Un albañil fue asesinado de tres balazos en una presunta venganza
El domingo a la noche los vecinos del barrio Soldado Aguirre, en Villa Gobernador Gálvez, se sobresaltaron al escuchar varias detonaciones de un arma de fuego. Después oyeron unos gemidos escalofriantes. Eran los que profería Carlos Ríos, un hombre de 43 años que había recibido tres balazos en las piernas y se desangraba en la calle...

Martes 24 de Junio de 2008

Un rato más tarde lo subieron a un auto y lo llevaron al Heca, pero murió en el camino. Anoche la policía tenía identificado a quien hizo los disparos letales y presumen que todo fue por una venganza.

  Todo se inició cerca de las 22.30 del domingo cuando Ríos salió de la precaria casa de un amigo situada en Pellegrini al 2000, en Villa Gobernador Gálvez. Allí, en el extremo de un amplio terreno cercado por alambre y en el que pastan un par de caballos, se levanta un rancho a cuyos costados se apilan desechos y botellas.

 

Tres disparos. Según fuentes policiales, Ríos salía de ese predio con su bicicleta para comprar una cerveza, pero apenas pudo transitar algunos metros. Tres certeros balazos que le dispararon sobre las piernas lo desplomaron. Quien abrió fuego era una hombre que, al parecer, lo estaba esperando desde hacía un rato. Tras el ataque, el agresor se subió a la bicicleta de la víctima y se marchó.

  Ríos quedó malherido y perdiendo mucha sangre mientras la ambulancia, según la fuente policial, demoraba en llegar. "Gritaba (por Ríos) y lloraba por el intenso dolor", comentó un oficial que sigue de cerca la investigación. Entonces, el amigo de Ríos y otros vecinos lo subieron a un Crevrolet Corsa y lo llevaron al Heca. Allí, los esfuerzos de los médicos por reanimarlo fueron vanos. Uno de los proyectiles le había atravesado la arteria femoral y le había provocado una hemorragia profunda. Murió en el camino.

  La barriada tiene casas humildes, las calles son de tierra y con zanjas a cielo abierto. El mediodía de ayer, los vecinos repetían como un ritual unas pocas respuestas: "Yo no estaba", "solamente escuché los tiros", decían para explicar que ignoraban lo ocurrido.

 

Venganza. En el marco de la investigación, una fuente de la Brigada de Homicidios señaló que Ríos vivía en el barrio Salsipuedes, en Granadero Baigorria, se ganaba la vida como albañil y no tenía prontuario abierto. Y, acerca de los motivos del crimen, dijo que hay que buscarlos en una venganza o ajuste de cuentas. "Lo que pudimos reconstruir hasta ahora es que, unos meses atrás, la víctima había baleado a un hermano del agresor, pero no sabemos por qué lo hizo", explicó.

  Anoche, los pesquisas tenían una certeza: habían identificado al atacante, pero creían que estaba de vuelo, es decir que se había marchado de su casa ante la presunción de que la policía lo estaba buscando. El caso es investigado por el juez de Instrucción Nº 11, Hernán Postma.