Modificaron la anterior, priorizando consumo de proteínas y grasas. ¿Tiene beneficios reales? ¿Para qué sirve tener una guía nutricional como ésta?
12:05 hs - Martes 13 de Enero de 2026
Estados Unidos publicó una nueva pirámide nutricional que impone cambios en relación a la anterior, haciendo hincapié en la necesidad de consumir alta cantidad de proteínas y grasas (sin discriminar entre las saludables y las que no), bajar la cantidad de hidratos y desterrar el azúcar agregado. ¿Estas recomendaciones tienen algún impacto en los argentinos? ¿Qué lectura hacen quienes se dedican a la nutrición sobre la nueva guía de Donald Trump para "comer de manera más saludable"?
La novedad ha recibido pocos apoyos y muchos cuestionamientos y generó polémica entre especialistas del propio Estados Unidos y de otros países. Uno de los puntos que se le cuestiona es que hace sugerencias para una población (la estadounidense) con una determinada cultura, una historia alimentaria y de relación con los alimentos, sin tener esto en cuenta. Por lo tanto no alcanza con promocionar una nueva guía como si fuese una revolución, alejada de lo que se consume en forma habitual y sin plantearse cambios paulatinos en las conductas y educación alimentaria de la gente.
"La nueva guía nutricional de Estados Unidos es una farsa, llena de contradicciones", disparó Ezequiel Vedrovnik , diplomado en nutrición deportiva y entrenamiento funcional, con una comunidad de seguidores de más de 300 mil personas, y desató el debate: "No es ninguna revolución científica: es marketing político", dijo.
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"Me sigue llamando la atención que profesionales de la salud solo lean los títulos y no profundicen", agregó, en relación a quienes aplaudieron la nueva propuesta del gobierno de Trump.
¿Alguna novedad?
"Dijeron que venían a derribar la pirámide anterior de Estados Unidos, que era la culpable de todos los problemas de salud del país, pero no dijeron que desde 2011 ya no se utiliza", comentó. "Muchos especialistas salieron a hablar viendo las imágenes solamente sin leer las recomendaciones, lo que lleva a pensar que las grasas saturadas (huevos, carnes, manteca sin límites) son lo mejor cuando el consumo elevado de grasas saturadas está relacionado con problemas cardiovasculares, y hay evidencia científica contundente".
Otro punto es que desde el gobierno estadounidense "salieron a declarar la guerra a los ultraprocesados y azúcar añadido, y la verdad es que jamás, en ninguna guía en toda la historia los avaló, así que...nada nuevo".
"Encima (dan esta información) en un ambiente obesogénico (como el de Estados Unidos) donde los ultraprocesados son los más económicos, los más publicitados". El licenciado remarcó: "No se puede dejar de considerar el entorno".
Contradicciones y aciertos
La Capital habló con la licenciada en nutrición y magíster en diabetes, Karina Sahd, con una trayectoria de varias décadas en el acompañamiento de pacientes que necesitan seguimiento profesional nutricional, sobre la nueva guía de EEUU que prioriza el consumo de proteínas con muchos nutrientes en cada comida, tanto de fuentes animales (huevos, aves, carnes rojas, mariscos) como vegetales (porotos, lentejas, nueces). La propuesta, que fue lanzada con bombos y platillos desde el país del norte, fomenta la necesidad de consumir grasas desde alimentos como carnes, huevos y lácteos enteros.
La especialista asegura que la pirámide que presentaron tiene "contradicciones" y "genera dudas" en especial en torno al consumo de grasas y proteínas, al fomentar la idea de que se pueden sumar a la dieta diaria huevos sin límites, entre otros aspectos. Pero apoya que se aliente el consumo de fibras y se disminuya al máximo el de ultraprocesados y empaquetados.
La pirámide nutricional que presentó EEUU ¿es muy distinta a la que tenemos nosotros? "Es invertida a la que nosotros tenemos; es decir, prioriza las proteínas (de fuentes animales: carnes, huevos, aves, pescados como de fuentes vegetales: frutos secos y legumbres), las frutas, los vegetales y las grasas saludables", explicó.
"Las nuevas directrices aconsejan comer entre 1,2 y 1,6 gramos de proteínas por kilo de peso corporal, casi el doble del estándar previo, para preservar la masa muscular y mejorar el control del apetito. Aunque sin tener en cuenta actividad física ni el momento biológico. En cuanto a las grasas refleja una enorme confusión. ¡No es lo mismo consumir palta, frutos secos, aceite de oliva que manteca! ¡Confunden a la población! Pienso que los nutricionistas, los cardiólogos, endocrinólogos y pediatras (al menos los que no nos regimos por modas sino por evidencia científica), coincidimos en que es sumamente necesario diferenciar claramente las grasas saludables de las no saludables. Por eso existen Asociaciones Científicas que respaldan estos conceptos y recomendaciones", destacó Sahd.
¿Huevos sin límites?
La experta mencionó que "hay que tener cuidado con la circulación de información inconsistente como la que motiva a consumir huevos libremente. Si bien el huevo posee muchos beneficios también existe un límite en la ingesta no solo en función de las recomendaciones generales, sino también en relación al estado de salud de cada persona. Lo mismo ocurre con la cantidad de grasas, aun las que consideramos buenas si se consumen en cantidades muy elevadas favorecen el sobrepeso".
Por otro lado, "resulta positivo que se recomiende elegir granos integrales, ricos en fibra y limitar las harinas refinadas como pan blanco, galletitas y cereales refinados. Esta iniciativa de impulsar a la comunidad a consumir alimentos reales surge del reconocimiento de una población estadounidense con altos índices de obesidad y enfermedad cardiometabólica, donde la comida rápida rica en carbohidratos (¡aunque mejor dicho en carbograsas!) es de consumo habitual".
Para qué sirve una pirámide nutricional
Karina Sahd dijo que "las pirámides nutricionales son herramientas educativas que se utilizan para guiar a la población sobre qué alimentos se aconsejan consumir en mayor proporción y cuáles en menor, con la finalidad de mantener una alimentación saludable. Las mismas han ido cambiando a lo largo de los años, en especial, de acuerdo a la oferta de alimentos del mercado y a las recomendaciones basadas en evidencias científicas".
"Han demostrado generar cambios en la población debido al impacto que generan las enfermedades metabólicas en la calidad de vida cuando la alimentación resulta carente de nutrientes y de fibra", reflexionó.