El esquema inversor vinculado a Juan Sartori ya tenía el control del grupo a través de distintos vehículos. Ahora decidió avanzar y aumentar su participación directa en el holding
Martes 14 de Abril de 2026
El último filing de Moolec ante la SEC deja al descubierto un movimiento clave dentro del entramado Bioceres: el esquema inversor vinculado a Juan Sartori ya tenía el control del grupo a través de distintos vehículos y ahora decidió avanzar y aumentar su participación directa en el holding.
El 1 de abril de 2026, Agriculture Investment Group Corp (AIGC) pasó a controlar el 65,1% de Moolec tras la conversión de acciones preferidas en ordinarias. En el mercado, AIGC es identificado como uno de los principales vehículos del armado vinculado a Sartori.
Pero el punto no es solo el porcentaje, es el timing. Antes de este movimiento, Sartori ya tenía el control del entramado Bioceres a través de distintos vehículos. Lo que hace ahora es profundizar ese control, aumentando su participación y concentrando aún más poder en el holding que queda arriba.
Y lo hace después de la crisis. El aumento de participación se da cuando Bioceres S.A. y Bioceres LLC ya estaban en default y avanzaban hacia la quiebra. Es decir: el mismo grupo que ya tenía el control en el que, una vez caída la estructura operativa, decide reforzar su posición en el holding.
Según documentación presentada por la propia Moolec a fines de diciembre de 2025, la pérdida de control sobre esas sociedades derivó en una ganancia contable extraordinaria cercana a los USD 95 millones para la estructura controlada por Sartori.
En otras palabras: el proceso que llevó a Bioceres a la crisis no solo no implicó una pérdida para el controlante, sino que coincidió con un resultado positivo en el holding.
>>Leer más: La quiebra de Bioceres: el uruguayo que metió la cuchara y una traición clave
Formalmente, el efecto se explica por la desconsolidación contable de activos. Pero en el mercado la lectura es otra: no se trata solo de un resultado técnico, sino de quién se beneficia y en qué momento.
La secuencia completa —default, pérdida de control, reconfiguración accionaria y ganancia para el nuevo controlador— empieza a alimentar sospechas sobre cómo se reordenó el grupo y quién capitalizó ese proceso.
En ese contexto, la toma del 65% de Moolec por parte de AIGC no aparece como un hecho aislado, sino como una decisión oportunista dentro de ese proceso: reforzar el control cuando el valor ya se reordenó y la estructura quedó depurada tras la crisis.
El resultado es una estructura más concentrada: mientras las compañías operativas atraviesan su peor momento, el holding que queda arriba no solo se mantiene, sino que profundiza su control.
Con Moolec en manos de AIGC y otros vehículos vinculados a Sartori con participación en el grupo, el nuevo mapa de poder queda definido.
Y deja una pregunta abierta: si la crisis de Bioceres fue solo el contexto, o si terminó siendo también la condición que le permitió al empresario uruguayo consolidar y aumentar su participación en el holding.