La Nación cede al predio de una ruta para Santa Fe y se saca un problema de encima. Al gobernador se le presentan oportunidades y quiere sacar ventaja
06:05 hs - Lunes 06 de Abril de 2026
Una dimensión hasta ahora desconocida para Santa Fe acaba de abrirse: la Nación cumple con algo. Lo próximo es saber cómo reaccionará el gobierno de Maximiliano Pullaro frente a este extraordinario hecho de la Ciencia Política.
Por un lado, se pondría el gancho definitivo para el traspaso de la A012 a manos provinciales para su mantenimiento tras 23 meses de idas y vueltas. Al menos es lo que apurará desde hoy Santa Fe luego de meter presión en boca del propio gobernador para que las palabras no se las lleve el viento.
Por otro lado, Javier Milei abre la billetera para saldar el flujo mensual de la Ansés que cortó por decreto desde marzo de 2024. Es decir, se hace cargo de una deuda y le da 10.000 millones por mes hasta 2027 que, si bien es escaso para una provincia semejante, significa dinero fresco para un gobernador que ensaya una oposición. También le otorga algo durísimo de entregar para Milei: la razón.
A012 para Pullaro
“Es la tercera vez que lo dicen. Creemos que esta vez van a honrar la palabra porque fue muy categórico y en un marco de público”. Esa convicción rueda desde el miércoles pasado en la Casa Gris luego de que Luis Caputo anunciara, sin mucho detalle, la cesión. Durante dos largos años les corrieron el arco a los funcionarios provinciales.
Pero la insistencia y celebración del gobierno de Pullaro termina tapando lo que realmente ocurre. Por eso, vale la pena tomar distancia del hecho y dimensionarlo: la Casa Rosada se saca de encima una ruta nacional porque no la quiere arreglar. Esquiva una de las obligaciones más básicas de la administración del Estado.
Hasta simbólicamente es un rechazo a lo productivo, porque se desprende de la ruta que lleva a los puertos. Más aún, es algo necio porque es la ruta que dirige hacia los dólares para sus reservas.
En la previa a que Caputo suba al escenario de la Bolsa de Comercio de Rosario ya se comentaba con expectativa el anuncio. Dónde estará la vara que la expectativa fue que el ministro de Economía le entregue las rutas a la provincia. "En el fondo, es una señal de en quién confían. Que los empresarios confíen más en el gobernador que en Milei a la hora de cómo va a estar la infraestructura, lo dice todo", explicaba un funcionario.
Pero hay también otra lectura: el Estado provincial, con plata de los santafesinos, termina haciéndose cargo de una responsabilidad de la Nación. Con la restauración del Monumento a la Bandera ocurrió lo mismo.
Entonces, se está frente a un nuevo patrón que se repite, donde se reparten beneficios -la Nación no pone plata, Santa Fe soluciona sus problemas- y costos -la Nación asume ser abandonica y Santa Fe gasta dinero que no corresponde en origen- en lugar de poner las responsabilidades en su lugar. ¿En qué punto se convierte en un modelo conveniente en lugar de una solución pragmática?
Lo cierto es que, por ahora, la alergia al Estado le sale bien: se excusa, incumple y se desentiende para sostener el superávit. Se verá si en 2027 la ciudadanía le factura todo esto, luego de cuatro años de cansancio, con el tiempo y las mañas descubiertas.
Santa Fe en su ruta
Para Santa Fe puede ser todo ganancia. Primero, porque la arteria productiva y urbana está explotada e intransitable en algunos tramos. Segundo, porque si el gobierno nacional no cumple de nuevo, esta vez sí quedará expuesto.
Que lo haya dicho ante 800 empresarios, directivos de la Bolsa, productores, especialistas en negocios y muchos simpatizantes de las ideas del gobierno no puede ser gratis. Es algo que estaban esperando en el ámbito y sería una forma de subestimarlos. Con un incumplimiento Caputo tampoco tendría margen para pedirles que liquiden la cosecha o saquen los dólares del colchón e inviertan.
La palabra del gobierno está devaluada desde el caso Adorni y cada promesa incumplida se convierte en una brasa. Ya entró en una etapa en que hasta el éxito de la inflación tiene algunas fisuras, ni hablar de la reactivación económica. Por eso es conveniente para el gobierno que sus funcionarios anden con pies de plomo y cuiden sus palabras.
Por eso, nada de viajes en avión privado ni advertirles a los exportadores que, si quieren un tipo de cambio más alto, les va a meter “una patada en el culo”. Sí, lo dijo Caputo el miércoles en la Bolsa. Se tomó como un chiste en el auditorio y hasta se aplaudió como una gracia lo que, para un dirigente de otra fuerza política, hubiese sido tomado como una amenaza. En conclusión: todo está atado precariamente como para que siga bicicleteando con el tema de la infraestructura.
Lo que viene
Retomando, la cesión significa un beneficio extra para Santa Fe: la A012 en su poder es la llave para avanzar el otro esquema de rutas que persigue la administración Pullaro.
Se trata de un circuito de rutas de acceso a los puertos que mejore la logística con una concesión a través de un fideicomiso o para privados que unifique el cobro de los camiones de la tasa de ingreso a los puertos. Así se costearía el mantenimiento y obras de magnitud. Por ahora, la A012 no tendría peaje pero se aceleraría el esquema mencionado para que sea redondo todo.
Por todo esto Santa Fe prefiere que la cesión de la A012 sea a perpetuidad, aunque los 20 años que pretende el gobierno nacional le sirve.
Al margen de depender de que Caputo honre su palabra -cada uno le prende una vela al santo que quiere-, el punto donde puede empantanarse podría ser cuando se baje línea a Vialidad Nacional y comiencen los tecnicismos burocráticos. En definitiva, ya ocurrió.
En una reunión con el gobernador y funcionarios, Caputo dijo que estaba dispuesto a transferir la jurisdicción, incluso se había firmado un convenio con Guillermo Francos, y luego Vialidad sostuvo que lo único que se podía realizar era un convenio de mantenimiento. Era té con leche sin azúcar.
Ahora puede ser una bebida energizante para Pullaro, quien tendría margen para seguir con el manual que está empuñando desde hace semanas: frente al abandono de la Nación, Santa Fe se hace cargo. Paradoja impensada: Milei le da competitividad al gobernador.
Demasiado retorcido pensar que lo hace como estrategia política electoral para acercar posiciones, aunque un cumplido tiene que tener una contraparte, posiblemente algún acuerdo general. Quizás la intermediación de la diputada y exvice Gisela Scaglia explore algún apoyo en lo legislativo futuro de base.
La sagacidad de un gobierno como el Pullaro seguramente diferenciará si estos cumplidos de l aNación son caramelos o, al contrario, oportunidades.
En el medio de estos gestos de generosidad, Santa Fe cerró el trimestre con una caída del 7,4 % en términos reales, según supo este diario ni bien llegaron los datos. Esa es la cruda situación, la del día a día que no se limita a las finanzas asfixiadas de las familias o empresas. Que el árbol no tape el bosque.