto. En respuesta, los colectivos de ciclistas Asociación Civil STS y Rosario en Bici participaron de la comisión de Obras Públicas del Concejo para defender su la ciclovía.
Por su parte, desde el organismo de la UNR que la solución a la congestión del tránsito no es eliminar una ciclovía, sino tener un enfoque integral en cuanto a la movilidad en la ciudad: “Discutir esta ciclovía en particular no debería ser el eje de debate de movilidad”, expresó Mauricio Mancilla, Director del Instituto de Estudios de Transporte en conversación con La Capital, y advirtió: “Las otras dos ciclovías que circulan en ese sentido (como Rioja) son Pellegrini y Catamarca. ¿A dónde irían los ciclistas de Rioja si eliminan la ciclovía? A otras arterias más inseguras”.
Además, Mancilla señaló que hay problemas en otras ciclovías y que la solución no es “eliminarlas a todas. Por ejemplo, "la ciclovía de Riobamba es la que registra mayor siniestralidad y la de Buenos Aires es la que posee peores condiciones de calzada, gran cantidad tienen dimensiones escasas”, agregó el ingeniero y director del Instituto de Transporte, que tiene sede en la Ciudad Universitaria de Rosario (Cur), coloquialmente conocido como La Siberia.
"(La eliminación de la ciclovía) En lo técnico no resuleve el problema y en lo conceptual es peligroso. A quienes incumplen estacionando donde es indebido o circulando por donde no corresponde se los "premia" incrementando un carril", explicó Mauricio Mancilla, en referencia a que la medida busca eliminar la bicisenda para que haya más espacio para los automóviles.
>> Leer más: Concejo: ciclistas rechazan la propuesta de eliminar la ciclovía de calle Rioja por el caos vehicular
Un enfoque integral sobre movilidad urbana: ciclovías, autos y tráfico
"Que la movilidad vuelva a discutirse es, en sí mismo, una buena noticia. Las ciudades que evolucionan son aquellas que discuten cómo se usan sus calles", expresan desde el Instituto de Estudios de Transporte de la UNR, pero señalan: "Para que ese debate sea útil debe ser integral. No alcanza con discutir una cuadra, una calle o una infraestructura específica: es necesario analizar el sistema completo".
En esta misma línea, desde el Instituto afirman que cualquier discusión sobre movilidad urbana debería partir de "un hecho básico": el espacio de la calle es limitado. "No entran todos los vehículos, pero sí podrían trasladarse muchas más personas si ese espacio se organiza de manera eficiente", agregan desde el organismo dependiente de la Facultad de Ciencias (FCEIA).
Además, Mancilla, director del Instituo, señala que tras estudio realizados, se comprobó que un auto que circula por Rosario transporta, en promedio entre 1,2 y 1,5 personas. "Este es uno de los debates centrales de las ciudades contemporáneas: cómo se reparte un espacio público que es escaso y que debe servir a todos. En el fondo, la discusión sobre la ciclovía de calle Rioja no trata solamente sobre una infraestructura puntual, sino sobre qué modelo de ciudad queremos construir", agregan desde el Instituto.
"Las ciclovías no son infraestructuras aisladas: funcionan cuando forman redes que permiten desplazamientos seguros y continuos. Es cierto que muchas presentan problemas -invasiones de vehículos, falta de segregación, anchos insuficientes, deterioro del pavimento o señalización escasa-, pero la respuesta frente a esas deficiencias no debería ser su eliminación, sino justamente más planificación, mantenimiento, controles y políticas de concientización", cierran desde el Instituto de Estudios de Transporte de la UNR.
La posición de los ciclistas
Integrantes de la Asociación Civil STS y Rosario en Bici fueron recibidos en audiencia en el Concejo Municipal para manifestar su postura. Yamila Riego, referente de la organización, dialogó con LT8 y fue contundente: "Es necesario revisar las ciclovías y todo el sistema de movilidad de la ciudad, pero eliminar la ciclovía sería dar un paso atrás en términos de seguridad vial. La congestión cero en el centro de una gran ciudad no existe, y atribuirla a la ciclovía es una falacia".
Para la activista, el problema no es el carril en sí, sino la falta de control sobre las infracciones. "El caos se genera por las personas que estacionan donde está prohibido y por la falta de fiscalización de las dársenas de carga y descarga", señaló Riego.
Además, recordaró que el diseño de calles angostas tiene como objetivo reducir la velocidad de los vehículos motorizados a 25 o 30 km/h, favoreciendo una "zona calma" que el proyecto de eliminación ignoraría.