Entre reformas pendientes y consensos básicos, el plan del Cippec para crecer

Luciano Laspina, director ejecutivo del Cippec, dijo que el país necesita acuerdos básicos y una agenda de reformas que mire los próximos 15 años

17:10 hs - Miércoles 15 de Abril de 2026

Hay que salir de la trampa de estancamiento y empezar a crecer de manera urgente. Gran parte de ese crecimiento depende de realizar transformaciones que Argentina ha postergado durante décadas; reformas que están ahora en el tintero, pero que todavía no se han podido hacer por limitaciones fiscales o políticas, como la tributaria, la previsional y el régimen de coparticipación. Pero más allá de las reformas, Argentina necesita acuerdos básicos sobre temas fundamentales, casi ideológicos: respetar los contratos, mantener el equilibrio fiscal y evitar el financiamiento monetario del fisco. Son tres cosas muy elementales que podrían evitar que los argentinos suframos una crisis cada dos años, como tuvimos en promedio en los últimos 15”, resaltó Luciano Laspina, director ejecutivo del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec).

El próximo 20 de abril, Cippec celebrará una nueva edición de su cena anual. En la antesala del gran encuentro -en el que se espera la participación de más de 1.000 referentes de la política, el empresariado, la diplomacia, el sindicalismo, miembros de la cooperación internacional y líderes de opinión- Laspina puso el foco en las condiciones necesarias para que el crecimiento deje de ser una consigna y se convierta en una realidad sostenida.

“Creemos que desde Cippec, en nuestro rol de institución no partidaria, pluralista y que dialoga con todos los sectores, podemos tender puentes para que esos diálogos y acuerdos sean posibles”, resaltó el rosarino en diálogo con La Capital, al tiempo que destacó que la consigna elegida este año para la cena anual “Crecer o crecer” condensa más que un eslogan: “Más que un lema es un rezo laico”.

Las reformas urgentes para Argentina

Al referirse a la agenda de reformas, Laspina insistió en que no hay un orden simple para encararlas. “Son todas reformas que son al mismo tiempo urgentes pero difíciles de hacer, precisamente porque a veces para una reforma tributaria no hay margen fiscal o para una reforma de coparticipación no están los votos en el Congreso”, explicó. Para Laspina se trata de temas que hoy forman parte de una agenda del presente, que está encarando el gobierno nacional “de la manera que puede y dentro de las restricciones que tiene”.

En ese sentido, apuntó: “Creemos que nuestro rol es acompañar esa agenda, pero sobre todo levantar la mirada para construir una agenda de futuro para los próximos 10 a 15 años. Esa agenda tiene que ver con desafíos por cambios que ya están pasando y tendrán un impacto de mediano y largo plazo muy grande, empezando por el cambio demográfico: la tasa de natalidad en Argentina cayó 40%, somos una sociedad que está envejeciendo y empezando a caer en número. Tenemos en marcha un proceso de integración al mundo y reconversión productiva enorme a partir del acuerdo con la Unión Europea y el inminente acuerdo con los Estados Unidos. También hay un proceso de concentración regional con el conurbano bonaerense achicándose y el interior creciendo, y un desafío en materia educativa enorme para que nuestros jóvenes estén capacitados para los empleos del futuro. Sobre esa agenda Cippec quiere poner mucha energía e inteligencia para hacer un aporte”.

En ese marco, al analizar la apertura económica, reconoció el impacto sobre el entramado productivo. “Muchos sectores están golpeados por la pinza que generan la estabilización macroeconómica y el cambio estructural”, explicó en referencia, en particular, a aquellos más expuestos a la competencia internacional. Y advirtió: “Todavía no se han hecho todas las reformas que necesitan para competir en igualdad con el resto del mundo”.

Frente a ese escenario, planteó la necesidad de una agenda de competitividad que permita articular sectores. “Debemos subir a nuestras industrias a la locomotora que van a generar los sectores líderes como el campo, la minería y la energía”, señaló Laspina y agregó que otros países “transformaron ventajas comparativas de recursos naturales en ventajas competitivas” sin “elegir ganadores ni subsidiar amigos, sino con políticas inteligentes y horizontales”.

El futuro del empleo

El futuro del empleo aparece como otro de los grandes interrogantes, y un tema clave. Laspina anticipó que desde Cippec trabajan junto a Accenture para analizar las demandas laborales del futuro del empleo en cada provincia y también en ver cómo generar cambios en la oferta educativa, para responder a las nuevas demandas.

“Es un primer esfuerzo para aproximarnos a ese enorme signo de interrogación que hay en todo el mundo. El futuro la creación de empleo será esencialmente una tarea del mercado, pero necesariamente una política de Estado, porque será un desafío hasta que toda la población esté suficientemente educada para incorporar esas tecnologías y usarla en productos y servicios, en generar empleos de calidad. Es el desafío más grande que tenemos por delante”, señaló.

Una nueva economía

Sobre las oportunidades para Argentina, consideró que a partir de la estructura productiva tan diversificada del país, "con inteligencia entre el sector privado y el público" se puede ayudar a una reconversión. “Construir una nueva economía no sobre las ruinas de la actual, sino sobre sus cimientos: nuestras empresas, trabajadores y capacidades. Debemos reconvertirnos a una economía integrada al mundo, apalancarnos en nuestras ventajas comparativas —materias primas abundantes, sector alimenticio, minería y, sobre todo, energía— para encontrar nichos de mercado e integrarnos a las cadenas globales de valor, particularmente con la Unión Europea”, resaltó.

Laspina se refirió al caso de Polonia, que se unió a la Unión Europea hace 20 años y duplicó su ingreso per cápita invirtiendo en infraestructura, tecnología y cerrando la brecha de productividad que tenía con el resto de Europa. “Nosotros debemos hacer lo mismo con Europa y con los sectores dinámicos, para que generen proveedores locales de bienes y servicios para que creen empleos en Argentina. Los países que se desarrollaron lograron convertir esas ventajas comparativas en ventajas competitivas en el tiempo y desarrollo aguas abajo en los distintos sectores de la economía", indicó, aunque reconoció que "es fácil decirlo, pero difícil hacerlo".

En ese sentido, recordó que "Argentina tiene muchas experiencias traumáticas en estabilizar y generar políticas de desarrollo". Por eso propuso "no repetir los errores del pasado" y dejar de pensar que subiendo aranceles se resuelven problemas o "eligiendo ganadores que terminan siendo amigos del poder es la forma" y citó las experiencias de Irlanda, Australia o Polonia "que lograron reconvertirse en economías desarrolladas e integradas al mundo”.

Laspina también analizó cómo está la relación fiscal entre Nación y provincias. Dijo que las provincias están pasando por un momento difícil porque hay una economía que marcha a dos velocidades. “Los sectores ganadores están muy bien, pero otros están golpeados por la desregulación, la apertura de la economía y la estabilización. Eso castiga la recaudación y baja las transferencias de coparticipación en términos reales. La situación no es cómoda. Necesitamos cierta holgura fiscal para avanzar en reformas tributarias y de coparticipación que permita aliviar la carga de impuestos distorsivos que exportamos, como ingresos brutos, sellos, cheques y retenciones. Hay que salir de eso cuanto antes”, señaló.

Por último, respecto a la economía del gobierno de Javier Milei consideró que “está en medio del gran desafío que es estabilizar y reorientar una economía que se miraba a sí misma, hacia una que mire al mundo, más integrada”.

“Es una tarea difícil, es como operar a un enfermo en medio del campo de batalla mientras caen las bombas. Requerirá mucha amplitud, inteligencia y diálogo para construir una economía donde no haya ni vencedores ni vencidos, ayudando a los más golpeados a reconvertirse y sumare al proceso de crecimiento. En el corto plazo, el gobierno todavía tiene el desafío de estabilizar la macro, que es una asignatura pendiente porque el último dato de inflación fue alto. La estabilización no está completada. En el medio se cruzan las fuerzas estructurales y eso genera un combo muy complicado para muchos sectores y eso explica la distancia entre las estadísticas de crecimiento que son ciertas y el humor social, de esta estabilización y transformación que todavía está a mitad de camino”, subrayó.