Martes 19 de Julio de 2022
A través de un decreto publicado la semana pasada, el gobierno provincial duplicó el presupuesto asignado a Billetera Santa Fe. Se trata de una modificación que no tiene impacto directo para los usuarios (por ejemplo, no altera el tope de $5.000 mensuales), sino que tiene por objetivo ajustar los cálculos iniciales, para poder sostener los beneficios que otorga el programa.
Cuando los diputados y senadores trataron el Presupuesto 2022, aprobaron un crédito presupuestario para Billetera Santa Fe por $12.000 millones. Ahora, merced al decreto 1185 -publicado el 15 de julio- dicho monto se elevó a $24.000 millones. Según los considerandos de la norma, ello se dio por el éxito del programa, "que superó todas las expectativas".
La modificación se produce pocos días después que se conociera un proyecto de dos legisladoras justicialistas (la concejala de Rosario Norma López y la diputada provincial Matilde Bruera) que reclaman aumentar el monto del reintegro, que quedó fijo en $5.000 desde principios de 2021. "Proponemos una actualización del 50%", explicaron, al tiempo que detallaron que ese excedente debería estar destinado específicamente a alimentos y medicamentos.
Para el gobierno, la continuidad de Billetera Santa Fe (BSF) está asegurada hasta el final de la gestión, pero no existe -en principio- voluntad de retocar los topes. Así lo expresó el ministro de Economía Walter Agosto recientemente: "Los $5.000 por persona como límite de reintegro fueron un gran tirón de demanda inicialmente. Ahora obviamente ese monto en términos reales se redujo, pero hay que tener en cuenta que la cantidad de usuarios se multiplicó por cinco respecto de lo que teníamos previsto. Además, la provincia dejó libre el número de usuarios y hasta hoy cualquiera puede sumarse. Entonces, o se ajusta por precio o por cantidad. Todo no se puede", dijo.
A un año y medio de su lanzamiento, el programa cuenta con más de 1.600.000 usuarios y 34 mil comercios adheridos en toda la provincia. El reintegro que otorga es del 30% en alimentos, indumentaria, muebles, librerías, jugueterías, bares/restaurantes, farmacias y turismo; y del 20% en productos electrónicos.
Los recursos para sostener el programa son aportados en un 85% por el gobierno provincial, porcentaje que se mantuvo inalterable desde su creación. Por el éxito del mismo y su alta adhesión en la ciudadanía es que ahora el Ejecutivo debe realizar un ajuste del crédito presupuestario, caso contrario resultaría insuficiente "para su atención en los restantes meses del año", según describe el decreto 1185/22.
Según fuentes consultadas para este artículo, el ajuste realizado recientemente podría resultar insuficiente. Es que el ritmo de devengamiento mensual por efecto de BSF rondaba los $2.700 millones, lo que hace prever que para diciembre se requerirían unos $35.000 millones, es decir, un 50% adicional del crédito presupuestario actual.
Vale recordar que según la información oficial publicada por el gobierno provincial, el impacto de BSF resultó crucial para entender el resultado económico del 2021, que si bien arrojó superávit fue sensiblemente menor al del año anterior. Según reveló oportunamente La Capital, hubo dos rubros que influyeron para el achicamiento del resultado positivo: transferencias al sector privado (donde se cuentan los subsidios de BSF) y gastos de capital (obra pública). El primero se incrementó 117% interanual (pasó de $31.055 millones a $67.446 millones), en tanto que el segundo lo hizo un 102% (de $21.881 millones saltó a $45.257 millones).