Avalaron la imputación contra el Viejo Cantero y su pareja por abusar de una adolescente en la cárcel
La jueza Valeria Pedrana le dio curso a una imputación por corrupción de menores y dictó la prisión preventiva de los dos acusados. Las defensas cuestionaron la validez de la prueba

Lunes 14 de Noviembre de 2022

El fundador de la banda de Los Monos y su pareja quedaron en prisión preventiva en una causa por corrupción de menores que les habían comenzado a imputar la semana pasada. Los dos estaban presos desde abril por liderar una asociación ilícita y ahora fueron acusados de haber abusado sexualmente de una adolescente entre los años 2016 y 2018. En esos años Ariel “Viejo” Cantero estuvo detenido en la cárcel de Piñero y la chica, que es familiar de la mujer, la acompañaba a visitarlo. La jueza Valeria Pedrana desestimó pedidos de invalidación de la prueba presentados por los defensores y le dio curso a la imputación por delitos sexuales, una categoría distinta a los actos de criminalidad organizada que hasta ahora había afrontado Cantero.

La imputación a la pareja había comenzado el miércoles de la semana pasada en el Centro de Justicia Penal. Entonces los fiscales Carla Cerliani, de una Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual, y Franco Carbone, de Flagrancia, explicaron cómo se tomó conocimiento de los abusos ante el hallazgo de fotos en un celular secuestrado a Cantero en su celda. Dieron cuenta de la evidencia y de los movimientos de la investigación y presentaron el encuadre penal por el cual pidieron que se impute a la pareja.

La audiencia se reanudó la mañana de este lunes, cuando expusieron sus argumentos las defensas. Los imputados no declararon. La jueza Pedrana le dio curso a la imputación de Cantero y su pareja, Rosa Bibiana Montero. Quedaron acusados por los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante por haber sido cometido contra una menor de edad que se encontraba bajo su guarda, además de facilitamiento y promoción de la corrupción de menores de 18 años. Los delitos fueron reprochados a ambos en calidad de autores y, si bien ya estaban presos, ahora quedaron en prisión preventiva también por esta causa, por el plazo legal de dos años.

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En la audiencia se expresaron cuestionamientos al rol de Servicio Penitenciario, por no advertir abusos cometidos bajo su órbita contra una menor de edad en días de visita. La situación salió a la luz a partir de información hallada en un celular que le incautaron a Cantero en una requisa hace cuatro años. En el aparato se encontraron fotos eliminadas de la chica con los acusados que documentan distintas situaciones de abuso cometidas dentro de la celda.

El celular incautado en 2018 era usado por el Viejo en un pabellón de la cárcel de Piñero. La última foto era una selfie tomada a las 20 del día anterior que no llegó a ser eliminada. De la memoria del aparato se recuperaron fotos eliminadas que para los fiscales constituyen una “prueba irrefutable” de “hechos de suma gravedad”. Los hechos ocurrieron cuando la víctima, hoy mayor de edad, tenía entre 13 y 15 años y Cantero estaba preso por integrar la banda de Los Monos. En marzo de 2018 fue condenado en esa causa a 6 años de prisión como miembro de una asociación ilícita dirigida por sus hijos.

La chica tiene un vínculo familiar con Montero y comenzó a visitar a Cantero en la cárcel cuando tenía 12 años, aunque las situaciones de abuso se documentaron a partir de los 13. Los fiscales señalaron que la víctima vivía en un entorno familiar vulnerable y sufría de tartamudeo, repitencia escolar y un retraso madurativo, rasgos que toman como indicadores de abuso.

La chica fue contactada y entrevistada por una psicóloga del Ministerio Público de la Acusación ante quien negó haber sufrido agresiones sexuales y rompió en llanto al decir que Cantero era para ella como un padre. Como ella y su madre negaron los abusos, la causa fue archivada.

Reapertura  

Pero en febrero de este año los fiscales que investigan a Cantero como jefe de una nueva asociación ilícita con base en el barrio Vía Honda —donde vivía tras cumplir su condena— pidieron a la fiscal regional María Eugenia Iribarren la reapertura de aquel legajo. Entonces se reactivó el caso en el que, según los fiscales, la Dirección de Niñez no tomó intervención pese a haber sido notificada.

Cantero y su pareja estaban detenidos desde fines de abril e imputados de dirigir una organización dedicada a la compraventa de drogas y gestión de balaceras, ataques armados y otros hechos mafiosos, además del manejo de cajas de un plan alimentario municipal en un comedor que funcionaba en su casa de Avellaneda al 4500.

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A esa acusación se suma esta otra causa, para la cual la fiscalía esgrime como evidencia decenas de fotos que registraron a la víctima y los acusados en situaciones de abuso sexual.

Frente a esa acusación en la audiencia de este lunes se expresaron los defensores Marcelo Martorano, por Cantero, y Romina Bedetti y María del Carmen Varela, por Montero. “Las supuestas evidencias por las cuales fueron llevados a imputación están totalmente viciadas, son cuestiones que obviamente son para plantear en un juicio”, dijo Bedetti, quien señaló que no se preservó la cadena de custodia. Las abogadas realizaron un planteo de inaprovechabilidad de la prueba que no fue aceptado por la jueza.

El acento del planteo defensivo estuvo en los movimientos de la causa, primero archivada y años después reabierta. Las defensoras dijeron que no hay fundamento claro y válido para justificar la reapertura: “Utilizaron una asociación ilícita, que nada tiene que ver con esta clase de delitos que suceden en un ámbito de intimidad. El motivo es el supuesto poder que ejercía Cantero en su barrio, pero la supuesta víctima y su madre pidieron que se archivara la causa. Lo cierto es que no se cumplen los requisitos procesales para la reapertura”.

“Una vez desestimada una denuncia tiene que haber elementos nuevos que habiliten a la Fiscalía a reabrir la causa”, cuestionó Bedetti, para quien en este caso se está ejerciendo un “derecho penal de autor y no de acto, no se respetaron las garantías y no se respetó el procedimiento. No tiene ninguna justificación que una causa por asociación ilícita en la que rige el principio de inocencia sea utilizada para imputar delitos sexuales”. No obstante, la imputación prosperó y ahora la investigación sigue su curso hacia el juicio.