El espacio impulsado por el Fresu funcionará como antesala de la movilización del 24 de marzo. Los gremios organizaron charlas y actividades con eje en el salario, la educación y las condiciones laborales
Martes 17 de Marzo de 2026
“Existe una tradición en el movimiento obrero en la que las carpas funcionan como espacios de encuentro y deliberación”, señaló Gustavo Terés, delegado seccional de Amsafe Rosario y secretario general de la CTA Autónoma Rosario, durante la apertura de la Carpa de la resistencia que gremios rosarinos instalaron este jueves en la Plaza San Martín.
En el marco de la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado de 1976, sindicatos de Rosario nucleados en el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu) instalaron la “Carpa de la resistencia”. La iniciativa se extenderá hasta el jueves 19 de marzo y propone una agenda de charlas y actividades orientadas a debatir la situación actual de la clase trabajadora, en un contexto que los organizadores comparan con la ofensiva registrada durante la última dictadura militar.
Terés explicó que el espacio reunirá a especialistas, economistas, sociólogos y dirigentes sindicales para debatir y consensuar líneas de acción frente a lo que definió como “la ofensiva más grande contra el pueblo trabajador desde la última dictadura”. “Hay que dimensionarlo: no hay sector del mundo del trabajo que no esté afectado por la reforma laboral o por las políticas económicas actuales”, remarcó.
Durante la jornada de ayer Andrea Andújar y Victoria Basualdo hablaron sobre el pasado y presente de la clase trabajadora en Argentina, y Marianela Scocco, Andrés Carminatti y Armando Cassinera sobre “Trabajadores en dictadura: entre la represión y la resistencia”.
Terés también advirtió sobre el deterioro del entramado productivo: “Estamos viendo, con dolor, la proliferación de un verdadero cementerio de fábricas”. Y agregó: “No queremos que la Argentina se convierta en eso ni que se destruya uno de nuestros capitales más valiosos: la formación tecnológica y académica de los trabajadores, sostenida por la educación pública”.
Desde el ámbito universitario, Federico “Pachi” Gayoso, secretario general de Coad, sostuvo que las facultades “han sido elegidas como un objetivo estratégico de ataque”.
“No se trata solo de la formación de profesionales, sino de la disputa por el sentido común. En las universidades hay pensamiento crítico, y eso incomoda a un gobierno que intenta imponer una mirada única”, afirmó.
Gayoso también se refirió al desfinanciamiento del sistema universitario, que calificó como “el peor desde la recuperación democrática”. En ese sentido, describió un escenario crítico: “Cada día renuncian docentes, mientras que quienes permanecemos debemos recurrir al pluriempleo para subsistir. Esto ya tiene consecuencias académicas concretas: falta de tiempo y recursos para formarnos. Los estudiantes atraviesan una situación similar, dependiendo cada vez más del sostén familiar”.
En paralelo, la Universidad Nacional de Rosario inició esta semana un plan de lucha para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, vigente desde octubre pasado. “El gobierno adeuda cerca del 50% de nuestros salarios. Intentó vetar la ley, pero el Congreso la ratificó y contamos con fallos judiciales favorables. Frente a este incumplimiento, nos vemos obligados a profundizar las medidas de fuerza”, indicó.
Memoria y presente de los trabajadores
La actividad en plaza San Martín es impulsada por el Fresu, que reúne a organizaciones como el Sindicato de Aceiteros de Rosario (Soear), ATE, Coad y Fesprosa. Marco Pozzi, secretario general de los aceiteros rosarinos, explicó que la iniciativa busca “recordar los años oscuros para comprender la actualidad”.
“Si en aquel momento se perseguía, detenía y desaparecía a las comisiones internas, hoy asistimos a formas de persecución a través de leyes como la reforma laboral”, planteó.
Uno de los ejes centrales de la convocatoria es el reclamo de un salario mínimo, vital y móvil de 2,7 millones de pesos, cifra impulsada por el Fresu. Pozzi subrayó que este planteo, históricamente vinculado al sector aceitero, hoy es compartido por otros gremios como la UOM y ATE. “Siempre sostuvimos que este salario debe ser un piso para todos los trabajadores”, afirmó, y agregó: “Sabemos que no es una conquista inmediata, pero en estas luchas prevalece la persistencia”.
El dirigente también cuestionó el modelo económico vigente: “No se trata solo de una transferencia de ingresos desde los trabajadores hacia los sectores empresarios, sino de una deshumanización del trabajo”. En esa línea, vinculó las políticas actuales con las aplicadas durante la dictadura, aunque en un contexto democrático.
El rol de los gremios
Por su parte, Lorena Almirón, secretaria general de ATE Rosario, destacó que el objetivo es que “los trabajadores tomen la palabra en defensa del salario, las condiciones laborales, la salud y la educación”.
“Gremios del sector público y privado conformamos un frente para defender conquistas históricas. Desde la asunción de los gobiernos de Javier Milei y Maximiliano Pullaro, la situación se ha deteriorado, con salarios que no alcanzan para cubrir necesidades básicas”, señaló.
En el caso de los trabajadores estatales, indicó que el eje de las jornadas será el reclamo salarial. “El deterioro es profundo: hablamos de ingresos que no alcanzan el umbral de 2,7 millones de pesos necesarios para una vida digna”, afirmó.
Finalmente, Almirón vinculó la iniciativa con la proximidad del 24 de marzo y el recuerdo de las víctimas del terrorismo de Estado, en su mayoría trabajadores y delegados sindicales. “La dictadura buscó desmantelar las organizaciones sindicales y recortar derechos. Hoy vemos procesos que guardan similitudes. Por eso, en la carpa habrá debates, actividades culturales y propuestas para las infancias. Nos encaminamos hacia lo que creemos será una movilización histórica, en un contexto de pérdida de derechos, pero también de creciente resistencia”, concluyó.
Durante las jornadas, la carpa albergará mesas de debate con historiadores y especialistas sobre la historia del movimiento obrero, además de actividades culturales. Las instancias también funcionarán como antesala de la movilización prevista para el 24 de marzo.