Policiales

Mataron de un balazo a un nene de 13 años en el final de una fiesta

Juan David Godoy fue sacado de la casa donde se realizaba la reunión y ejecutado en la vereda. Demoraron a la dueña de la vivienda y a su hija.

Domingo 30 de Junio de 2019

Un chico de tan sólo 13 años fue asesinado de un disparo en el cráneo ayer a la madrugada en uno de los angostos pasillos que circundan una zona de viviendas precarias de Empalme Graneros. Al parecer, ocurrió tras mantener una discusión con otro menor de edad en medio de una fiesta que se realizó en la vivienda de una mujer, oriunda de la ciudad de Santa Fe y apuntada como autora de la letal agresión. Esa precaria casa, fue saqueada y robada ayer a la mañana por los vecinos mientras su dueña está demorada como sospechosa del homicidio.

Entre las calles serpenteantes del Empalme Graneros profundo y dominado por viviendas precarias y otras que ni si quiera alcanzan ese rango, ayer a la tarde se advertía cierta tensión, con grupos de jóvenes atentos y merodeando las esquinas de pasillos intrincados de esa zona del noroeste rosarino que envuelve el club Los Pumitas, en Virginio Ottone al 1300 bis.

Es que estaba fresca la conmoción por el crimen de Juan David Godoy, un chico de apenas 13 años que a las 5 de ayer fue hallado agonizante con un disparo en la cabeza en un pasillo ubicado detrás del arco norte de la canchita de Los Pumitas, según consignaron los partes de la Fiscalía Regional y policiales.

La víctima fue trasladada de urgencia por sus familiares al Hospital de Niños Zona Norte, donde los médicos que lo asistieron poco pudieron hacer porque ya había ingresado sin vida. Como dato de interés y hasta llamativo, entre las prendas del chico se hallaron cuatro vainas servidas calibre 22, que de inmediato fueron incautadas por los investigadores.

El lugar donde fue agredido Godoy ayer no estaba claro. Cuando este diario se acercó a la zona, tímidamente y evitando los ademanes, algunos vecinos señalaban una casa ubicada sobre un angosto pasillo que se extiende más allá de Santa Clara, la calle que corta a Ottone, cerca del arroyo Ludueña.

Otros coincidían que la escena del crimen fue en la vía pública y frente a una casa precaria ubicada sobre una calle sin nombre, justo detrás del arco norte de la canchita de fútbol de Los Pumitas. No obstante, las motivaciones y la mecánica del hecho estaba clara entre algunos vecinos del barrio.

Un lugar hostil

"Hubo un cumpleaños o una fiesta en un pasillo de acá a la vuelta. Había un montón de pibes, en esta zona son un montón. Al parecer hubo una discusión, y a la piba dueña de la casa se la saquearon y quemaron cuando se la llevaron a declarar. Ella vive ahí con la hermana", trataba de explicar a este diario y de forma desordenada un joven, parado en Virginio Ottone al 1300 bis, en la esquina con Santa Clara.

Mientras se producía la charla, otros muchachos se acercaron al cronista de La Capital, pero no emitieron palabras. Se limitaron a revisar con la mirada una y otra vez el trabajo del periodista. "No se nada", se escuchó como respuesta seca y cortante de boca de los consultados.

La hipótesis oficial que se pudo reconstruir en base al trabajo de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI) a cargo del comisario Diego Sánchez, bajo la coordinación del fiscal Florentino Malaponte, es que la víctima se encontraba en la fiesta mencionada, cuando al parecer protagonizó un altercado con otro menor.

"Una mujer lo sacó de los pelos de la casa y lo ejecutaron en la vía pública. Hasta el momento está demorada la dueña de la casa, señalada por algunos testigos de oídas, que la citan como la persona que disparó. Pero también se mencionan a otra persona que estaba con ella y también pudo ser quien gatilló", indicó una fuente cercana a la pesquisa.

Según las pocas voces que se escucharon en las calles de Empalme Graneros, cuando intervino el personal de la comisaría 12ª para trabajar sobre la escena del hecho y se llevó demorada a la mujer sospechada y a una hija de ella, de 13 años, los vecinos arreciaron contra la vivienda, la saquearon y quemaron. La mujer sería oriunda de la ciudad de Santa Fe, de donde llegó hace unos 20 días para asentarse en Empalme Graneros.

Al cierre de esta edición, igualmente, no había certeza sobre lo ocurrido y los investigadores se manejaban con extrema cautela y en procura de acopiar testimonios. "Esta mujer está demorada, puede ser la autora como no. Tendría algún antecedente por hechos violentos en Santa Fe", indicaron fuentes con llegada a la pesquisa.

Lo concreto es que la muerte de Juan David, que vivía en la zona de Mariano Cabal al 1400 bis, a unas cinco cuadras de donde lo mataron, emerge como la triste cara de la situación que atraviesan cientos de niños y jóvenes de barrios periféricos de Rosario donde no llega la mano del Estado: desamparo absoluto que lo hunde en situaciones de extrema violencia, hasta perder la vida.

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