Casa Grande, una nueva respuesta a la creciente vulnerabilidad de los adultos mayores

El municipio detecta un aumento de los pedidos de alimentos, vivienda y atención sanitaria entre los mayores. El espacio ubicado en zona sur tendrá 20 plazas y funcionará también como centro de día

06:20 hs - Sábado 22 de Agosto de 2026

La jubilación mínima hace rato que no alcanza para cubrir las necesidades básicas de los adultos mayores de Rosario. El municipio detecta un crecimiento sostenido de los pedidos de asistencia de esta población, que llega en busca de alimentos, tiene dificultades para pagar el alquiler o comprar medicamentos y, cada vez más, recurre al sistema de salud pública. En ese contexto, inaugura Casa Grande, un nuevo espacio de alojamiento transitorio para hombres mayores de 60 años en situación de vulnerabilidad crítica.

El espacio tendrá 20 plazas, pero su alcance será mucho mayor. Durante el día funcionará como centro de actividades abierto a hombres y mujeres mayores del barrio, y también recibirá a personas en situación de calle que actualmente utilizan los refugios nocturnos municipales.

En ese sentido, el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat, Nicolás Gianelloni, aseguró que el pedido de ayuda de los adultos mayores es actualmente uno de los que más creció dentro de la demanda social que recibe el municipio.

"Con la mínima no les alcanza. Tienen problemas los que alquilan, tienen problemas para pagar el alquiler. Entonces, bueno, eso lo estamos viendo y muchos terminan en situación de calle o que están viviendo una pensión, una piecita y no pueden hacer un tratamiento o tienen problemas de accesibilidad en esos lugares donde están viviendo", explicó a La Capital durante una recorrida por el nuevo refugio, acompañado por la directora de Adultos Mayores, Victoria Zángara.

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Más adultos mayores buscan atención en la salud pública

El impacto de esa situación también comienza a sentirse en la red sanitaria municipal. Según Gianelloni, aumentó alrededor de un 30% la cantidad de adultos mayores que tienen Pami u otra obra social y complementan su atención en el sistema público de salud.

"Muchos adultos mayores que tienen Pami o una obra social y complementan con la salud pública. Porque con la asistencia que tienen no les alcanza, tanto en medicamento como en el tipo de atención", afirmó.

El funcionario también señaló que la situación de los medicamentos constituye una de las principales dificultades. Según explicó, el esquema de cobertura de remedios se redujo y eso "también resiente todo" en los hogares de las personas mayores.

La consecuencia es que una persona que cuenta formalmente con jubilación y cobertura sanitaria puede igualmente terminar necesitando asistencia municipal para resolver necesidades básicas.

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El diagnóstico elaborado por el programa Mil65 muestra que el 90,4% de las personas mayores de 65 años de Rosario tiene jubilación o pensión y el 92,3% cuenta con Pami, obra social o prepaga. Sin embargo, esos indicadores de cobertura no impiden que aparezcan situaciones de vulnerabilidad.

"La mayoría tiene alguna jubilación o pensión, pero esa cobertura social cada vez les garantiza menos derechos. Tenemos que trabajar para acompañarlos", subrayó el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat.

La presión sobre las políticas sociales ocurre, además, en una ciudad cuya población mayor viene creciendo. Rosario tiene 143.331 personas de 65 años o más y más de 40.000 viven solas. Esa población aumentó 14,6% entre 2013 y 2024, mientras que la cantidad de habitantes de entre 0 y 14 años prácticamente permaneció estable, con una variación de apenas 0,08%.

Casa Grande, para cuando la vulnerabilidad llega al límite

La nueva Casa Grande funcionará en Mitre 3834, entre Viedma y Quintana, en un predio cedido gratuitamente por el Centro Educativo Latinoamericano. En ese punto funcionaba una escuela para niños y niñas hipoacúsicos que redujo su matrícula a partir de los procesos de integración.

El municipio realizó la inversión para transformar el edificio. Tiene 340 metros cuadrados cubiertos, seis habitaciones, comedor, cocina, lavadero, oficinas, baños adaptados y espacios exteriores accesibles. La fecha de inauguración es el próximo lunes 31 de agosto.

Las 20 plazas estarán destinadas, en esta primera etapa, a hombres mayores de 60 años que sean autovalentes y atraviesen situaciones de vulneración crítica.

Cabe subrayar que no será un geriátrico ni una residencia permanente. El ingreso será evaluado por los equipos municipales de Adultos Mayores a partir de situaciones detectadas por centros de salud, instituciones municipales y no municipales, vecinos y equipos que trabajan con personas en situación de calle.

Para esta primera etapa, el municipio ya tiene identificadas 20 situaciones para evaluar. "Esto no es un residencial. No viene a reemplazar un hogar residencial que pueda acceder alguien que tenga su obra social o que tenga Pami, sino que viene a ser un lugar para asistir a situaciones de vulneración crítica en lo social", explicó Gianelloni.

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El objetivo será trabajar durante la permanencia para estabilizar la situación y encontrar una alternativa que permita recuperar autonomía. Los equipos abordarán salud, vivienda, empleo, vínculos familiares y acceso al sistema previsional.

De los refugios a una red más amplia

Casa Grande también se suma a una red municipal de alojamiento que busca ampliar su capacidad. Actualmente hay unas 400 personas alojadas en los refugios nocturnos y el hostal de 24 horas. En la ciudad existen cinco refugios municipales a los que pueden acceder adultos mayores, uno de ellos destinado a mujeres.

También está prevista una ampliación del refugio de Grandoli. El objetivo planteado por el municipio es incorporar casi 100 plazas al sistema de alojamiento y llegar a cerca de 500 personas que puedan ser alojadas todas las noches, durante todo el año, en algún dispositivo municipal.

Durante el día, el espacio funcionará como centro de actividades para adultos mayores del barrio, tanto hombres como mujeres. Habrá talleres, actividad física, memoria, escritura, cultura y propuestas vinculadas con las emociones. Además, los adultos mayores que actualmente utilizan los refugios nocturnos podrán acercarse durante el día a Casa Grande, aunque no estén alojados allí.

La directora de Adultos Mayores, Victoria Zángara, explicó que el centro será abierto a la comunidad y que habrá una grilla de actividades para quienes quieran acercarse. Para el municipio, esa dimensión es central porque la vulnerabilidad no se reduce a la falta de techo o comida, sino que también puede aparecer cuando una persona deja de tener espacios de encuentro.

"Tratamos de que eso sea parte, porque también son las cosas que se pierden en el sector de los jubilados también. Uno deja de pagar la cuota del club, deja de ir al centro de jubilados, empieza a aislarse porque no tiene cómo pagar ese tipo de encuentros", agregó Gianelloni.