En su 25ª edición, del 8 al 13 de septiembre, el festival apuesta al intercambio entre territorios con “Periferias Compartidas”
07:05 hs - Martes 01 de Septiembre de 2026
En pocos días, comienza la edición 25 de El Cruce, Festival Internacional de Artes Escénicas Contemporáneas, una de las citas históricas de la danza contemporánea en Rosario. Del 8 al 13 de septiembre, más de 250 bailarinas y bailarines participarán de cinco jornadas con talleres, presentaciones, jams, estrenos internacionales, charlas y espacios de intercambio que llevarán el movimiento a distintos puntos de la ciudad.
Organizado por COBAI (Coreógrafos, Bailarines, Investigadores en el Movimiento y Expresión Corporal Independientes), el festival tendrá como eje en esta edición “Periferias compartidas”. La propuesta incluirá 30 presentaciones y reunirá a artistas y elencos de Argentina, Brasil, Chile, Uruguay y España. Habrá actividades gratuitas y otras con entradas a $10.000, que se desarrollarán en el Instituto Superior Provincial de Danzas “Isabel Taboga”, Plataforma Lavardén, el Centro de Expresiones Contemporáneas (CEC), el Museo Macro y el cruce peatonal de Córdoba y San Martín. La programación completa puede consultarse en las redes de COBAI, donde también se realiza la inscripción previa a los talleres, a través de Instagram @cobairosario.
El Cruce nació en el año 2000 ante la necesidad de dar visibilidad a la producción local y generar un espacio propio para la danza contemporánea rosarina. “Había festivales en la ciudad, pero se compartían con otros lenguajes y había una gran necesidad de que la danza contemporánea pudiese mostrar mucho más. Entonces, los artistas decidieron crear un festival propio y potenciar precisamente las producciones locales”, explicó a La Capital Verónica Rodríguez, una de las organizadoras.
Con el paso de los años, el festival se consolidó en la agenda cultural de la ciudad y alcanzó proyección nacional e internacional. “Cumplir 25 ediciones es un gran logro para un festival que nació por el interés de artistas y que fue acompañando no solo las transformaciones del sector de la danza, sino también los movimientos y cuestiones sociales e históricas del país, de la ciudad y de la provincia”, destacó.
En ese sentido, subrayó que la continuidad de El Cruce es un logro en sí mismo: “Que se sostenga y que la escena de la danza contemporánea en Rosario tenga esta permanencia no es común. Si uno indaga en el país, festivales de danza contemporánea con este sostenimiento no abundan y creo que eso habla también de algo característico de nuestra ciudad y de nuestros artistas”.
El Cruce vuelve a mover Rosario
En su 25ª edición, El Cruce propone “Periferias Compartidas”, un proyecto que, en palabras de su organizadora, “pone el foco en las redes de colaboración entre colectivos y espacios autogestivos y estatales de Latinoamérica”.
La propuesta parte de reconocer grupos y compañías de distintos países que tienen formas de trabajo similares a las de los artistas rosarinos, para fortalecer esos vínculos y ampliar los circuitos de circulación de sus obras. “Nos interesa seguir estrechando lazos para poder pensar cómo El Cruce podía expandirse a otros territorios y cómo artistas de esos países podían compartir en Rosario sus trabajos y sus producciones”, explicó Rodríguez.
Así, compañías de distintos países llegarán a Rosario para compartir sus trabajos, mientras que artistas locales también tendrán la posibilidad de llevar sus producciones a otras ciudades. “Estos artistas vienen, comparten, crecemos todos”, resumió. En ese marco, señaló que un grupo rosarino ya fue seleccionado para viajar a Chile. “Siempre ver cómo se produce en otros territorios enriquece la tarea y también al público. Creemos que es una apuesta que moviliza el festival, moviliza la ciudad y abre puertas para que grupos de la ciudad puedan trabajar en otros países”, resumió.
Finalmente, habló del aniversario de El Cruce en un contexto más amplio: el de una ciudad que sostiene una importante escena cultural independiente y una agenda de festivales a lo largo del año. “El Cruce es parte del ecosistema cultural de la ciudad. Cumplir 25 ediciones no sólo habla del Cruce, sino de los festivales independientes, de los espacios autogestivos, que son una marca de la ciudad y de la producción emergente también”, sostuvo.
En ese sentido, remarcó que, pese a la consolidación del festival, la comunidad de la danza todavía tiene desafíos pendientes. Entre ellos, la necesidad de contar con un marco regulatorio que reconozca los derechos de quienes trabajan en el sector. “La danza es un sector de trabajadores que aún no están reconocidos como tales. La práctica también tiene que estar fomentada y promocionada. Además, desde 2015 venimos trabajando fuertemente en que se sancione una ley nacional de danza", remarcó.
Recomendaciones para El Cruce
La organizadora destacó que este año gran parte de la producción local podrá verse en formato breve, con piezas de unos 15 minutos que permiten “apreciar toda la diversidad de la danza contemporánea que hay en la ciudad” y conocer, en una misma función, distintas expresiones del género.
Entre las propuestas que recomienda para quienes se acercan por primera vez al festival está la JUM, el viernes 18 de septiembre a las 19, con entrada gratuita, en la explanada del Museo Macro. Allí escuelas, estudios y elencos de danza presentarán trabajos al aire libre y, para cerrar la jornada, habrá una “Festichola” también al aire libre.
Entre las obras internacionales, destacó además “No más Sacre”, que llega desde España y podrá verse el sábado 12 de septiembre en el Centro Cultural de España, con entrada gratuita.
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