Gustavo Rivero fue asesinado en 2022. Ángel Benítez Porta, Matías Ismael Gutiérrez y Milton Damián Sosa fueron sentenciados como coautores de un homicidio críminis causa
20:16 hs - Jueves 07 de Mayo de 2026
Tres hombres fueron condenados a prisión perpetua por el homicidio de Gustavo Rivero, asesinado en Rosario en noviembre de 2022 en el marco de un asalto fallido. Lautaro Ángel Benítez Porta, Matías Ismael Gutiérrez y Milton Damián Sosa recibieron la pena máxima en un juicio oral ante un tribunal conformado por los jueces Fernando Sosa, Lorena Aronne y Paula Álvarez.
Los acusados fueron sentenciados como coautores de un homicidio críminis causa, figura que se aplica cuando se mata para asegurar otro delito, en este caso un robo que quedó en el intento; la pena incluye la tentativa del robo calificado por el uso de arma de fuego y la portación ilegítima de un arma de fuego de guerra.
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Atraco fallido
Gustavo Rivero tenía 32 años y trabajaba en la empresa recicladora de chatarra y productora de acero Gerdau, de Pérez. El 24 de noviembre de 2022 salió del trabajo, pasó por su casa de Sanguinetti al 5500, en Rosario, se bañó y se fue a un encuentro con sus compañeros de trabajo para despedir el año.
Luego del encuentro, sobre las 3 de la madrugada del 25 de noviembre estaba con una trabajadora sexual en su Peugeot 408 en Liniers y Gálvez, a unas diez cuadras de su casa.
El testimonio de la mujer contribuyó a reconstruir la mecánica del mortal atraco. Las cámaras captaron a dos jóvenes que pasaron en una bicicleta y miraron el vehículo que estaba estacionado sobre la ochava oeste de esa esquina. Diez minutos más tarde llegaron cuatro jóvenes caminando, dos por cada vereda. Cada par avanzó desde su costado hacia el auto. Dos abordaron al conductor. Los otros obligaron a descender a la acompañante y subieron al vehículo.
A las 2.59 Rivero encendió la marcha para escapar y evitar que le robaran, lo que provocó que uno de los ladrones cayera al piso desde el auto en movimiento. Al ver que el plan se frustraba los atacantes le dispararon dos veces, el auto avanzó unos metros hasta estrellarse contra un árbol y los maleantes se fueron corriendo.
La mujer que estaba con la víctima llamó a la Policía. Malherido, Rivero les dijo a dos efectivos que llegaron al lugar cómo iban vestidos los agresores y precisó que eran delgados y de tez blanca. En cuestión de segundos el metalúrgico falleció dentro del auto, con un disparo en la espalda que le atravesó el torso y otro que ingresó por la axila izquierda tras herirlo en el brazo.
“Vi a unos cinco pibes jóvenes que tenían armas, me bajaron del brazo y de los pelos y como el chico dueño del auto no se quería bajar. Vi que se subieron dos y el auto arranca fuerte hasta que sentí un disparo. El auto chocó contra el árbol, los tipos se bajaron y se fueron todos corriendo por Gálvez”, comentó entonces la testigo.
Detenidos
Benítez Porta y Gutiérrez fueron apresados minutos después por efectivos del Comando Radioeléctrico en Gálvez y Rouillón. Tenían 19 y 18 años. A partir del relato de testigos, en un contenedor de Liniers y Teniente Agneta se encontraron una pistola Bersa 9 milímetros con cargador y numeración limada y una Taurus calibre 45. Una pericia balística constató que los dos tiros letales partieron de una de esas armas.
Sosa, de 21 años, fue detenido más de un año después. Tenía pedido de captura desde el 1º de abril de 2024 cuando una pericia telefónica conectó su nombre con su apodo. Días después efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) lo identificaron junto a ocupantes de una cupé Peugeot RCZ cerca de la casa de la víctima.
La fiscal Carla Ranciari los acusó de homicidio críminis causa, que prevé una pena de prisión perpetua. El tribunal le dio la razón a la teoría de la acusación y los fundamentos del fallo se conocerán en los próximos días.