La informalidad laboral subió a 43% y se afianza en los sectores más vulnerables

El avance se concentra en jóvenes, mayores de 65 años y trabajadores independientes. Los números del Indec

Lunes 13 de Abril de 2026

La informalidad laboral volvió a crecer en términos interanuales y se consolidó por encima del 43% hacia fines de 2025, según el último informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en base a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH). El indicador releva los trabajadores que no poseen obra social ni descuento jubilatorio y la suba interanual de la informalidad refleja un cambio en la composición del empleo: crecen los trabajos independientes, de baja calificación y en sectores de menor productividad, mientras se debilita el empleo registrado.

En el cuarto trimestre de 2025, la tasa de empleo informal alcanzó el 43%, lo que implica un incremento de un punto porcentual respecto del mismo período de 2024, cuando se ubicaba en 42%. La suba, aunque moderada en términos agregados, refleja un deterioro en la calidad del empleo que se fue consolidando a lo largo del año.

El comportamiento interanual muestra, además, una trayectoria ascendente dentro de 2025: tras mantenerse en 42% en el primer trimestre, la informalidad trepó a 43,2% y 43,3% en los trimestres siguientes, para cerrar levemente por debajo en el último tramo del año. Este recorrido evidencia que el aumento no fue puntual sino parte de una tendencia más amplia.

El crecimiento de la informalidad no fue homogéneo. En la comparación interanual, los niveles más altos se concentraron en los extremos etarios. Entre los jóvenes de hasta 29 años, la tasa se mantuvo en torno al 59,7%, sin mejoras respecto de 2024, consolidándose como el grupo más expuesto a empleos precarios.

En paralelo, el segmento de mayores de 65 años mostró un fuerte deterioro: pasó de 56,4% a 61,6%, lo que marca una suba de más de cinco puntos porcentuales en un año. Este dato refleja la creciente inserción de adultos mayores en ocupaciones informales, muchas veces como estrategia de subsistencia.

Por género, también se observa una brecha persistente. La informalidad entre las mujeres se elevó de 43,4% a 44,5%, mientras que en los varones pasó de 40,9% a 41,8%. Aunque el incremento fue similar, el nivel sigue siendo más alto en la población femenina, detalla el Indec.

El avance en el trabajo independiente

Otro de los focos del deterioro interanual se ubica en la categoría ocupacional. Los trabajadores independientes registraron una suba significativa de la informalidad, que pasó de 56,9% a 59,2%. Dentro de este grupo, los cuentapropistas alcanzaron un nivel de 63,3%, consolidándose como uno de los núcleos más críticos.

En contraste, entre los asalariados la informalidad se mantuvo prácticamente estable, en torno al 36%, lo que indica que el incremento general estuvo más vinculado a formas de autoempleo y ocupaciones menos protegidas.

La segmentación por calificación también muestra un deterioro en los estratos más bajos. Los trabajadores no calificados registraron una tasa de informalidad de 65,9% en el cuarto trimestre de 2025, por encima del 63,5% del año anterior. En cambio, entre los trabajadores con educación superior completa, la informalidad se redujo levemente, del 16,3% al 16%.

Sectores donde crece la precarización

Por ramas de actividad, la comparación interanual evidencia incrementos en sectores tradicionalmente asociados a alta informalidad.

El servicio doméstico se mantuvo como el segmento más crítico, con una tasa que subió de 77% a 78%. También la construcción, aunque con leve baja interanual, se sostuvo en niveles muy elevados (73,8%), mientras que el comercio avanzó de 51,9% a 52,6%, consolidando su peso dentro del empleo informal.

El Indec detalló que en la industria manufacturera se observó un aumento más marcado: pasó de 36,1% a 37,2%, con picos superiores durante el año, lo que sugiere tensiones en sectores productivos formales.

En contraste, algunas ramas mostraron mejoras relativas. Es el caso de los servicios sociales y de salud, donde la informalidad cayó de 24,8% a 20,8%, y de enseñanza, que se mantuvo en niveles bajos en torno al 14%.