Miércoles 27 de Abril de 2022
Con la industria santafesina recuperando terreno, el gobierno provincial tiene listo un proyecto que, según cálculos oficiales, permitiría duplicar la inversión en ese segmento durante 2022. Se trata de la modificación del régimen de promoción industrial, instalado por ley en la década de 1970 y reglamentada en sucesivos decretos que a la postre generaron una concentración de privilegios en las grandes empresas, quedando fuera las pymes.
Los cambios se realizarán por decreto, atento a las dificultades del oficialismo en la Legislatura. Ello significa que no se podrán alterar los postualados generales de lo sancionado durante el último proceso militar, aunque sí se realizarán retoques que permitirán una distribución mayor de los beneficios.
La clave, como adelantó el secretario de Industria Claudio Mossuz en febrero de 2021 a La Capital, está en "bajar la barrera de entrada" al régimen, para que más pymes puedan hacerlo. ¿Cómo se logra? Flexibilizando algunos trámites, escalonando los plazos de los beneficios y ampliando la gama de inversiones permitidas dentro del programa. Asimismo, se otorgarán facilidades mayores para los desembolsos que tengan perspectiva de género y ambiental, así como también para las que generen arraigo en pequeñas poblaciones.
Los cambios
El principal lucro para una firma que logra sortear con éxito un trámite de Promoción Industrial es la exención total de impuestos provinciales. Como en Santa Fe las pymes no pagan Ingresos Brutos, el régimen se reduce a tributos que tienen poca incidencia y, por lo tanto, no terminaban justificando la realización de un trámite que todos definen como muy burocrático.
Ahora se plantea, por ejemplo, que la presentación de algunos documentos no tenga que ser en el momento previo al otorgamiento del beneficio, sino que se conceda un plazo a posteriori. Otra manera de flexibilizar el régimen es que se incluyan no solo las nuevas radicaciones o incrementos de producción, sino también las ampliaciones de superficie industrial (que las hubo y mucho en este último tiempo).
Otra estrategia para suavizar la barrera de entrada al programa es que la mayor cantidad de años de exenciones sea exclusiva para las pymes. La visión oficial es que los desembolsos de las grandes firmas no están supeditadas al régimen de Promoción, mientras que sí puede suceder lo contrario en el caso de las pequeñas. Para estas últimas, además, también podría incidir si se incluye entre los beneficios algunos gastos derivados de las inversiones, como los que genera la contratación de profesionales (agrimensores, por ejemplo).
En tanto, la Provincia priorizará aquellos proyectos que sucedan por fuera de los grandes centros urbanos, en línea con otras políticas, como la tarifa diferencial de EPE generada por el programa Energía para el arraigo industrial para localidades de hasta 10.000 habitantes. Como corolario, también habrá mayores beneficios para inversiones que ponderes la cuestión de género y contemplen aspectos ambientales.
El proyecto de decreto ya pasó por el Ministerio de Producción, donde rubricó su firma su titular Daniel Costamagna. Ahora está en el despacho de su par de Hacienda Walter Agosto, desde donde contaron que la norma "sale" en los próximos días. Consultado por este medio, el gobernador Omar Perotti no confirmó fecha de publicación del texto, pero dijo que está "de acuerdo" con sus lineamientos generales.
Con viento de cola
Oportunamente Mossuz contó que para principios del año pasado había tan solo 37 empresas que habían iniciado expedientes solicitando ingresar al régimen, cuando en otro momento esa cifra trepaba a 200. Asimismo, reveló que había una fuerte concentración de los beneficios en las grandes firmas.
Según cálculos oficiales, las modificaciones planteadas podrían lograr que las inversiones industriales, apuntaladas por el segmento pyme, se dupliquen durante el próximo año. Si bien el cómputo es a valores corrientes (sin contar el efecto inflación), significaría una fuerte ratificación del rumbo de crecimiento que tiene el segmento fabril.
El último informe de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe) marca que durante febrero de 2022 se registró un incremento del 3,1% en el nivel de producción respecto al mes anterior. “Esta recuperación permitió alcanzar el mayor nivel de actividad de los últimos tres años. La producción fabril de febrero de 2022 se posicionó 9% por encima del registro de ese mismo mes del año 2020 (antes del inicio de la pandemia), y superó además en 13% la actividad verificada en febrero del año 2019”, sostiene.
Las ramas de actividad de mayor contribución al producto industrial santafesino presentaron los siguientes resultados en relación al mismo mes del año anterior: Maquinaria agropecuaria (+44,1%), Carrocerías y Remolques (+29,6%), Productos metálicos para uso estructural (+16,9%), Otra maq. de uso especial (+15,5%), Papel y productos de papel (+14,1%), Maq. de uso general (+13,7%), Edición e impresión (+9,6%), Fiambres y embutidos (+9,1%), Prendas de vestir (+8,1%), Manufacturas de plástico (+6,0%), Autopartes (+3,1%), Productos de metal y servicios de trabajo metales (+1,7%), Productos lácteos (-1,0%), Carne vacuna (-1,2%), Molienda de cereales (-1,3%), Muebles y colchones (-4,9%), Molienda de oleaginosas (-8,5%), e Industria siderúrgica (-56,5%).
El documento también revela que para enero el total de asalariados registrados en la industria manufacturera en nuestro país alcanzó una suba de 2,8% interanual, equivalente a la incorporación de 31 mil trabajadores. “La industria argentina recupera sus niveles de ocupación de recursos humanos en los últimos quince meses”, se completa, al tiempo que se informa que en Santa Fe el total de trabajadores registrados en las actividades económicas del sector privado creció en enero de 2022 un 3,7% interanual (18 mil trabajadores).