Lo condenan por el crimen de un hombre acribillado por error desde una ventana
Roberto Sánchez recibió 18 años de prisión como uno de los atacantes que, en marzo de 2021, mataron a David Acosta en su casa de barrio Godoy. Los tiros iban dirigidos a un hijo de la víctima

Martes 31 de Octubre de 2023

“Tenía dos temas de conversación: el trabajo y la iglesia”, contó la pareja de David Matías Acosta cuando al hombre de 37 años lo mataron a tiros dos atacantes que dispararon a través de la puerta y la ventana de su casa en barrio Godoy. La balacera mortal estaba dirigida a un hijo de la víctima, que presenció el crimen, corrió a los matadores y alcanzó a identificar a uno de ellos: Roberto Elías Sánchez, quien este martes fue condenado a 18 años de prisión al finalizar un juicio oral por el homicidio. Como tenía una pena previa por robo de cuando era menor de edad, las dos se unificaron en 21 años de cárcel.

La condena fue dictada este mediodía por los jueces Pablo Pinto, Paola Aguirre e Ismael Manfrín. Sánchez fue considerado coautor de un homicidio agravado por el uso de arma de fuego y la portación ilegal de un arma de guerra. El otro atacante no fue identificado. “Acosta estaba saliendo de bañarse en su casa y lo abordaron dos personas por la ventana y por la puerta que comenzaron a disparar. Catorce tiros dieron en Acosta, que murió en pocos minutos”, dijo el fiscal Adrián Spelta, encargado de la acusación, al término del debate.

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“El testigo principal fue el hijo, que corrió a estas personas y reconoció a uno de ellos que es justamente el condenado”, amplió al detallar el contenido de las audiencias del juicio realizado en el Centro de Justicia Penal. En los próximos días el tribunal dará a conocer los fundamentos de su decisión. La pena impuesta por los jueces fue de 18 años de prisión. El acusado contaba con una condena previa del 2 de diciembre de 2020 a 3 años de prisión condicional por robo calificado por escalamiento y por el uso de un arma. Las dos se unificaron ahora en una pena única de 21 años.

El crimen de Acosta fue alrededor de las 21 del lunes 7 de marzo de 2021 en su casa de Deán Funes al 8100. El hombre era empleado en blanco en una empresa de Capitán Bermúdez y solía levantarse a las 3,30 de la mañana para ir a trabajar. Desde un primer momento sus vecinos y allegados contaron que el ataque no estaba dirigido a él sino que los agresores buscaban a su hijo Elías.

En los momentos previos al ataque, la familia había estado sentada en la vereda tras regresar de una reunión evangélica. Había alrededor de veinte personas en la vereda, entre ellas el pastor. Como David se acostaba temprano, minutos antes de las 21 se fue a bañar y la vereda se fue despejando de gente. Entonces llegaron los agresores, que dispararon con dos armas distintas del mismo calibre.

Entre los vecinos circulaba entonces que Acosta tenía un familiar detenido en la cárcel de Piñero y que un problema originado en ese penal pudo tener que ver con la balacera mortal contra la casa. Un ataque en el que fue atravesado con nueve plomos cuando salía del baño. “Este preso se la juró y le mandó dos sicarios a la casa. Pero el blanco no era David, sino que buscaban a Elías”, contó un familiar.

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La erraron. Un vecino dice haber escuchado que los matadores preguntaron por Elías, pero éste nunca salió. Como la casa estaba abierta de par en par dispararon contra el baño, donde estaba David, y cuando salió lo cocinaron a balazos. Le aplicaron mafia al que no era”, indicó por entonces un vecino.

Acosta y su familia habían llegado al barrio siete años antes. Marta, la pareja de Acosta, hacía pan casero y rosquitas que vendía en una mesa junto a la ventana, que por ese motivo solía estar siempre abierta. La mujer contó que los sicarios primero preguntaron por Elías y luego “se perfilaron y dispararon un par de veces como para que saliera del baño. Y cuando salió David lo acribillaron”.

"No tenía antecedentes —contó a este diario la mujer—. Tenía un trabajo en blanco. Se levantaba a las 3.30 para ir a trabajar a Capitán Bermúdez y volvía a las 15. Comía y se acostaba a dormir. Se levantaba, tomaba unos mates y ya se tenía que acostar de nuevo. Estaba proyectando el cumpleaños de una de sus nietas. «Decía: Hay que aprovechar que hay plata»”.

“Voy a estar eternamente agradecida porque él me sacó de la calle con cuatro hijos y me ayudó a criarlos”, explicó la mujer. “Nosotros queremos que quede claro que esto no fue un ajuste de cuentas. El era una persona excelente".

La casa quedó rociada con al menos 17 tiros, de los cuales nueve dieron en la víctima. Veinte días después fue detenido Sánchez. Tenía 20 años. Desde entonces quedó en prisión preventiva a la espera del juicio que culminó esta semana.