El asesor de Javier Milei viajó a Washington para ratificar el alineamiento con Trump. La Casa Blanca alertó por inversiones chinas en litio, tecnología y la base de Neuquén
09:29 hs - Viernes 15 de Mayo de 2026
La disputa global entre Estados Unidos y China volvió a meterse de lleno en la política argentina. Durante una visita oficial a Washington, el asesor presidencial Santiago Caputo recibió un mensaje directo de la administración de Donald Trump: la preocupación creciente de la Casa Blanca por el avance chino sobre recursos estratégicos argentinos.
El viaje de Caputo tuvo un objetivo claro: ratificar ante funcionarios estadounidenses el alineamiento político y geopolítico del gobierno de Javier Milei con Washington. Pero detrás de esa agenda apareció otro tema central: la pelea por minerales críticos, infraestructura tecnológica y posiciones estratégicas en América Latina.
Qué le preocupa a Estados Unidos
Según trascendió de las reuniones mantenidas en la Casa Blanca, el Capitolio y el Departamento de Estado, funcionarios norteamericanos expresaron alarma por la creciente presencia china en Argentina y la región.
La preocupación apunta especialmente a: inversiones vinculadas al litio y minerales críticos, proyectos sobre uranio, infraestructura tecnológica y comunicaciones, puertos de aguas profundas y la base espacial china instalada en Neuquén.
>> Leer más: Quién es Santiago Caputo, la pieza clave y poco conocida de Milei
En Washington consideran que Beijing avanza sobre sectores considerados sensibles para la seguridad económica y militar estadounidense.
La administración Trump viene impulsando acuerdos bilaterales para asegurar abastecimiento de minerales estratégicos utilizados en industrias tecnológicas, energéticas y de defensa.
La base china en Neuquén, otra vez bajo la lupa
Uno de los puntos más delicados del diálogo fue la estación espacial china instalada en Neuquén.
Según el artículo, un influyente asesor de Trump transmitió a Caputo el deseo de Estados Unidos de clausurar esa base, que la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense considera potencialmente vinculada a tareas de espionaje.
La estación funciona desde 2017 bajo acuerdos firmados entre Argentina y China durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner y desde entonces fue objeto de fuertes controversias geopolíticas.
Caputo respondió que existe un contrato bilateral vigente y advirtió que una ruptura podría generar costos diplomáticos y económicos para Argentina.
El litio y los minerales críticos, en el centro de la disputa
La discusión sobre China se cruza además con el creciente valor estratégico del litio y otros minerales críticos que posee Argentina.
Estados Unidos busca garantizar suministro estable de esos recursos frente a la expansión china sobre cadenas globales de producción tecnológica y energética.
>> Leer más: El asesor todoterreno de Milei negocia más poder y tensa la interna del gabinete libertario
En ese contexto, Caputo aseguró en Washington que Argentina tiene “los recursos y la decisión política” para transformarse en proveedor estratégico estadounidense.
El gobierno de Milei intenta posicionar al país como un socio preferencial de Estados Unidos en América Latina, especialmente en sectores vinculados a energía, minería y tecnología.
Milei y el alineamiento con Trump
La visita también tuvo un fuerte componente político. Caputo transmitió a funcionarios estadounidenses que Milei busca profundizar una “relación sistémica” con Estados Unidos, es decir, una convergencia estructural entre los intereses argentinos y la agenda geopolítica norteamericana.
El mensaje apunta a consolidar un alineamiento que el gobierno libertario considera estratégico más allá de las próximas elecciones.
La relación entre Milei y Trump ya había quedado expuesta en distintos encuentros internacionales y acuerdos políticos impulsados durante el último año.
El tablero global y la posición argentina
La presión sobre Argentina refleja un escenario internacional cada vez más atravesado por la competencia entre Washington y Beijing.
China se convirtió durante las últimas dos décadas en uno de los principales socios comerciales e inversores de América Latina, incluyendo sectores estratégicos argentinos como energía, minería, infraestructura y financiamiento.
Estados Unidos, en paralelo, intenta recuperar influencia regional y limitar el avance chino en áreas consideradas sensibles para su seguridad nacional.
En ese tablero global, Argentina aparece como un territorio clave por sus reservas de litio, alimentos, energía y minerales estratégicos.