Rosario, capital de la cardiología: más de 5.000 especialistas llegan para un congreso internacional

El Congreso de la Federación Argentina de Cardiología se desarrolla del 28 al 30 de mayo en el Salón Metropolitano con más de 100 charlas y especialistas de todo el mundo

18:49 hs - Miércoles 27 de Mayo de 2026

Rosario será epicentro de la cardiología nacional e internacional con el Congreso de la Federación Argentina de Cardiología (FAC). Durante esta semana especialistas expondrán en un centenar de charlas los avances en esta área de salud, también habrá espacio para revalidar conocimientos. Se esperan más de 5.000 participantes.

La actividad comenzará este miércoles con el precongreso con charlas organizadas por instituciones privadas de Rosario. Desde el jueves 28 de mayo hasta el sábado 30 de mayo, se ofrecerá una agenda con charlas y paneles de debates en distintos en simultaneo todas nucleadas en el centro de convenciones del Salón Metropolitano.

“Reunimos a los principales cardiólogos de todo el país y llegan especialistas de todo el mundo. Rosario se transformó en una plaza muy importante de eventos cardiológicos”, señaló a La Capital el presidente de la Sociedad de Cardiología de Rosario (SCR), Carlos Mackey.

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El referente de la SCR destacó la importancia de este evento, no sólo como epicentro de la salud cardiovascular, sino también como empuje para la economía y el sector hotelero. Además, señaló que llegaron a Rosario especialistas de Italia, España, Estados Unidos, Chile o Uruguay.

Ejes del Congreso de Cardiología en Rosario

Aunque habrá charlas temáticas para todas las especialidades, Mackey puso especial énfasis en la obesidad y sus implicancias en la salud cardiovascular. “Tomó mucha relevancia el riesgo inflamatorio y su relación con las enfermedades cardiovasculares, antes se hablaba este tema más en eventos de medicina clínica o de endocrinología”, explicó el cardiólogo.

“Al haber tratamientos muy efectivos para la obesidad quedó demostrado que disminuyen las enfermedades cardiovasculares", aseguró Mackey y agregó que Argentina junto con México, entre otros países, están en una situación crítica con más del 60% de su población con sobrepeso.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte de los argentinos, “tanto en el hombre como en la mujer”, aclaró Mackey. La frase del especialista no es azarosa o es una declaración de principios, sino que se sustenta en evidencia científica: “Hay bastante desconocimiento, parecía que las enfermedades cardiovasculares eran exclusivas del hombre. Una encuesta mostró que 3 de cada 10 mujeres contestaron que las enfermedades cardiovasculares era la primera causa de muerte, cuando es la primera.

También habrá charlas sobre insuficiencia cardíaca, muerte súbita, enfermedades en niños o cardiopatías congénitas, entre otras temáticas.

Una de cada tres muertes en Argentina tiene origen cardiovascular

Según datos oficiales, cada año se producen alrededor de 40 mil infartos de miocardio en Argentina y los especialistas advierten además sobre un fenómeno creciente: el aumento de eventos cardiovasculares en adultos jóvenes.

Además del impacto sanitario, las internaciones por síndrome coronario agudo, las angioplastias y las cirugías cardiovasculares representan una de las principales cargas económicas para el sistema de salud. En ese escenario, cardiólogos de todo el mundo comenzaron a poner el foco en un factor que durante años quedó en segundo plano: la inflamación.

Hoy, el llamado “riesgo residual inflamatorio” se consolidó como uno de los conceptos que más espacio viene ganando dentro de la cardiología moderna y será uno de los ejes del congreso que se realizará en Rosario.

Durante décadas, la prevención cardiovascular estuvo enfocada principalmente en controlar el colesterol, la presión arterial, la diabetes y otros factores de riesgo tradicionales. Sin embargo, distintos estudios comenzaron a demostrar que muchos pacientes continúan teniendo riesgo de sufrir nuevos infartos o accidentes cerebrovasculares aun cuando esos parámetros están controlados.

Durante años aprendimos que bajar el colesterol era clave. Hoy sabemos que puede no ser suficiente. El desafío actual es doble: controlar los lípidos y también la inflamación”, explicó el Dr. Alberto Lorenzatti, médico cardiólogo, expresidente de la Sociedad Argentina de Lípidos y de la Federación Argentina de Cardiología.

Según Lorenzatti, incluso pacientes que alcanzan niveles óptimos de colesterol LDL pueden mantener inflamación vascular activa y continuar expuestos a nuevos eventos cardiovasculares. “La aterosclerosis no es solamente un problema de acumulación de lípidos, sino además una enfermedad inflamatoria crónica de la pared arterial”, agregó.

La inflamación participa en todas las etapas del proceso ateroesclerótico: desde la formación inicial de la placa hasta su ruptura y la posterior formación de trombos que pueden desencadenar un infarto o un accidente cerebrovascular.