Martes 02 de Agosto de 2022
El lunes de la semana pasada Luis Cusenza fue baleado durante un robo en el que le sustrajeron una mochila cuando iba a trabajar. Le dispararon dos veces pero sólo un tiro lo hirió en el tórax. Con tal gravedad que luego de agonizar una semana murió este domingo. La víctima era un empleado de limpieza de la empresa Inner Logistics y vivía en barrio Ludueña a pocas cuadras de donde fue baleado, en una casa compartida con sus hermanos. Sus familiares y empleadores lo despidieron ayer con mensajes a la prensa y en redes sociales.
La última semana de su vida el hombre de 60 años estuvo internado en la terapia intensiva del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) bajo como farmacológico. La madrugada del lunes 25 de julio había sido baleado en el pecho por dos personas le robaron la mochila en una esquina de barrio Ludueña mientras esperaba el colectivo para ir a trabajar.
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Ese día se levantó temprano, como todas las mañanas y bajó las escaleras de su casa en el pasaje Descartes, casi de madrugada. Cerca de las 6 se dirigió a tomar el 112 a calle Junín en una parada a metros de su casa, pero el colectivo no pasó. Entonces decidió caminar por Junín hasta calle Iguazú con intenciones de tomar otro colectivo, el 101. Unas seis cuadras por una calle inhóspita y en una zona difícil.
Una mochila con ropa
Mientras caminaba, al llegar a la intersección de Junín y Suiza, fue abordado por al menos dos asaltantes que bajo amenazas y tal vez forcejeando con él lograron robarle la mochila donde sólo llevaba ropa de trabajo. En el pantalón de Luis quedaron su celular y la billetera. Una hipótesis de la investigación es que los atacantes lo abordaron a pie, es decir que acechaban a cualquiera que podía pasar caminando por esa zona para robarle.
Una vez herido Luis pudo caminar tres cuadras tratando de evitar una hemorragia fuerte. Así llegó a la estación de servicios de Junín y Formosa donde fue socorrido por los playeros y por un policía que se encontraba allí trabajando horas extras para asegurar que en la estación no se produjeran robos. Según contó un familiar de Luis, a las horas de guardia del agente las pagan los empleados de la estación.
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El único disparo que recibió Cusenza le provocó, según diagnosticaron en el Heca, una herida transfixiante de tórax y abdomen que demandó sedarlo y dejarlo en coma farmacológico. Aunque en las primeras horas del cuadro delicado hubo esperanzas de una mejoría, el viernes el empleado de limpieza levantó fiebre y no se pudo detener una infección que provocó una recaída en su salud.
Sin testigos
“Ya no hay códigos”, dijeron los familiares de Luis a la prensa mientras se dirigían al velorio del trabajador este lunes por la tarde. “Fue un robo al voleo, qué puede llevar una persona que sale a trabajar en una mochila para que te roben así”, abundaron.
Hasta anoche no se había logrado dar con testigos presenciales, por lo que la la fiscal Gisela Paolicelli, que interviene en la causa, dispuso que el gabinete criminalístico hiciera las pericias correspondientes y un relevamiento de la escena del hecho, levantamiento de rastros, toma de testimonios a vecinos y búsqueda de cámaras en la zona.
La empresa en la que trabajaba Luis Cusenza lo despidió en sus redes con un mensaje: “Nos entristece informar que en el día de ayer, domingo 31 de julio, el señor Luis Cusenza ha fallecido. Desde el Inner Logistics queremos expresar nuestro más profundo pesar y nuestra infinita tristeza por su repentina e injusta partida. Luis fue y será siempre un miembro valioso y muy respetado por todos, por su calidad humana y su compromiso. Sabemos que no será simple lidiar con el dolor que genera la ausencia de un ser querido, en todos los que tuvimos el honor y el placer de compartir nuestras jornadas laborales con él”.