Cerimedo rompió el silencio desde prisión para hacer aclaraciones sobre sus ingresos

El consultor argentino detenido en Bolivia por el intento de asesinato de su expareja declaró en una causa por enriquecimiento ilícito

18:04 hs - Sábado 29 de Agosto de 2026

Fernando Cerimedo, exasesor político de Javier Milei, declaró ante la Justicia de Bolivia en la causa por enriquecimiento ilícito y afirmó que gana medio millón de dólares al mes desde 2025 como resultado de sus empresas de comunicación digital. El consultor está detenido en ese país acusado de planear el asesinato de su expareja, Nadia Beller.

Desde la cárcel de Palmasola, donde está recluido, Cerimedo habló por primera vez. Fue durante una audiencia cautelar en la causa por enriquecimiento ilícito que afronta en paralelo al caso del supuesto intento de femicidio de Beller, con quien mantenía una relación.

El asesor, que también fue colaborador del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró que sus ingresos no incluyen los trabajos que realizó en ese país.

En el marco de la declaración informativa, Cerimedo eligió no contestar las más de 200 preguntas que le realizaron y, sobre su actividad laboral, se limitó a decir que su dinero “proviene de actividades lícitas vinculadas a sus empresas de marketing digital”. A su vez, reafirmó su vínculo con Rodrigo Paz.

“¿Cuál era aproximadamente su ingreso mensual durante 2025?”, le consultaron, a lo que el exasesor de Milei respondió: “Cerca de un millón de dólares con actividades fuera de Bolivia”.

Cuando le repreguntaron por 2026, sostuvo: “Similar, parcializando el año pasado con todos los ingresos de las empresas del exterior”.

Perfil laboral de Cerimedo

Al momento de definirse en el ámbito laboral, Cerimedo dijo ser un “consultor político internacional en la Argentina y Estados Unidos” e hizo hincapié en que no tiene sociedades en Bolivia.

“En Estados Unidos tengo una empresa, Numen Group Inc, desde 2021, y les proveo servicios a clientes de diferentes países. En la Argentina tengo una empresa de publicidad, Numen, con 35 empleados, dos sucursales y una cartera de doce clientes”, puntualizó.

Luego agregó: “También soy propietario de una academia, que se llama Academia Numen, que dicta cursos de tecnología asociada al Project Management Institute. Una productora, USRL, que genera audiovisuales. Tengo mi propia razón social y facturación, y soy socio de otras empresas que carecen de actividad porque decidí moverme para acá”.

Para completar, Cerimedo indicó que está asociado con su esposa, Natalia Basil, en todas las empresas, con excepción de la firma radicada en Estados Unidos.

Reiteró que no tiene compañías en Bolivia (“quería una empresa de marketing acá para poder establecerme”, dijo) y aseveró no contar con ingresos extra ni firmas a nombre de terceros.

Cerimedo precisó que entró por primera vez a Bolivia en 2024, en un viaje que él mismo financió, y manifestó que no se acordaba la razón de esa primera visita. Al mismo tiempo negó haber desarrollado actividades o reuniones.

Añadió que regresó al país andino en 2025 y 2026, pero no detalló el número de veces. “Pídanle a flujo migratorio. Quería instalarme en Bolivia, estaba desarrollando un proyecto de marketing”, expresó.

Declaración al borde del llanto

En otro tramo de su declaración, volvió asegurar que “jamás" tuvo la autorización de "representar al Estado boliviano, a la Presidencia, al gobierno o a la familia” de Paz.

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Respecto a la campaña presidencial en Bolivia, el consultor solo dijo que colaboró con “consejos de comunicación digital” sin especificar quién lo conectó con el equipo del presidente de ese país.

También afirmó que nunca existió un contrato escrito, como tampoco pagos de empresas: “Tengo en claro que nunca me financiaron, resalto que ayudé en consejos de comunicación digital”.

Cerimedo estuvo al borde del llanto durante su intervención, que quedó grabada en un Zoom. Aunque ya había enviado mensajes escritos desde prisión, es la primera vez que se lo escuchó hablar desde el estallido del escándalo.