Viernes 11 de Marzo de 2022
Única representante santafesina en el directorio del Banco Nación, la rosarina Julia Strada recaló este viernes en la región, donde visitó algunos de los establecimientos asistidos por el organismo estatal. La recorrida incluyó también unos minutos con La Capital, en los que analizó la agenda económica, atravesada principalmente por el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Si bien reconoció que le cuesta pensar en una alternativa distinta, valoró que el entendimiento "tiene muchísimas incertidumbres", motivadas por las consecuencias de la guerra, que dispararon el precio internacional de los alimentos y la energía. Frente a ello, sostuvo que deberían revisarse algunos puntos, como la posibilidad de modificar las retenciones.
Para la doctora en Desarrollo Económico, integrante del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el acuerdo representa "una restricción muy fuerte", por lo que llamó a discutir con el FMI revisión tras revisión, buscando mayor autonomía, aspecto que consideró clave en el futuro político del Frente de Todos: "Hay que avanzar en este camino y dar la pelea para los próximos dos años, con el organismo estando acá, como parte de la herencia de Macri", aseveró.
Strada coincidió con lo expresado por el presidente Alberto Fernández respecto a que la inflación es el principal problema del país, pero fue un poco más allá, al plantear que será el factor determinante respecto a la continuidad política del oficialismo. Por eso no dudó cuando este medio la consultó sobre su posición respecto a un posible aumento de las retenciones, en función del súbito incremento de los principales commodities argentinos. “Hay que hacerlo, porque es una variable fundamental para que la inflación no se dispare”, sostuvo.
— ¿Cuál es tu visión general respecto al acuerdo con el FMI?
— En la situación en la que está hoy Argentina, me cuesta pensar una alternativa distinta al acuerdo. No soy de las que piensa que el default sea la mejor opción, al contrario, porque podría significar una situación muy crítica en el corto plazo, y muy incierta para adelante. Ahora, desde el CEPA, hemos planteado que el acuerdo tiene muchísimas incertidumbres respecto a lo que va a ocurrir hacia adelante, con los precios internacionales de los commodities, con el del gas, cuál es el neto que nos va a quedar en nuestra balanza comercial gas commodities. Por otro lado, tiene otro condicionante muy preocupante, que es que no está impactado en el acuerdo lo que va a ocurrir con el mayor gasto de energía para la importación de GNL (NdR: Gas Natural Licuado). Todo esto significa que para mi es un acuerdo que debería tener algunos reparos en relación a los cambios de los precios internacionales, y que eso lo vamos a ver en los próximos meses. Es un acuerdo que al día de hoy no contempla una herramienta como los derechos de exportación para poder desacoplar los precios internacionales. Tenemos aumentos del 50% del trigo en el período enero marzo; vamos a tener impacto en los commodities, por ende en la mesa de los argentinos. Los derechos de exportación no son parte de eso y si tenemos una reacción o suba muy importante, una parte importante de lo que pensamos que el acuerdo debería contener, quizá no se cumple.
— El presidente Alberto Fernández dijo en la apertura de sesiones que la inflación es el principal problema del país. ¿Coincidís?
— Sí. La inflación puede poner en jaque el programa económico del Gobierno. Podría ser lo que ponga en jaque el proyecto del Frente de Todos, que vino a recuperar el poder adquisitivo. En 2020 y 2021 te termina dando una leve mejora del sector registrado, empeoramiento de casi 10 puntos de los trabajadores no registrados y el sector público empatado. Eso saliendo de los 20 puntos de caída del macrismo. Durante estos dos años no se pudo recuperar significativamente el salario, en todo caso lograste defender vía paritarias, los demás perdieron. Si no garantizas que la inflación baje, o al menos que se mantenga un nivel para que las paritarias le puedan ganar, y los ingresos puedan ganar, vas a incumplir con lo que prometiste en el contrato electoral. La inflación es el principal problema, y una de mis preocupaciones, volviendo al acuerdo con el Fondo, es que si bien reconoce que es un fenómeno multicausal, dentro es monetarista. Cuando uno mira cuáles son las premisas, finalmente es emisión cero. No creo que la emisión sea el factor determinante: desde ya hay que disminuir los niveles, desarmar las leliqs, sin dudas. Ahora, hay otros elementos: los derechos de exportación en relación al precio de los commodities hay que hacerlos, porque esa es una variable fundamental para que en Argentina la inflación no se dispare. Y los controles de precios.
— Sos de las que considera que es el momento de modificar el actual esquema de retenciones...
— Las retenciones son hoy la herramienta, junto con los cupos, pero las retenciones terminan siendo mucho más útiles, no para que el Estado se apropie de recursos del agro. No creo que ese sea el objetivo ni que la discusión deba centrarse en esos términos. Sino para desacoplar, como herramienta de política económica, si ocurre lo que ya vimos en estos últimos 4,5 días, que tenés 45% de aumento del precio internacional de trigo, es muy difícil que impacte en el precio del pan si no haces nada. Desde ya está la herramienta de los fideicomisos, que se vienen llevando adelante.
— El secretario de Comercio dijo que no sirvieron...
— No había resultado hasta ahora, pero son herramientas de las cuales yo creo que hay que servirse igual. Se vienen llevando adelante y es un logro que así sea. No así los derechos de exportación, que si uno mira contra 2015 están más bajos, en gran parte de los rubros. Yo creo que en esa parte el acuerdo con el Fondo tiene una mirada sesgada y monetarista, que yo creo que no resuelve el 100%, porque además hay que considerar otras cosas, por ejemplo que en Argentina la suba de tasas real, positiva, tiene un impacto no tan fuerte con el que tiene con la FED con la tasa. Nosotros no tenemos un nivel de apalancamiento económico como el que tiene Estados Unidos, donde hay una relación crédito PBI casi igual a 1.
— Frente a todas estas vicisitudes que describis, uno entiende que sos de las personas que piensan que no se va a cumplir el acuerdo con el FMI.
— El acuerdo en 2022 tiene, si logramos resolver la cuestión energética, que es comprar barato GNL, una parte resuelta pero hay que llegar a la otra parte. Tiene más chances a mi criterio resolverse la reducción del déficit en 2022 que en 2023, donde me parece que a medida que uno se va acercando al déficit cero, es cada vez más difícil.
— ¿Te parece que amerita una revisión en el corto plazo?
— En la medida que los precios internacionales de la energía siga subiendo, y considerando que ese es el rubro donde se apuntaron prácticamente todos los cañones, si la discusión energética no la podés controlar, tenés que incorporar una revisión de metas, en virtud de que tu escenario es distinto. Por cierto, el acuerdo contempla eso. Tiene un artículo en donde sencillamente dice que ante cambios en el escenario base, se contempla una modificación de alguno de los supuestos. El escenario base con el que se armó el acuerdo no es el de ahora, y no sabemos qué va a ocurrir hacia adelante, porque, ya vemos, está aumentando el precio del petróleo, tenemos a Estados Unidos pidiéndole petróleo a Venezuela. Esto último hay que incorporarlo como parte de la lectura política.
— ¿Estás entre las personas que piensan que aún en las actuales condiciones el Gobierno tiene forma de reelegir o consideras que es necesario un giro importante en el rumbo económico?
— Creo que el Frente de Todos tiene la obligación de ir a una reelección en 2023, que significa una revalidación de nuestro Gobierno. Eso significa que tenemos que hacer todos los esfuerzos para que eso pase, para que el Frente siga unido. Las chances van a estar dadas por el márgen de autonomía en las decisiones de política económica que logremos, respecto a las discusiones con el Fondo. Creo que la discusión con el Fondo continúa revisión tras revisión. Las posibilidades del Frente de Todos están asociadas a cómo le vaya a la población. El acuerdo con el Fondo hoy es una restricción muy fuerte a políticas que desde ya me gustaría que fueran distintas, pero también es cierta que la alternativa del default no es una posibilidad. Hay que avanzar en este camino y dar la pelea para los próximos dos años, con el organismo estando acá, como parte de la herencia de Macri.