El corazón también juega: cómo cuidarse durante el Mundial 2026

El estrés que generan los partidos puede elevar la presión arterial y alterar otros indicadores de salud

09:56 hs - Domingo 14 de Junio de 2026

Nervios y goles, algunas algarabías y muchas horas frente a la televisión. El mundial de fútbol es uno de los eventos deportivos más importantes del mundo y los 104 partidos de la competencia ponen a la pelota en todos los televisores, aunque hay que prestarle especial atención cuando el corazón entra a la cancha.

Como en cada competencia deportiva la tensión se maximiza y cada error o acierto parece más grande de lo que realmente es. Un gol a favor puede ser alegría extrema, uno en contra una desazón sin igual, que pueden afectar de igual forma a la salud cardiovascular. Frente a esto, especialistas apuestan a la prevención basada en hábitos saludables.

Partidos a altas horas de la noche o en medio de una ajetreada jornada laboral ponen a prueba la resistencia de cada fanático del fútbol. Las ansias por avanzar de ronda, o simplemente no tener un traspié en el primer partido cuando Argentina enfrente a Argelia que complique el arranque del equipo de Lionel Scaloni.

La ciencia y la medicina se encargaron de este tema. Es que los mundiales atraen el fervor de los fanáticos y acerca al fútbol a sectores ajenos a las tribunas y exponen, entre otras cosas, a la salud. Está demostrado la relación entre las emociones por los partidos y los eventos cardiovasculares. Las estadísticas fueron publicadas en British Medical Journal el 21 de diciembre del 2002 y son parte de una investigación de tres cardiólogos británicos Douglas Carrol, Kate Tillin y George Davey Smith, que utilizaron una victoria argentina para exponer sus resultados.

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El 30 de junio de 1998, Argentina derrotaría a Inglaterra por los octavos de final de la Copa del Mundo de Francia. El partido terminó 2 a 2 y en los penales los dirigidos por Daniel Alberto Passarella se quedarían con el boleto a la siguiente ronda. Como consecuencia, las 48 horas posteriores se multiplicó la atención por cuestiones cardiovasculares en los hospitales y clínicas británicas. Hubo 55 infartos por encima de lo esperado, “desencadenados posiblemente por el malestar emocional de haber visto a su equipo perder en la tanda de penales”, explicaron los cardiólogos.

En el mismo sentido, pero con un triste final para la albiceleste, durante el Mundial de Alemania en 2006, la investigación de The New England Journal of Medicine reveló que cada vez que jugaba la selección alemana se triplicaron los episodios cardíacos, con un pico cuando Alemania eliminó por penales a la Selección Argentina.

En argentina el 83% de la población asegura ser hincha o tener simpatía por un club. En otras palabras, la mayoría de los argentinos está expuesto a las emociones mundialistas.

¿Cómo cuidarse?

El médico cardiólogo Daniel Piskorz analizó los casos donde el fútbol va más allá de la competencia y sugirió que las personas con antecedentes “tienen que cuidarse más”.

“Es imprescindible que en esta época se cuiden con un estilo de vida adecuado y que tomen la medicación, porque esa es la forma, más adecuada de minimizar los riesgos que relacionan las emociones con el riesgo de tener un evento cardiovascular”, remarcó Piskorz.

El especialista instó a llevar adelante un buen estilo de vida y mantener la vida cotidiana a pesar de los partidos del Mundial 2026, sobre todo en aquellas personas que sufren hipertensión, diabetes, insuficiencia cardíaca o los que sufrieron infartos o ACV.

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Piskorz, que fue presidente de la Federación Argentina de Cardiología, celebró que el horario de la mayoría de los partidos coincide con la actividad en el país. “Los eventos cardiovasculares, es decir, la muerte súbita, el infarto o el ACV, tienen ritmo circadiano”, explicó el profesional. Este ritmo es el reloj biológico interno del cuerpo que regula el ciclo de sueño-vigilia y otras funciones fisiológicas en intervalos de aproximadamente 24 horas. “En este mundial no va a influir con los horarios”, apuntó.

Durante la previa del partido y mientras rueda la pelota, hay un incremento de la actividad nurohumoral, señaló Piskorz y puede “subir la presión o descontrolar la glucemia”.

Para el después del partido, cuando las pulsaciones deberían bajar, Piskorz sostuvo que pacientes sin enfermedades preexistentes deberían evitar consumir calmantes ya que “no tienen ningún valor” porque “podes estar sedado”, pero “en términos de lo que implican los estímulos neurohumorales que te llevan a tener un evento cardiovascular agudo, no tienen el más mínimo efecto”.

Disfrutarlo para evitar al médico

El fútbol mueve pasiones. Los argentinos se reúnen y hacen planes en torno a los partidos en que Lionel Messi comanda la selección argentina. Nervios, gritos, ansiedad, son algunas de las manifestaciones que se dan por los encuentros, aunque a veces son exageradas. “Esa tensión que genera eleva los neuromediadores, elevan la frecuencia cardíaca, la presión arterial y puede ocurrir en una cancha de fútbol como también en la comodidad de tu casa”, señaló Carlos Mackey, presidente de la Sociedad de Cardiología de Rosario, a La Capital.

Mackey afirmó que “no es fácil manejarlo” y apostó por “disfrutar y entender que es un juego, donde se gana y se pierde” para entender que “puede generar inconvenientes en la salud”.

“Los problemas más serios ocurren durante e inmediatamente después del partido, hasta una hora después porque se genera un gran estrés”, sostuvo Mackey. Aunque no hay una fórmula mágica para evitar afecciones en la salud cardiovascular, el especialista recordó que “no es que termina el partido y desconectamos, por eso hay que tratar de disfrutarlo porque el mundial es muy lindo”.

Alimentación saludable y actividad física sostenida son el pilar para la prevención de episodios cardiovasculares. Así como también evitar el sedentarismo o el tabaco mientras ruede la pelota en Estados Unidos, México y Canadá.