Con una carrera criminal desarrollada principalmente desde las cárceles de Piñero y Ezeiza, el Peruano acumula varias condenas y una de ellas a prisión perpetua
11:36 hs - Viernes 13 de Febrero de 2026
El narcotraficante Julio Andrés "Peruano" Rodríguez Granthon, ya preso y cumpliendo una condena a prisión perpetua, aceptó ahora una nueva pena en el marco de un juicio abreviado. La Justicia provincial lo ubicó como responsable de liderar una asociación ilícita por lo cual recibió una nueva sentencia a 13 años de prisión.
Para el año 2022 el Peruano Rodríguez Granthon ya se había consolidado como uno de los principales narcotraficantes de Rosario. Llamativamente lo había logrado desde la prisión: primero desde la cárcel de Piñero, donde fue alojado tras su detención en junio de 2019, y luego en el penal federal de Ezeiza, adonde fue trasladado en 2021 tras el papelón institucional que significó la fuga de ocho reclusos de Piñero.
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Con condena firme en el fuero federal a 21 años de prisión por narcotráfico y con prisión perpetua en la Justicia santafesina por su participación en la logística del asesinato del ex concejal Eduardo Trasante, ahora el Peruano sumó una nueva sentencia. El juez Nicolás Vico Gimena homologó este jueves el procedimiento abreviado en el cual Rodríguez Granthon aceptó 13 años de prisión por liderar una asociación ilícita.
Jefe desde la cárcel
La Fiscal María Laura Riccardo le atribuyó a Rodríguez Granthon formar parte de una asociación ilícita "que se dedicó a cometer delitos contra las personas, contra la vida, contra la propiedad, contra la libertad, contra la administración pública, contra la seguridad pública en la localidad de Rosario". Como período de funcionamiento de la banda, coordinada por el Peruano desde la cárcel de Ezeiza, la fiscal consideró que fue desde enero de 2022 hasta diciembre de ese año, cuando se produjo la detención de varios miembros de la banda.
De acuerdo a la investigación, esta gavilla que manejó el Peruano desde prisión se desplegó principalmente por barrios de las zonas oeste y norte de Rosario, pero también en las ciudades de Arroyo Seco y Funes. "Todo ello con la finalidad no sólo de apropiarse del territorio para el desarrollo de sus actividades ilícitas y excluir de allí a la competencia, sino de doblegar la voluntad de las personas que mantenían deudas con la asociación criminal para obligarlas al pago, con la intención de sembrar temor no solo en estas últimas sino en todos los miembros de la sociedad", describió la fiscal.
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Rodríguez Granthon fue el jefe de la organización, gozando desde el encierro de las herramientas necesarias para hacerlo. ¿Cómo?, es un interrogante porque nunca se investigó la posible connivencia del Servicio Penitenciario, en este caso el federal aunque también cometió delitos desde Piñero en tramas que tampoco fueron investigadas. Desde Ezeiza, según la fiscal, brindaba instrucciones a los eslabones inferiores sobre el cobro de deudas, ofrecía recompensas por homicidios y ponía a disposición armas de fuego y le pagaba a los sicarios un sueldo semanal por obedecerle. En ese marco uno de los hechos atribuidos en la acusación fue una extorsión ocurrida en enero de 2022 que incluyó dos ataques a balazos contra la vivienda de la víctima por una deuda de 150 mil dólares.
El Peruano
Preso en la cárcel de Piñero desde el 14 de junio de 2019, cuando cayó en Empalme Graneros mientras transportaba en un auto 3 kilos de cocaína, Rodríguez Granthon rápidamente se instaló entre los pesos pesados del hampa rosarino. Nacido en Bellavista, uno de los siete distritos que conforman la provincia constitucional del Callao, en Perú, en el departamento Rosario tiene domicilio declarado en inmediaciones de la Garita 15 de la ruta 9, en jurisdicción de Funes. Apodado "Coco" o "Peruano" llegó a la Argentina el 5 de marzo de 2012 y se radicó en la ciudad de Río Grande, en Tierra del Fuego. Allí estudió para ser piloto de aviación civil y comercial y refirió estar inscripto ante la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) y la Dirección General de Salud de la Fuerza Aérea Argentina. Dos años más tarde se trasladó a la provincia de Santa Fe y se afincó en Funes, donde completó las horas de vuelo que le faltaban para obtener la credencial de piloto.
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El Peruano cayó preso en el cruce de Fraga y José Ingenieros, en Empalme Graneros. Por entonces los federales estaban a la caza del máximo distribuidor de drogas en la zona norte y oeste de la ciudad. El distribuidor que abastecía entre otros a Gustavo “Toro” Martinotti, un ex barra brava de Rosario Central vendedor de drogas en el barrio 7 de Septiembre bajo la franquicia de Los Monos. La caída del Peruano motivó una serie de allanamientos que no sólo incluyeron la celda de Martinotti sino que también llegó a los calabozos de Ariel Guille Cantero y Leandro "Gordo" Vilches, el jefe de Los Monos y su ladero. La caída de Rodríguez Granthon expuso así el entramado narco que lo rodeaba. Entonces se determinó que el Peruano proveía de cocaína de máxima pureza a Gisela Bocutti, pareja de Vilches. Este, desde prisión, daba indicaciones de cómo comerciar el estupefaciente a su mujer, quien también abastecía, según la mirada de la Justicia federal, a Martinotti.
Finalmente, el Peruano volvió a ser investigado en abril de 2020 cuando se estableció que el plan para matar al pastor evangélico y ex concejal Eduardo Trasante había salido del pabellón 9 de Piñero en la zona de celdas donde él estaba recluido. Hecho por el que fue condenado a prisión perpetua. En tanto en junio pasado la Justicia federal confirmó la condena unificada por distintos delitos a 21 años de prisión.