Ir al supermercado en la crisis: comprar poquito, sin marcas y la religión del descuento

La radiografía del consumidor en épocas de bolsillos apretados suman comportamientos pocos vistos. Un nuevo perfil: estratégico y selectivo

10:56 hs - Miércoles 03 de Junio de 2026

Durante el primer trimestre de 2026, el consumo masivo en Argentina ha consolidado una tendencia de estancamiento y debilidad, obligando a las familias a una transformación drástica en sus conductas de compra en el supermercado para enfrentar la crisis.

Según el último relevamiento de la consultora Worldpanel by Numerator que publica Clarín, el mercado minorista, lejos de recuperarse, muestra una caída del 4% en el volumen de ventas y un desplome del 5,4% en la frecuencia con la que los ciudadanos visitan los puntos de venta.

El ánimo de los hogares argentinos refleja un profundo deterioro. Actualmente, tres de cada diez hogares tienen serias dificultades para llegar a fin de mes, y el porcentaje de personas que declaran que su sueldo apenas cubre lo esencial saltó del 29% al 36% en el último año.

Esta situación ha pulverizado las expectativas: hoy solo el 31% de los consultados espera una mejora en sus finanzas, frente al 48% que se registró anteriormente

Perfil de consumidor

La crisis ha forzado la aparición de un consumidor rígidamente planificado que utiliza diversas estrategias para sostener el consumo básico. Las familias han dejado de comprar grandes volúmenes para ahorrar.

Los envases grandes y extra grandes cayeron un 8,2% y 6,8% respectivamente, mientras que las presentaciones pequeñas y medianas crecieron un 2%, permitiendo desembolsar menos dinero por unidad.

El mercado vive un proceso de degradación donde las marcas económicas crecieron un 2,1%, mientras que las marcas premium sufrieron una caída del 2,6%.

supermercado descuento

Supermercado con descuentos

El 61% de los compradores organiza su rutina según las ofertas vigentes, y un 57% combina visitas a distintas tiendas el mismo día para encontrar el precio más bajo.

Además, el 39% prioriza el precio final por encima de cualquier otro beneficio o descuento. El sistema comercial hoy se sostiene gracias a los descuentos.

Actualmente, el 30% de los productos en góndola están bajo alguna promoción, el doble que el año pasado. Se estima que, sin estas ofertas, el volumen de venta de los supermercados caería un 11% adicional.

En este contexto, los comercios de cercanía han ganado protagonismo, especialmente en los sectores de menores ingresos. El 46% de los compradores que buscan precio prefieren las tiendas de barrio para realizar compras fraccionadas diarias, permitiéndoles administrar el dinero día a día.

Rubros en jaque: de la bebida al arroz

La debilidad del consumo afecta de manera dispar a las categorías. Mientras que los alimentos secos (+1,4%) y las infusiones (+4,4%) logran resistir, otros rubros sufren caídas alarmantes.

Las bebidas sin alcohol registraron el desplome más violento del mercado con una caída del 10,3% en volumen. Refrigerados y congelados retrocedieron un 7% en su frecuencia de compra.

Canasta bajo presión básica: Incluso productos indispensables como arroz, azúcar, leche, harina y fideos han comenzado a mostrar contracciones preocupantes en sus ventas.

En definitiva, la gestión del consumo en 2026 se define por un control estricto, una alta exigencia de valor y una selectividad extrema , donde el objetivo primordial del argentino es no resignar totalmente su bienestar cotidiano frente a la escasez de recursos.