Miércoles 22 de Febrero de 2023
Una vivienda ubicada en Regimiento 11 al 1154, en la zona sur de Rosario, fue blanco en la noche del martes de una feroz balacera. A pesar de la violencia del ataque -la policía levantó ocho vainas servidas- no se registraron heridos. Es que no había nadie en la casa cuando varias balas atravesaron el frente del inmueble.
El incidente se registró alrededor de la 22 de ayer. El frente de la vivienda, que está ubicada a pocos metros de avenida San Martín, tenía seis impactos de bala distribuidos en la puerta y ventanas, sumados a dos más que pegaron en la casa lindera. Según fuentes policiales, los disparos fueron efectuados por uno o dos hombres que pasaron en moto por el lugar.
Natalia, la dueña de la casa, esta mañana no podía salir del estupor de pensar lo que hubiese ocurrido si en ese momento hubiese estado la familia completa en la vivienda.
Contó que a la hora en que ocurrió el ataque estaba en un sanatorio, acompañando a su esposo que está internado y que su hijo había pasado diez minutos antes por la casa y que había salido con unos amigos.
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En declaraciones al programa “El primero de la mañana” de LT8, Natalia recordó: “Anoche me llamó una amiga para decirme que hubo una balacera cerca de casa. Yo estaba internada con mi esposo y entonces envié a mi hermano. Y resulto que el ataque había ocurrido en mi domicilio”.
“No había nadie en casa. Mi hijo mayor estuvo diez minutos antes hasta que pasaron los amigos para ir a jugar a la pelota. Si mi hijo hubiese estado acá, las balas lo hubiesen alcanzado y me lo mataban, y sería un caso más de asesinato impune. Las balas atravesaron la puerta e impactaron contra una pared interior y contra un sillón. Gracias a Dios no pasó a mayores. No se puede vivir más así”, afirmó Natalia.
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La mujer aseguró que no recibió “ninguna amenaza ni notas” y que no tiene problemas ni con vecinos “ni con nadie. No tengo deudas, ni problemas con la droga, nada. Somos laburantes, mi esposo es chofer de colectivo. Yo estoy por sacarme la licencia para manejar ómnibus. Mis hijos son estudiantes. No tenemos nada que ver con nada malo.”
Natalia también resaltó la honestidad de sus vecinos, en cuya casa impactaron dos balas. “No hablé con mi vecina porque no tengo el teléfono, son personas mayores, muy buenos vecinos. No hay problemas con ningún vecino. No los he visto todavía, porque anoche volví del sanatorio. No es la primera vez que ocurre una balacera en el barrio”.