Viernes 07 de Octubre de 2022
Un tercer implicado en el crimen de Ángel Agustín Vera, perpetrado el pasado 20 de febrero en el barrio La Cerámica, quedó imputado en prisión preventiva efectiva por el plazo que establece la ley. Hay otros dos detenidos bajo el régimen de cárcel preventiva por el mismo homicidio, enmarcado en un conflicto entre bandas que se disputan el territorio de la venta de droga en esa zona noroeste de Rosario.
El fiscal de Homicidios Dolosos, Adrián Spelta, le atribuyó a César Evaristo G. los delitos de homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego en concurso real con portación ilegítima de arma de fuego de guerra en grado consumado en carácter de coautor, a partir del crimen perpetrado el pasado 20 de febrero último, a las 16.20.
De acuerdo a la investigación, este imputado junto a Alberto M., Marcos Rogelio G. —ya procesados— y otra persona persiguieron Vera desde la intersección de calles Medrano y Coliqueo con claras intenciones de matarlo a balazos.
Por esta razón, la víctima se vio obligado a ingresar a una casa ubicada en Coliqueo al 1500 para salvar su vida, teniendo en cuenta que acababa de escaparse, prácticamente sin el alta médica, del hospital Alberdi, donde había ingresado dos horas antes por una herida de bala en la espalda tras un ataque perpetrado en Baigorria y Medrano.
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Lo cierto es que al volver al barrio, a Vera lo corrieron poco más de cien metros al ritmo de los disparos hasta acribillarlo en el interior de esa casa donde había ingresado para ponerse a salvo. Según la investigación, Cesar Evaristo G. junto con los otros tres implicados ingresaron a ese lugar, lo arrinconaron sin darle lugar a una escapatoria y lo acribillaron a balazos.
Asimismo, Spelta le atribuyó al imputado, en idénticas condiciones de tiempo y lugar, haber llevado consigo, en momento anteriores y posteriores al hecho, un arma de fuego de guerra, que el imputado transportó en inmediatas condiciones de uso, en un lugar público, sin contar para ello con la debida autorización expedida por la autoridad competente y que efectivamente utilizó para matar a Vera.