Un video de la chica se viralizó en redes sociales este fin de semana. Contó que sintió temor durante el viaje y se arrojó del vehículo. Fiscalía recibió la denuncia y busca reconstruir lo ocurrido
10:32 hs - Lunes 26 de Octubre de 2026
Una joven de Rosario denunció que un conductor de un auto solicitado por una aplicación intentó secuestrarla y que tuvo que arrojarse del vehículo para escapar. Según contó en un video que publicó en TikTok, comenzó a sentirse en peligro durante el viaje, sufrió adormecimiento en la cara y visión borrosa y decidió tirarse del auto cuando el chofer no quiso detener la marcha. Mientras el video se comparte masivamente en redes sociales, Fiscalía investiga el caso.
El episodio ocurrió el jueves 22 de octubre, cerca de las 22.30, cuando la mujer viajaba desde la casa de su madre hacia la de su padre. En su relato, explicó que había pedido un vehículo mediante una aplicación y que, a pocas cuadras de haber subido, el conductor empezó a hacerle preguntas personales que la pusieron incómoda. Ni en la denuncia formal ni en el video viral se detalla en qué zona de la ciudad ocurrió el episodio.
De acuerdo con el testimonio de la chica, el primer comentario que le llamó la atención fue cuando el chofer le ofreció subir el vidrio porque tenía el pelo mojado. Según su relato, la sucesión de preguntas la hizo sentirse cada vez más incómoda. En un momento se puso un buzo, bajó el vidrio y se rascó la cabeza. Fue entonces cuando, aseguró, empezó a sentir que se le adormecía la cara.
La joven vinculó esa sensación con un video que había visto meses atrás en TikTok, en el que otra mujer relataba una experiencia similar y sospechaba que había sido expuesta a una sustancia. A partir de ese recuerdo, dijo que empezó a temer que le estuviera pasando algo parecido. “Se me empezó a nublar la vista. Cuando empezás a ver todo negro alrededor y ves como solamente en el medio, pero borroso, como cuando te estás por desmayar”, describió.
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Según contó, cuando estaban cerca del Monumento Nacional a la Bandera le pidió al conductor que frenara porque se sentía mal. Como no se detuvo, le advirtió que se iba a tirar del auto. “Ahí el chabón fue reduciendo la velocidad y yo en ese momento agarré la mochila y me tiré del auto”, relató. Después corrió en sentido contrario al tránsito e hizo señas para pedir ayuda.
Además, contó que una camioneta que circulaba detrás del vehículo se detuvo para ayudarla. En ella viajaban una pareja y dos niñas, que la hicieron subir y le preguntaron qué había ocurrido. La mujer les pidió que la llevaran nuevamente a la casa de su madre y comenzó a comunicarse con sus padres para contarles lo sucedido y enviarles su ubicación.
La pasajera agradeció públicamente la ayuda recibida y describió a la familia como personas que aparecieron en el momento en que más las necesitaba. También contó que, mientras regresaba a la casa de su madre, volvió a tocarse la frente y sintió nuevamente un fuerte adormecimiento en la cara y en el resto del cuerpo, acompañado de visión borrosa. A partir de esa experiencia, sospechó que podía haber entrado en contacto con alguna sustancia al tocar el picaporte del vehículo.
Qué informó Fiscalía sobre la denuncia
Desde el Ministerio Público de la Acusación confirmaron a La Capital que la denuncia ingresó el viernes por la tarde y que la investigación fue asignada a la Unidad Fiscal Especializada en Delitos contra la Integridad Sexual, a cargo del fiscal Manuela Dalcol.
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“Se está haciendo un relevamiento de los datos aportados en la denuncia”, indicaron desde Fiscalía. Además, aclararon que la presentación no precisa el lugar donde la joven se habría arrojado del vehículo.
La investigación se encuentra en una etapa inicial y busca relevar la información aportada para establecer las circunstancias del episodio. Por el momento, no se difundieron precisiones sobre la identificación del conductor ni sobre las medidas adoptadas.
La joven, por su parte, relató en un video publicado en redes sociales que escapó del auto y recibió ayuda de una familia que circulaba en una camioneta. También manifestó que sospecha que pudo haber entrado en contacto con una sustancia, aunque no hay información oficial que confirme una intoxicación.
Burundanga: qué se sabe sobre el contacto con la piel
La circulación de estos relatos también suele reavivar preguntas sobre la llamada burundanga, nombre popular con el que se identifica a la escopolamina, una sustancia que puede provocar intoxicaciones y alteraciones del sistema nervioso.
El sitio de divulgación científica El Gato y La Caja ha abordado en varias de sus notas la posibilidad de que una persona quede bajo los efectos de esta sustancia por un roce breve o por tocar un objeto contaminado.
El artículo, firmado por el toxicólogo Carlos Damin, explica que la escopolamina no se absorbe fácilmente a través de la piel y que un contacto fugaz, como tocar una mano o recibir una palmada, no alcanza para producir los efectos que suelen atribuirse a estas situaciones. En cambio, señala que la vía oral permite una absorción eficaz.
La publicación también advierte que, en algunos episodios en los que se reportan mareos, desorientación o pérdida de conciencia, no se cuenta con análisis toxicológicos que permitan confirmar la presencia de una sustancia. En el caso de Rosario, la denunciante detalló que no se realizó exámenes para confirmar si realmente fue drogada durante el viaje.
El antecedente rosarino que reconstruyó un podcast premiado
La difusión de denuncias vinculadas con supuestos intentos de secuestro mediante el uso de burundanga tiene un antecedente en Rosario. El podcast La Segunda Muerte del Dios Punk, del periodista de La Capital Nicolás Maggi, reconstruyó el caso de Javier Messina, un músico callejero que fue señalado en redes sociales como responsable de drogar a una joven para intentar secuestrarla.
La acusación se viralizó en octubre de 2018 y derivó en un escrache público contra Messina, quien fue agredido y detenido antes de ser liberado. Un año después, el músico murió por suicidio. La investigación periodística reconstruyó el caso y abordó los efectos de la viralización de acusaciones, la desinformación y los temores asociados al mito de la burundanga.