El riesgo país de la Argentina subió un 4,2% durante este lunes y cerró en 675 puntos básicos, su nivel más alto del año, en una jornada marcada por nuevas caídas de los bonos soberanos en dólares y de las acciones argentinas que cotizan en Wall Street.
El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 27 unidades respecto de los 648 puntos del cierre anterior. Con ese movimiento, acumuló un incremento del 11,2% en octubre y del 18,2% desde comienzos de 2026.
Durante la primera rueda de la semana llegó a tocar los 678 puntos básicos, antes de moderar ligeramente el avance. De esta manera, regresó a niveles que no se observaban desde fines de octubre del año pasado y profundizó la tendencia alcista de las últimas semanas.
La escalada estuvo acompañada por un nuevo retroceso de los títulos públicos en moneda extranjera. Entre los bonos emitidos bajo legislación extranjera, el Global 2046 perdió un 0,75%, seguido por el Global 2041, que bajó un 0,6%, y el Global 2038, con una caída del 0,19%.
Los títulos bajo legislación argentina también operaron en terreno negativo. El Bonar 2041 y el Bonar 2028 encabezaron las bajas, con retrocesos cercanos al 0,7%, mientras que el Bonar 2038 cedió un 0,68%.
El riesgo país refleja la diferencia de rendimiento entre los bonos soberanos argentinos y los títulos de referencia del Tesoro estadounidense. Por eso, la caída del precio de los papeles locales, que eleva su rendimiento, presiona sobre el indicador y encarece las condiciones de un eventual acceso al financiamiento internacional.
La debilidad también se extendió a las acciones argentinas que cotizan en Nueva York. Edenor encabezó las pérdidas, con una baja del 3,4%, seguida por YPF, que retrocedió un 2,2%. Tenaris y BBVA cedieron un 2%; Telecom cayó un 1,9% y Grupo Financiero Galicia perdió un 1,7%.
Consultado durante su conferencia de prensa, el vocero presidencial, Adrián Ravier, atribuyó la suba del riesgo país a “la incertidumbre global”. El funcionario defendió la estrategia económica y sostuvo que el gobierno trabaja para fortalecer su posición macroeconómica frente a posibles episodios de inestabilidad.
En ese sentido, mencionó la acumulación de reservas de los últimos doce meses, los acuerdos de intercambio de monedas con China y Estados Unidos y las operaciones de futuros entre las herramientas disponibles para afrontar un escenario adverso.
Nuevo nombre para el Merval
La rueda de este lunes se convirtió en un día clave para el mercado argentino. El S&P Merval pasó a llamarse MSCI Merval, con cambios en las empresas cotizantes. En este contexto, el índice líder cayó 1,8% a 98.214,660 unidades, mientras que el MSCI BYMA cedió 1,8% a 98.165,40 puntos.
A partir de este cambio, el principal indicador bursátil pasará a denominarse MSCI Merval y estará integrado por 19 empresas, mientras que el índice general, que reunirá a 43 compañías, llevará el nombre de MSCI BYMA Argentina General. La transformación también incluye nuevos criterios para determinar qué acciones pueden formar parte de cada panel y qué peso tendrán dentro de los indicadores.
Los dólares financieros también operaron en alza.
Foto: Celina Mutti Lovera / La Capital
El ritmo del dólar
El dólar mayorista subió $6,50 y cerró en $1.524,50, mientras que el blue avanzó $5, hasta los $1.560. La semana comenzó con la atención del mercado puesta en la demanda de divisas, el comportamiento de las cotizaciones financieras y la capacidad del Banco Central (BCRA) para sostener las compras de las últimas jornadas.
En las pantallas del Banco Nación, el dólar minorista se mantuvo en $1.535 para la venta. Con estos valores, la brecha entre el blue y el mayorista quedó en apenas el 2,3%.
Entre los dólares financieros, el contado con liquidación (CCL) se ubicó en $1.626,56 y el MEP, en $1.540,30. Los contratos de dólar futuro también registraron subas en todos los plazos, con una cotización de $1.590,50 para el cierre del año.
El movimiento del mercado cambiario se produjo después de una semana favorable para las compras de divisas del Banco Central. El viernes, la entidad adquirió u$s68 millones y completó su mejor desempeño semanal desde mediados de julio, pese al aumento de la cotización mayorista.
En las últimas cuatro ruedas de la semana pasada, el organismo sumó u$s642 millones. Así, las compras acumuladas en octubre llegaron a u$s983 millones, más del doble de los u$s473 millones adquiridos durante todo septiembre.
La continuidad de esa oferta será una de las variables que seguirán los operadores en los próximos días. Un ingreso sostenido de moneda extranjera permite al Banco Central comprar divisas y contribuye a moderar las presiones sobre el tipo de cambio.
Las reservas internacionales brutas, en tanto, cerraron el viernes en u$s50.236 millones, tras un incremento diario de u$s196 millones. Además de las compras en el mercado, el resultado estuvo favorecido por cambios en la valuación de los activos, entre ellos la suba de la cotización internacional del oro.
Desde enero de 2026, cuando comenzó la cuarta fase del programa monetario, el Banco Central acumuló compras por u$s15.551 millones. El equipo económico mantiene la aspiración de alcanzar los u$s20.000 millones, aunque ese resultado dependerá de la continuidad del ingreso de divisas durante los próximos meses.