Sábado 06 de Agosto de 2022
El filósofo italiano Antonio Gramsci estudió en la bisagra de los siglos XIX y XX la construcción del poder político y acuñó el concepto de hegemonía. Según su perspectiva marxista, es la forma en que los sectores dominantes someten a los subalternos, a través de la cultura y la ideología. Instaladas como válidas y universales, se manifiestan en justificaciones de sí mismas, crean valores y garantizan la reproducción de esas verdades. Los nombres de las calles son un buen ejemplo.
La polémica por la figura del ex presidente Julio Argentino Roca por el exterminio de pueblos originarios recayó en 2007 sobre la calle que lleva su nombre y algunos grupos disidentes hasta intentaron cambiarlo por el del educador Claudio "Pocho" Lepratti. En 2017, grupos que reclamaban por la desaparición en la provincia de Chubut del artesano bonaerense Santiago Maldonado intervinieron la señalización de calle Santiago (del Estero, por la provincia).
En ese marco, la nueva nomenclatura de ocho calles del barrio Santa Lucía, en el distrito oeste de la ciudad, inaugurada el 28 de julio deja en claro las intenciones de acompañar la emergencia de los feminismos, acrecentar el exiguo porcentaje de nombres de mujeres en las calles de Rosario que en 2018 llegaba solo al 11%, y abandonar los números, siempre fríos e impersonales, por nombres de mujeres destacadas.
Las últimas mujeres que fueron homenajeadas con un nombre de calle fueron la tenista Mary Terán de Weiss en 2017, la periodista Nora Lagos en 2018 y la niña (víctima de un accidente de tránsito y referente de la donación de órganos) Antonella Trivisonno en 2021.
En mayo último, el Concejo Municipal aprobó un proyecto de la concejala Caren Tepp (Ciudad Futura) para la creación del programa “Mujeres y disidencias en las calles de Rosario” para la nueva nomenclatura de calles con el objeto de "generar procesos que favorezcan la apropiación" del espacio público de los habitantes del barrio. Por "disidencias" se entiende personas del grupo LGTBIQ+.
Ya en 2012, el mismo cuerpo había promovido una ordenanza presentada por las edilas Daniela León (Unión Cívica Radical) y Viviana Foresi (Partido Socialista) en la que se imponía un "criterio de igualdad entre hombres y mujeres" de calles y espacios públicos para el, en ese momento, nuevo sector urbano llamado Puerto Norte.
En 2016, las compiladoras Silvia Greco y Guadalupe Palacio Gómez habían depositado en el Concejo un proyecto para la nomenclatura femenina de calles que incluía, el nombre de Trivisonno. Retomado en 2021, también se mencionaba a la denunciante a principios del siglo XX de la trata de personas en Rosario Raquel Liberman, la poetisa uruguaya Delmira Agustini, la música mexicana Consuelo Velázquez, la submarinista Eliana Krawczyk, la arquitecta Mila Rosa Carniglia, la cancionista Eladia Blázquez, la artista plástica Mele Bruniard, y la escritora Emma de la Barra. El mismo proyecto prevé denominar a una arteria Ocho de Marzo por el Día de la Mujer.
Olvidos y avivadas
Por alguna extraña razón los premios Nobel argentinos César Milstein, Bernardo Houssay y Luis Leloir no tienen calles en Rosario que los recuerdan, y la lista, según disímiles criterios, podría ser enorme. Aunque sí, por ejemplo, amigos del poeta Fabricio Simeoni, fallecido en 2013, lograron salir en la foto cuando se decidió cambiar el nombre de la cortada de Mitre al 300. Así, Mauricio de Zabala, quien fuera responsable por la creación del Curato de la Capilla del Rosario en 1731 y diera inicio a la ciudad, se quedó sin su placa, impuesta en 1905.
Participación e identidad
No hubo imposiciones y el proceso de redenominación callejera comenzó en el barrio Santa Lucía ya hace tres años con el Presupuesto Participativo. Instituciones y vecinos elaboraron una terna de nombres de músicos, escritores y mujeres, hubo un período de difusión realizado por equipos de cercanía del CMD Oeste y luego las listas fueron sometidas a votación en las escuelas primaria Nº 1.396 Santa Lucía y secundaria Nº 569 Carlos Fuentealba.
“Mujeres que cambiaron la historia” se llamó el octeto ganador y hoy las calles del barrio 1.741, 1.748, 1.746, 1.752, 1.750, 1.758, 1.756 y 1.754 llevan el emotivo recuerdo a la vida y el legado de (en el orden de la foto de portada) la cantante Aimé Painé; la defensora de derechos humanos Darwinia de Gallicchio; las médicas Julieta Lanteri, Débora Ferrandini y Ana María Zeno; la aviadora Amalia Celia Figueredo; la locutora y difusora de folclore Noelia Chialvo; y la educadora Olga Cossettini.
Santa Lucía es un barrio joven de Rosario, de apenas 30 años, que se levanta con sus 18 manzanas al oeste de la avenida de Circunvalación entre Pellegrini y 27 de Febrero. Está habitado por familias humildes que, en su mayoría, fueron reubicadas debido a la construcción de la autopista a Córdoba.
El día de la inauguración de la nueva señalética, la directora del CMD Oeste, Daiana Gallo Ambrosis, afirmó que la reidentificación de calles es “un proceso participativo, cultural y de articulación entre las instituciones y el Estado” y servirá para “dotar de identidad al barrio”. De ese acto participó también el secretario municipal de Salud Pública, Leonardo Caruana, la autora del proyecto, la concejala Susana Rueda (Partido Socialista), familiares de la doctora Débora Ferrandini, y vecinos del barrio.
Ocho perfiles
A seguir un pequeño perfil de las ocho mujeres homenajeadas elaborado como argumentación de la ordenanza correspondiente.
Aimé Painé
(1943-1987) Fue una cantante argentina de origen mapuche y tehuelche que se dedicó al rescate y difusión de la música folclórica de su pueblo. Es la primera mujer mapuche que expande su voz. Frecuentó establecimientos educativos para hablar con niñas y niños y quitarles el miedo y la vergüenza de ser originarios. Marcó un hito al ser la primera en vestirse con indumentaria tradicional en plena dictadura militar cuando los pueblos originarios eran invisibles a los ojos de la gente. A través del canto originario encontró la fuerza de la identidad mapuche.
Darwinia Mónaco de Gallicchio
(1925-2008) Fue fundadora de Madres y Abuelas de la Plaza 25 de Mayo de Rosario. Se convirtió en una protagonista indiscutida de la lucha por los derechos humanos en la ciudad. Buscó incansablemente durante 7 años a su nieta, Ximena Vicario, quien había sido secuestrada cuando tenía 8 meses de vida por la última dictadura cívico-militar, junto a su mamá Stella Maris Gallicchio, en Buenos Aires. La encontró en 1983 y se la devolvieron en 1989. Ximena fue una de las primeras nietas recuperadas.
Julieta Lanteri
(1873-1932) Fue una médica, política y feminista ítalo-argentina. En 1891 optó por estudiar Medicina, una profesión vedada a las mujeres. Se convirtió en la quinta médica recibida en Argentina, y fue la primera mujer que votó en 1911 en el país. Fue discriminada por los varones de su época, que insistentemente trataron de amedrentar su carrera política y su carrera científica. Fundó el Partido Feminista Nacional y se presentó en varias ocasiones como candidata a diputada en elecciones, aunque con poco éxito.
Débora Ferrandini
(1962-2012) Fue médica generalista y trabajó en diversos centros de salud de Rosario y alrededores. Continuó su formación académica en el Instituto Nuhtfield de Salud de la Universidad de Leeds en Inglaterra. A partir del año 2007 se desempeñó como viceministra de Salud de la provincia. Su trayectoria y trabajo la han convertido en una gran referente de la salud pública y la atención primaria de la salud. Con su impronta contribuyó a potenciar el trabajo de los centros de salud, y a multiplicar su cantidad y a conformar y capacitar modos de organización que enfatizaron las necesidades de inclusión con el propósito de consolidar la salud colectiva.
Ana María Zeno
(1922-2011) Fue una médica generalista, profesora, ginecóloga y sexóloga argentina, con especial énfasis en la problemática de la educación sexual, y especializada en medicina social. Pionera en los años '70 sobre el tema de la anticoncepción, sobre el que ginecólogos y obstetras mantenían encendidas discusiones. Jamás abandonó su lucha por los derechos de la mujer: fue distinguida por diversas instituciones, tales como el Concejo Municipal de Rosario, que la reconoció como Médica distinguida. Madre de una hija desaparecida durante la dictadura militar argentina.
Amalia Celia Figueredo
(1895-1985) Fue la primera aviadora argentina y sudamericana. En su juventud conoció a Jorge Newbery, quien la invitó a volar en avión por primera vez, y allí fue cuando comenzó su vida como pionera en la aviación. Fue la primera mujer en pilotear un avión en América del Sur y la vigésima cuarta mujer en el mundo. Fue nombrada presidenta del Aeroclub Femenino de la Argentina, y aviadora militar honoris causa por la Fuerza Aérea Argentina. En 1970, una ley la reconoció como precursora de la aeronáutica argentina.
Noelia Chialvo
(1943-2013) Fue conductora y periodista, una de las voces más emblemáticas y reconocibles de la radio local de las últimas décadas. Oriunda de San Genaro, donde fue la primera voz en escucharse en la radio de dicha ciudad, llegó muy joven a Rosario para transformarse en una de las voces más reconocidas. Creadora y conductora del programa “Hombres y paisajes”. Desde allí difundió la música y el espíritu del folclore y del gaucho. Con su característica y potente dicción llegó a ser considerada como la voz del folclore en Rosario, ya que musicalizaba las mañanas y aportaba a la difusión del género.
Olga Cossettini
(1898-1987) Maestra y pedagoga rosarina. Dedicó su vida, junto a su hermana Leticia, a transformar la escuela tradicional, la que recurría al castigo como recurso pedagógico y era ajena a la realidad social. Esta experiencia se concretó en la escuela primaria Nº 69 Dr. Gabriel Carrasco. Las diferencias principales con la escuela tradicional pueden resumirse en el gran respeto por la personalidad infantil, y la eliminación de las fronteras entre la escuela y la comunidad. En el año 1986 fue destacada como una de las docentes más importantes de la Argentina por la reconocida Fundación Konex.