La paja en el ojo ajeno

Se llega a la última semana del tratamiento de la reforma en seguridad y, a las diferencias en el oficialismo, se sumaron chispazos. Cómo sigue

06:10 hs - Lunes 26 de Octubre de 2026

“No vean la paja en el ojo ajeno sino la viga en el propio”. No era así, pero se entendió lo que quiso decir Felipe Michlig en el recinto del Senado santafesino.

Tampoco es un dicho popular, como sostuvo, sino un pasaje de la Biblia, Mateo 7.3 ("¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, pero no consideras la viga que está en tu propio ojo?"). Jesús daba consejos, Felipe una advertencia.

El senador se molestó y fue tajante, con su espontaneidad característica, en el mensaje hacia el socialismo: que se aceleren las reformas de seguridad en Diputados y no pongan palos en las ruedas.

Michlig al ataque

En rigor, Michlig le contestó a la diputada socialista Lionella Cattalini, quien había pedido rapidez a la Cámara alta para la aprobación final del proyecto de modificación del Registro de Deudores Alimentarios Morosos.

El senador recogió el guante y dejó en evidencia que la espina clavada no es solamente por el reclamo público al cuerpo legislativo que dirige sino porque considera que, para reclamar, primero hay que cumplir.

“Si hay una cuestión que el gobernador trabaja todos los días, es la seguridad (...) Se hicieron cambios estructurales importantes para pacificar la provincia. Por eso, que no nos pidan tanto a esta Cámara sino como sostiene el dicho: 'No vean la paja en el ojo ajeno y vean la viga en el propio'”.

Michlig es el primer dirigente de Unidos que públicamente aborda el tema en otros términos. El ministro de Seguridad y Justicia de Santa Fe, Pablo Cococcioni, se mantuvo al margen de lo público ya que el diputado radical Martín Rosúa es el encargado de oficiar de negociador y de vocero del proyecto de ley. Igualmente, no descartaban que esta semana el ministro asome en los medios.

Your browser doesn’t support HTML5 video

El enojo que explicitó Michlig es consecuente con otra interpretación que hacen: un sector del socialismo se mueve de manera resbalosa con el tratamiento de la reforma en seguridad. Que no se hayan manifestado en profundidad de modo público suma. Claro que dejaron trascender que algunos puntos son demasiados duros para aprobarse livianamente.

Esas resistencias las mostraron desde el comienzo, allá por mayo, y las mantuvieron hasta ahora cuando participaron del debate distintas instituciones de la sociedad civil y actividad privada, el Ministerio Público de la Acusación (MPA) y de la Defensa y la Corte Suprema, que criteriosamente aportó observaciones en los puntos que pueden pisar el umbral de lo inconstitucional.

Quienes están encima de la reforma ven que, en lugar de allanar el camino en la negociación, el socialismo sigue pisando el tema.

No por nada Michlig reclamó en el recinto que “se pongan en Diputados a sancionar iniciativas que aprobamos hace cinco meses y todavía no tienen sanción”.

En mayo se aprobó el paquete de “Herramientas para el fortalecimiento de la seguridad pública” y por diferentes cuestiones, entre ellas el Mundial, los Juegos Suramericanos y la reforma electoral, aún navega.

La Legislatura analiza nuevas reformas de seguridad.

Probablemente sea una de las leyes que más implicancias tenga hacia adentro de Unidos y en el desarrollo de la segunda etapa de la gestión.

El pullarismo insiste en que no puede frenar un minuto las cuestiones de seguridad y que este segundo paquete es un empujón más que necesario.

“Que la discusión esté abierta nos suma más allá de la velocidad con que se termine votando”, dijo un integrante del gobierno. Claro, siempre y cuando la ley no termine podada o mucho más liviana en relación a cómo la había pensado el Ejecutivo.

Lo que viene

Ahora bien, hay un deadline: el 29 de octubre. Se supone que desde hoy hasta el miércoles, inclusive, se mantenga un tira y afloje final, con los ánimos alterados.

“Tensan demasiado”, sueltan muy discretamente en la mesa de acción del proyecto, sin ánimos de pasar un límite.

>>Leer más: Reforma en seguridad: defensa y cuestionamientos en el último tramo legislativo

Es que aún hay espacio para la negociación y confían en que finalmente se allanará. Otro escenario será si el jueves próximo la reunión conjunta de las comisiones de Seguridad y Asuntos Constitucionales se empantana, no hay acuerdo ni dictamen y, por ende, tratamiento en el recinto.

De ser así, hay quienes aventuran un malestar que podría escalar en el interior de la alianza oficialista. Para que eso no ocurra, no deberá haber paja ni viga en los ojos.