En el BCR Agtech Forum se destacó que las startups y agtech argentinas ampliaron su alcance desde la producción hacia toda la cadena agroalimentaria. La falta de capital para las etapas de expansión sigue siendo uno de los principales obstáculos
16:03 hs - Martes 04 de Agosto de 2026
El ecosistema agtech atraviesa una etapa de fuerte expansión y maduración. Si en sus primeros años las startups concentraban sus desarrollos en mejorar la productividad dentro del campo, hoy las soluciones abarcan prácticamente toda la cadena agroalimentaria, desde la producción hasta la financiación y la comercialización. Ese cambio de escala, sin embargo, convive con un desafío que continúa siendo determinante: la necesidad de acceder a capital para crecer.
Durante nueva edición del BCR Agtech Forum -que se realizó este martes en la Bolsa de Comercio de Rosario y fue la antesala del Congreso de Aapresid 2026 que se desarrolla en la ciudad hasta el jueves- startups, empresas, productores, inversores y referentes del sector se reunieron para debatir los principales desafíos y oportunidades de la innovación aplicada al agro.
El encuentro comenzó con un panel sobre financiamiento de la innovación, que reunirá a representantes de BID Lab, Arcap e Innventure, y luego siguió con charlas dedicadas al liderazgo en la agroindustria, presentaciones de startups que expusieron sus desarrollos tecnológicos y un panel sobre el uso de drones en agricultura y ganadería. El cierre se lo llevó uno de los temás estrellas del momento: el impacto de la inteligencia artificial en el desarrollo de bioproductos. Participaron referentes de empresas como GDM, Boortmalt, Calice, Elytron y Kresko RNA Tech.
Durante la actividad -organizada por la BCR e Innventure AgriFood Tech, con el apoyo de BID Lab- María José Soler, directora de Operaciones de Endeavor Rosario, adelantó algunas conclusiones del mapeo que Endeavor Rosario, junto con la Bolsa de Comercio de Rosario, la Universidad Austral y con apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), están llevando adelante para conocer en profundidad las características del sector. El estudio busca identificar dónde operan esas empresas, qué tecnologías desarrollan y cuáles son sus principales desafíos.
"La evolución del ecosistema ha sido enorme. Hoy estamos viendo una verdadera aceleración", sostuvo Soler, quien recordó que actualmente existen alrededor de 300 startups agtech en Argentina.
En rigor, explicó que las primeras startups del agro se enfocaban casi exclusivamente en resolver problemas tranqueras adentro: pulverización selectiva, monitoreo de cultivos, mejoramiento genético de semillas y herramientas para optimizar la producción. Ese escenario comenzó a cambiar. "Hoy vemos soluciones que también trabajan tranqueras afuera. Hay emprendimientos vinculados a las fintech para el agro, a la comercialización y a otros servicios que acompañan toda la cadena", explicó. En ese sentido, consideró que el ecosistema argentino ya ofrece desarrollos para prácticamente todos los eslabones del agrifoodtech.
Otro de los segmentos que muestra un crecimiento sostenido es la biotecnología aplicada al agro. Santa Fe se consolidó como uno de los polos más importantes del país, con cerca de 40 startups que desarrollan soluciones específicas para agricultura y ganadería.
No obstante, Soler remarcó que estos emprendimientos funcionan con una lógica distinta a la de otras startups tecnológicas. "Los tiempos del agro son diferentes. Una tecnología muchas veces solo puede probarse durante una campaña agrícola y eso significa esperar un año para volver a validar resultados. Son procesos más largos, pero estamos viendo un crecimiento muy importante en este tipo de soluciones", señaló.
Capital para crecer
El acceso al financiamiento continúa siendo uno de los principales cuellos de botella para las empresas tecnológicas del agro, aunque el panorama comenzó a mostrar señales positivas. "Siempre es un desafío conseguir capital, pero aparecieron muchos fondos especializados que entienden la dinámica de este tipo de compañías", afirmó Soler.
Como parte del BCR Agtech Forum, Endeavor fue parte de la organización de una nueva edición de "Conecta Inversor", una ronda destinada a vincular startups con potenciales financiadores. La convocatoria superó las expectativas. "Armamos 104 reuniones entre emprendedores e inversores y vimos muchísimo interés por conocer las soluciones que se están desarrollando", destacó.
Pero el financiamiento ya no es el único objetivo de estos encuentros. En esta edición también participaron productores agropecuarios interesados en convertirse en socios estratégicos de los emprendimientos.
Según explicó Soler, muchas startups necesitan validar sus tecnologías en condiciones reales antes de salir a buscar inversiones de mayor escala. Para eso implementan programas piloto junto a productores que utilizan la solución durante un período determinado y luego analizan los resultados. "Esa validación es invaluable. Tener datos concretos obtenidos en establecimientos productivos funciona como un sello de calidad que facilita mucho la búsqueda de inversión", explicó.
Contar con evidencia del desempeño de una tecnología reduce el riesgo percibido por los fondos de inversión y mejora las posibilidades de acceder al financiamiento necesario para escalar.
Una mirada global desde el primer día
Para Soler, una de las principales fortalezas del ecosistema argentino es su vocación internacional. A diferencia de otros mercados, los emprendedores locales diseñan sus empresas pensando desde el inicio en exportar tecnología. "El mercado argentino es relativamente pequeño, por eso nuestras startups nacen con mentalidad global. Desde el minuto uno piensan en construir compañías que puedan vender en otros países", sostuvo.
En ese aspecto marcó una diferencia con Brasil, donde el enorme tamaño del mercado interno permite a muchas empresas crecer sin necesidad de internacionalizarse en una primera etapa. Esa necesidad de salir al mundo desde el comienzo obliga a los emprendedores argentinos a comprender regulaciones, modelos comerciales y dinámicas de distintos mercados. "Esa experiencia hace que sean emzprendedores muy resilientes, con gran capacidad de adaptación, y eso es algo muy valorado por los inversores internacionales", afirmó.
Los desafíos pendientes
Pese al crecimiento que experimenta el sector, Soler consideró que todavía existen dos grandes obstáculos para consolidar el desarrollo del ecosistema agtech. El primero continúa siendo el acceso al financiamiento para las etapas de expansión. "Hoy existe capital semilla, pero cuando una startup necesita levantar una Serie A para acelerar su crecimiento, ese financiamiento prácticamente no está disponible en Argentina y debe buscarlo en fondos del exterior", explicó.
"La infraestructura sigue siendo una preocupación muy importante. Los problemas de caminos y otras limitaciones logísticas afectan directamente el desarrollo de las startups y su capacidad para crecer", sostuvo.
Según indicó, ambos factores aparecen de manera recurrente entre las principales preocupaciones de los emprendedores relevados en el estudio que Endeavor Rosario desarrolla junto con la Bolsa de Comercio de Rosario y la Universidad Austral, que en pocos días más se presentará oficialmente. Aun así, el diagnóstico es optimista. Con un ecosistema cada vez más diverso, soluciones que ya cubren toda la cadena agroalimentaria y una creciente atención de inversores especializados, Argentina consolida su lugar como uno de los principales polos de innovación agtech de la región.