Juan Monteverde impulsó un debate controvertido para que el gobierno provincial financie el sistema sanitario público de la ciudad. Un proyecto autonómico que puede ser peor de que lo que se quiere modificar
06:05 hs - Lunes 13 de Abril de 2026
Ciudad Futura puso el dedo en un tema tabú y de mucha sensibilidad para Rosario como es el sistema de salud pública al proponer cambios en quién lo financia y quién lo gestiona. Una idea que parece reducir una política de inversión social y de largo recorrido a un ajuste presupuestario, aunque se lo justifique en nombre de la autonomía.
El concejal Juan Monteverde presentó un proyecto propone una ley para que el gobierno provincial sostenga el 100 % del sistema de salud de Rosario y no el 42 % que rige actualmente por convenio -devuelve esa cifra del 26 % que representa Salud en el presupuesto local-, y que la administración sea exclusiva de la Municipalidad.
En los papeles dice buscar una autonomía plena, pero el oficialismo local explica que en el fondo significa delegar el sistema de salud a la provincia, que sería quien solvente el sistema. ¿En qué punto sos autónomo si los recursos los pone todos la provincia?
Rosario y la salud
Monteverde se basa en la nueva Constitución provincial, que establece que los municipios tienen autonomía para que les pasen competencias, como la salud, pero con la transferencia de recursos por parte de la provincia como indica la carta magna.
La lógica normativa que plantea es que si sale por ley, la ciudad ya se ganó esos recursos y nadie debe decidir qué hacer con ellos más que la Municipalidad. Incluso, lo coloca de igual manera a la ley de coparticipación: cuando la provincia redistribuye a las ciudades, les manda un porcentaje sin derecho a decidir los gastos. "No es una opinión, es como funciona el ordenamiento jurídico", dice a La Capital.
En términos políticos, que es el fondo del debate del peronismo que integra Ciudad Futura, suena a querer ser autónomo, pero que la plata la ponga otro. Más allá de lo jurídico, pesa la real política y nada parece tan simple.
En la práctica, hay toda una maquinaria aceitada que parece difícil de sostenerse tal cuál está, incluso atendiendo a personas de otras localidades, si se establece que lo solvente en su totalidad la provincia sin decidir una coma de la gestión de ese sistema.
Monteverde dice que hoy pone la mitad la administración provincial y no decide. Pero el 100 % cambiar la dinámica por peso propio.
“Nunca fue una exigencia el 100 % porque hay una decisión propia de sostener la atención primaria, por eso se factura mediana y alta complejidad a la provincia que es donde hay responsabilidad constitucional directa. Tener atención primaria es una política social integral, no solo sanitaria”, explica el secretario de gobierno municipal, Sebastián Chale.
La letra chica
Naturalmente, el convenio por decreto que rige desde hace años tiene menor jerarquía normativa que una ley. El mismo se buscó establecer por ley varias veces, incluso por el Frente Progresista que hoy gran parte está en Unidos, pero lo cierto es que viene conviviendo entre ambas administraciones desde hace casi 20 años.
¿Podría romper un gobernador el convenio y dejar de devolver casi la mitad de los recursos como indica la letra? Sí, más bien podría retacearlo como ocurrió con Omar Perotti.
Monteverde se pregunta cómo una ley puede ser menos autonómica que depender del decreto de un gobernador. En Unidos dicen que el tema no es la ley sino el contenido: "Siempre pedimos ley para darle certeza al esquema actual”.
Por eso, con la ley, ¿quedaría indemne todo lo logrado con este proyecto? ¿Cómo se desenvolvería la administración de la salud de Rosario con una ley que delegue el 100 % de los recursos en la provincia y ésta solo gire dinero? Como un padre que banque a su hijo mayor de edad y no le pregunte mínimamente si paga el alquiler o si se lo gasta de parranda.
Y lo clave que no se explica en esta instancia: ¿Con qué condiciones esa ley? Porque, de nuevo, el gobierno de turno no bajaría ese dinero solo porque lo dice la Constitución. En el Palacio de los Leones dan un ejemplo al azar: si la provincia sustentase todo el sistema de colectivos de Rosario, tendría alguna incidencia en la tarifa.
El gobernador podrá tener más o menos margen de maniobra, pero para toda ley hay un plano reglamentario. Sea el gobernador vía reglamentación o la propia Legislatura con alguna modificación. Entonces, en el futuro la provincia con la facultad de sustentar todo también puede condicionar y ya no sería modificable como sucede con el convenio temporal.
Un ejemplo de los últimos días: a través del convenio, la provincia terceriza la mediana y alta complejidad, en parte a través de la Municipalidad. Pero lo podría hacer con el privado si así lo decide por ley. Eso sería abrirle una puerta para que se privatice de alguna manera.
Más allá del número
En ese punto sobresale algo que va más allá de lo administrativo, jurídico y político: la tradición y el compromiso con el proyecto de salud de varias décadas. Dentro del sector involucrado se interpretó como que podría ser la entrega de la joya de la abuela, porque todo el trabajo de salud municipal tiene un recorrido difícil de soslayar.
El concejal dice valorar ese recorrido hecho y cuestiona que le dieron vuelta la interpretación del proyecto al decirle que quiere entregar la salud municipal. "No tiene sentido, no planteamos eso", dice.
Por la propia naturaleza de intentar modificar un sistema que nadie objeta en profundidad, fue objetado. ¿El pez por la boca muere? El intendente Pablo Javkin lo sintetizó: "Juan, ¡pensé que ya habías entendido que meterse con la salud de Rosario era una muy mala idea!".
También se leyó mal en algún sector de los trabajadores de salud municipal porque planteó que con el ahorro se podrían realizar viviendas. Es simple: pudo entenderse como un corrimiento del eje de la salud y que ese dinero se intente usar para hacer otra cosa, pese a proponer engordar el presupuesto local. La cuestión comunicacional pudo pesar.
“No lo puede bancar ni Leonardo Caruana a esto”, comentaron en el Palacio de los Leones sobre el exsecretario de Salud municipal, que está también en el especto de la centroizquierda local por el Frente Amplio por la Soberanía (FAS) y ya lejos del oficialismo que supo integrar antes de Unidos.
“Como trabajador del sistema público de salud de Rosario, aprendí que en salud no se gasta, se invierte. Tenemos la oportunidad de dar una discusión profunda del sistema que necesitamos, pero esto no empieza bien si el debate público comienza por la dimensión presupuestaria”, alertó.
Caruana marcó un punto: se pudo interpretar como un gasto el proyecto, cuando lo hecho hasta ahora en el sistema de salud parece tener un valor mayor al de un número de un Excel.
En definitiva, el proyecto pone en tensión la necesidad de autonomía y de mayores recursos, y el riesgo de modificación de un modelo de salud pública que es referente histórico en la región.