Radiografía del comercio de drogas en Rosario: nuevos actores, asociados y cocaína que viene de las villas porteñas
Hernán Kovacevich se desempeñó como investigador federal y actualmente es abogado penalista. "¿Por que no entró masivamente el paco en Rosario? No es negocio", sostiene.

Domingo 31 de Diciembre de 2023

El abogado penalista Hernán Kovacevich tiene una larga experiencia en el submundo del delito, ya que es experto en delitos complejos, fue efectivo de la Policía federal y ex investigador federal. Sus características laborales suman una amplia experiencia en una repartición muy particular, la división de estupefacientes. Desde el 2000, mientras investigó y detuvo a varios narcotraficantes pudo acercarse a aristas de ese mundo que tratan las crónicas policiales.

“Rosario tiene una particularidad: acá está el puerto y llegan rutas federales, a eso se suma la cercanía con la ciudad de Buenos Aires y muchas rutas de salida para la distribución a ciudades importantes como Córdoba, Santiago del Estero o San Nicolás y de allí a Capital y provincia. Entre mediados de los 90 y los 2000 Rosario fue una ciudad de tránsito, pero después hubo una anomia del Estado con respecto a la persecución de estos delitos y eso hizo que el negocio de la droga, que cada día aporta más dinero a quienes lo ejercen, haya sido coptado por hombres que mutaron del delito agresivo como la piratería del asfalto o los grandes robos al narco. Es un delito pasivo mientras se vende y tiene características de suma violencia ante la pelea por territorio”, relató el especialista.

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En cuanto a los problemas en el territorio, el ex policía destacó: "Los territorios tienen límites pero los narcos los van corriendo y obvio que se pelean a sangre y fuego. Inicialmente los primeros narcos de los barrios suelen ser vecinos que se dedicaron eso, pero a menudo se le mete otra gente del barrio vecino y ahí comienzan los conflictos, las balas y después empiezan las venganzas”.

Para el letrado la lógica del narco es la de cualquier negocio y como todo mercado se rige por oferta y demanda, y la muerte, la extorsión y los tiroteos también son parte de la negociación. “Desde adentro de los penales se maneja la calle, ahí está la logística. En todo el Gran Rosario, con casi dos millones de habitantes, se deben consumir unos seis kilos de drogas de todo tipo por día, si contamos marihuana y cocaína, además de pastillas. Hay un Triángulo de las Bermudas en el tema drogas y es la ciudad de San Nicolás, y de allí viene mucho también”.

Conocedor de expedientes y a la vez hombre de calle, explicó que los grandes grupos se atomizaron. “Ahora son pequeñas bandas, operan por ejemplo en Rouillón y bulevar Seguí, en Vía Honda y en los lugares habituales que aparecen en los diarios, los mismos vecinos saben dónde están. Ya no son grandes bandas y se dan ahora los negocios por asociaciones”.

Y da un ejemplo: “Una vez hicimos un operativo en el cual estuvo ligada una mujer que cambiaba cocaína por camionetas que venían de Entre Ríos. Cuando topamos el envío que ella había encargado, unos 6 kilos que provenían de Buenos Aires, fue toda una operación. La camioneta no quería parar, me tuve que tirar encima del capot y los apunté, pararon y cuando se bajaron los dos hombres que venían en la cabina uno se orinó encima. Me llamó la atención y le dije que no tuviera miedo y me contó que era un músico de una banda de la Fuerza Aérea que estaba a disponibilidad. «Tenía una moneda y me ofrecieron el negocio, lo hice con tras pibes más y pusimos unos 6.000 dólares cada uno y cobramos la comisión de venta», me dijo. Para ellos era un negocio más”.

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La duda es: ¿cómo se logra contactar a los productores o intermediarios para comprar y traficar con drogas? El investigador expresó que “todos se conocen entre ellos, porque si no se conoce el paño es difícil. El ambiente va haciendo sus contactos. Hay un círculo íntimo en que todos son conocidos. Por ejemplo, Delfín Zacarías era cocinero de Los Monos pero los contactos internacionales son difíciles de engarzarlos en la línea. A menudo alguien trae drogas desde Perú y Brasil y se deja en la frontera, allí ya cambia el contacto. Las grandes cantidades, más de cincuenta kilos, es negocio; menos es difícil por que hay mucho que pagar en el recorrido. Hay investigaciones en las que se evaluó que se estaban usando barcos anclados en el Paraná y buzos tácticos que insertan drogas en la parte baja de los barcos. Por ejemplo, la droga que apareció en el río a la altura de Puerto Norte —el hallazgo de más de 100 kilos de cocaína ocurrido en noviembre— es probable que haya sido dejada allí para que la colocaran en los barcos”.

“No hay un jefe único que traiga drogas a Rosario. Mucho viene de Buenos Aires, allá es distinto pero peor que en Rosario. Hay mucha droga que se baja en la villa del Bajo Flores, la 1.11.14; en la villa Oculta o en el barrio 31. Eso es territorio de los peruanos. En Rosario mucho de allá y la que viene del norte cae en los barrios: Stella Maris, Tío Rolo, Vía Honda, Empalme. Son barrios en los que es difícil investigar, todos se conocen y no te podés meter como encubierto. Hace un tiempo a un encubierto de la Federal lo balearon en uno de esos barrios. Ahora otro punto neurálgico es la zona del viejo Swift, próximo al Mangrullo”.

En cuanto al consumo del paco, Kovacevich aseguró que "no entra porque es barato. Los narcos hicieron un acuerdo tácito, porque quien consume paco no destina ese dinero a la coca y se pierde rentabilidad”.

Sostiene que la ciudad de Santa Fe se diferencia de Rosario en cuanto a consumo y violencia letal, principalmente por una cuestión demográfica. “Hay menos gente y las rutas internacionales no llegan directamente a Santa Fe, y la ciudad no es próxima a Buenos Aires. Pero proporcionalmente tampoco es una ciudad tranquila”.

El avezado ex policía detalló que a los menores de edad, los llamados “soldaditos”, se los recluta de distintas maneras. “Los compran con plata en el bolsillo, suelen ser chicos que están mucho en la calle, algunos viven en la calle, y a veces el mismo entorno familiar los fuerza a vender. Algunos no tienen más de 14 años. Los chicos te dicen que es un trabajo. El soldadito puede ascender a tiratiros y en ese caso los usan para extorsiones. Es más, la canción de Nicki Nicole “Wapo traketero” habla de eso. Cuando venden en las esquinas, la modalidad más usual, los pibes guardan las drogas en los árboles. El traquetero, si es arriesgado, crece”.

En lo que hace al lavado de dinero asegura que “el narco debe mantener su plata. A veces la pone en Fideicomisos, pero necesitan la plata en mano y para eso en realidad atesoran en dólares. Después circula mucho dinero sucio en la compra de terrenos y en negocios que de pronto se ponen de moda. Buscan testaferros y abren minipymes, la compra de casas y autos ya está quemado como opción. Con las Sociedades Anónimas Simplificadas se usó mucho eso de poner testaferros”. Según un estudio del Ministerio de la Producción de la Nación, en su momento se crearon en Ciudad de Buenos Aires 6.293 Sociedades Anónimas Simplificadas (SAS), en provincia 1.238, en Córdoba 3.407, en Corrientes 35 y en Tierra del Fuego 17. Suman 10.990 empresas nuevas, de acuerdo con las cifras oficiales.

En lo que hace a las cocinas de cocaína, Kovacevich cuenta que “muchos narcos se quieren parecer a Escobar Gaviria y le ponen marcas, pero cocinar acá es difícil si pensamos que con una tonelada de hojas se hace apenas un kilo de cocaína, por eso se hace en el lugar. Acá se le llama cocina al estiramiento y lo estiran con cualquier cosa. Hay raviolitos de un gramo y de cinco y le agregan ketamina, efedrina, creatina... cualquier polvo blanco sirve. Inclusive se diluye con tubos fluorescente triturados”.

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En su rol de abogado penalista, Kovacevich aseguró que “la ley de extinción de dominio es muy buena, apuntás al corazón, que es la plata. Por otro lado creo que la ley de narcomenudeo es muy positiva”. Así señaló que “la ley 23.737 de 1989 en su artículo 34 expresa que los delitos previstos y penados por esta ley serán de competencia de la Justicia federal en todo el país, excepto para aquellas provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y que, mediante ley de adhesión, se opta por asumir su competencia. Con la adhesión al artículo 34 , los fiscales provinciales pueden investigan. En muchas provincias tuvo una buena performance, como ya se demostró en la provincia de Córdoba, donde la Fuerza Policial Antinarcótico (FPA), la cual dependiendo directamente de Fiscalías provinciales temáticas, se dedica específicamente a investigar el narcomenudeo está dando resultados óptimos. En Santa Fe adoptar este criterio va a ser beneficioso”, sentenció. El abogado y ex policía pasó más de treinta años entre uniformes y ahora ocupa otro lugar, pero en una zona que para él no tiene demasiados secretos.